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Ramón Villota Coullaut

Imprudencias médicas

Ramón Villota Coullaut
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La imprudencia profesional es uno de los problemas más debatidos en el ya de por sí espinoso tema de la imprudencia dentro del campo del Derecho Penal. Este concepto –de imprudencia profesional– se subdivide en dos: la denominada impericia profesional, consistente en la ausencia de conocimientos para ejercer la profesión de que se trate, y la negligencia profesional, consistente en el olvido de las normas de la prudencia técnica impuestas a los profesionales y que les obliga a tener un especial deber de cuidado.

El suceso acaecido en Getafe se asemeja más a este segundo tipo de imprudencia, en el que el profesional, en este caso de la medicina, realiza su actividad profesional sin cuidar las reglas de su profesión, creando un plus de culpa, lo que ocasiona una sanción penal que en este caso puede llegar a una pena de prisión de 1 a 4 años y una inhabilitación profesional de hasta 6 años ( artículo 142 del Código Penal ).

En cualquier caso lo fundamental será conocer la situación del joven fallecido, tanto en su estancia en el Hospital de Getafe como posteriormente, puesto que no hay que olvidar que toda actividad médica, y más en este caso, proveniente de una agresión con un bate de béisbol, parte de un riesgo, las lesiones ocasionadas previamente, y que aceptado este riesgo ha de conocerse si la pasiva actitud del servicio médico fue tan negligente que no pudo impedir el fallecimiento de este joven o bien que su actividad profesional no tuvo porque provocar este fallecimiento, debido únicamente a una situación que ya no podía ser controlada ni por el propio servicio médico que atendió al joven. La prueba de esta cuestión será fundamental en el curso de este procedimiento y dará lugar a la existencia o inexistencia de responsabilidad penal del servicio médico que le atendió.

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