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Ramón Villota Coullaut

Dos delitos, dos prescripciones

Ramón Villota Coullaut
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Aunque Jesús Calderón tuviera una actuación directa en el golpe de estado del 23 de febrero de 1981, es difícil que sea objeto de una investigación judicial por ello. La propia prescripción del delito por el paso del tiempo, veinte años, hace que la publicación de la noticia en “El Mundo” este jueves 22 de febrero nos pusiera a tan sólo un día de la total prescripción de este delito relacionado con la seguridad interior del Estado, siguiendo la denominación del Código Penal anterior. Desde las 00.00 horas del 23 de febrero, Calderón respira tranquilo.

En lo que respecta a otro de los implicados en la información de El Mundo, José Luis Cortina, absuelto en el juicio celebrado por la intentona golpista, es imposible juzgarlo nuevamente, porque ya ha sido absuelto en un procedimiento previo y nadie puede ser objeto de dos juicios por un mismo hecho delictivo.

De la misma forma, la actividad de Calderón, ya como civil, al dirigir el CESID desde 1996, puede implicar un delito de encubrimiento. Solicitó, como recoge la investigación de “El Mundo”, toda la documentación acerca del golpe de Estado, haciendo desaparecer presuntamente documentos del CESID, con la finalidad de evitar comprometer en el fallido golpe a miembros de la citada institución. Esto en sí implica un posible delito de encubrimiento de acuerdo con el Código Penal actual, con el agravante de actuar Calderón como funcionario público y la naturaleza del delito cometido (de rebelión). Todo ello, de conformidad con el artículo 451 del Código Penal, dentro de los delitos contra la Administración de Justicia.

Pero este posible delito sí que está prescrito, puesto que es un delito menos grave. Los hechos de la presunta desaparición de documentos ocurrió en 1996, y la prescripción en este caso es de 3 años de conformidad con el artículo 131 del vigente Código Penal.

En definitiva, el conocimiento de los entresijos del 23-F es un tema más de interés histórico o periodístico que judicial, puesto que cualquier tipo de responsabilidad penal referente a estos hechos delictivos, si no ha desaparecido antes, acaba de finalizar al cumplirse 20 años del golpe de Estado.

Ramón Villota Coullaut es abogado

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