Menú

Una precaria situación demográfica

0
El Comité Estatal de Estadísticas acaba de publicar en Moscú los últimos datos sobre la situación demográfica rusa. En los primeros diez meses del año 2000, periodo estudiado, la población ha disminuído en 611.200 personas sobre un total de 145 millones de habitantes. Esto significa una cierta mejoría en comparación con los años 90, cuando la población rusa se reducía a la velocidad de un millón de personas al año.

Según los observadores, la principal causa de esta situación radica en la drástica caída del nivel de vida de los rusos tras el colapso de la Unión Soviética. Las dudosas “privatizaciones” de los tiempos del anterior presidente, Boris Yeltsin, a favor de la vieja “nomenclatura” comunista y las mafias criminales agravaron la situación. Estas “reformas” del alcoholizado y senil mandatario tuvieron como consecuencia el descenso de la producción nacional, el paro y la miseria absoluta del 90 por ciento de la población. El precario estado de la sanidad, las constantes guerras étnicas, la desnutrición y el alcoholismo aceleraron la decadencia demográfica. La situación se vió empeorada por una verdadera catástrofe ecológica en muchas regiones del país.

La crisis repercutió también en la natalidad y en la salud infantil. Según los datos de la Academia de Medicina, en Rusia sólo uno de cada cinco niño nace sano. La mitad de los escolares de entre 10 y 16 años sufren enfermedades crónicas y sólo el 5 por ciento de los que terminan sus estudios goza de buena salud. El resto sufre enfermedades digestivas, respiratorias y del sistema nervioso. La mortalidad infantil en Rusia es cinco veces más alta que en los países de Europa Occidental.

El porcentaje de divorcios es asimismo significativo. Entre los meses de enero y octubre de 2000, fueron celebrados 751.800 matrimonios, mientras que la cifra de divorcios fue de 510.400. Además, la tercera parte de las parejas jóvenes son estériles. La baja natalidad estuvo acompañada por la caída de la esperanza de vida; esta última era de 70 años en 1990, en 1999 había descendido hasta 50 años, especialmente entre los varones.

Por otra parte, en el país hay unos 700.000 huérfanos y, en total, tres millones de niños abandonados por sus padres. La mayoría son vagabundos, presa fácil del mundo del crimen y de la industria del sexo. Los establecimientos públicos infantiles, como orfanatos y casas-cunas, atienden sólo a una décima parte de estos niños. Los demás no reciben ningún apoyo del Estado.

Según datos oficiales, el 30 por ciento de los jóvenes de 15 a 25 años son drogadictos. En total, en Rusia hay más de 7 millones de personas que consumen drogas. Entre los drogodependientes hay más de 100.000 enfermos de SIDA. En Rusia, dicha enfermedad se extiende más rápidamente que en cualquier otro país europeo.

Para poner fin a esta situación se necesitan medidas urgentes. No obstante, un crecimiento demográfico rápido es imposible debido a la falta de medios. Mientras tanto, la oposición pide retirarle la inmunidad a Yeltsin, que goza de ella tras su retirada del poder en diciembre de 1999. Quiere que sea procesado por genocidio del pueblo ruso. Se calcula que más de 7 millones de rusos murieron prematuramente durante los años de su mandato. La oposición alega que ni en los tiempos de la segunda guerra mundial en Rusia hubo tanta miseria y tantos niños abandonados.

En Internacional

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation