Otro.
Josep Antoni Duran i Lleida ha estado en Cuba entre el 13 y el 16 de enero. El político catalán ha analizado con las autoridades castristas las posibilidades que tienen algunas empresas catalanas de invertir en la finca de Fidel Castro. Se entrevistó con el vicepresidente Carlos Lage y con el ministro de Asuntos Exteriores, Felipe Pérez Roque. A quien no vio fue a Vladimiro Roca, disidente que lleva encarcelado 1648 días. El también vicepresidente cubano, José Ramón Fernández, va a tener que trasladar su casa al aeropuerto de La Habana. No sale de allí. Pasa sus días recibiendo a los políticos españoles que viajan a la Isla deseosos de estrechar las manos de todos estos bandidos.
Obsequio. El Ente Vasco de Energía (EVE) le ha regalado a Kastro un millón de euros. El coma-andante siempre pensó que los “gallegos” eran estúpidos. Sin duda su opinión se ha consolidado al ver la actitud que muchos españoles muestran hacia él. Opinión que no comparten los cubanos, para ellos “los gallegos” que hacen negocios con su torturador no son más que negociantes a quienes la avaricia ha desposeído del mínimo escrúpulo.
Televisa. Emilio Azcárraga, dueño de la más importante cadena de televisión mexicana, mantuvo una entrevista privada con Fidel Castro con el fin de llegar a un acuerdo para invertir en la Isla. Además de producir telenovelas y programas musicales, “Televisa” quiere aprovechar el viaje que Fox realizará a Cuba los días 3 y 4 de febrero, para inaugurar una corresponsalía permanente en la Penitenciaría Castrista. Hace ya varios años la cadena tuvo un corresponsal en La Habana pero, poco después de criticar una decisión del régimen comunista fue retirado. Los responsables de Televisión Española pueden estar tranquilos, su corresponsal en Cuba nunca les causará este tipo de problemas.
No era broma. Madrazo, consejero vasco de Asuntos Sociales casi cae deslumbrado cuando Kastro se le apereció. Para intentar corresponder a tanta admiración, Esteban Dido le dijo que “los vascos deben ser muy inteligentes para dominar una lengua tan difícil”. Sus voceros aseguran que era broma, pero sus neurólogos no lo creen y parecen cada día más preocupados por su salud mental.
Timo. “Trabajo sin fronteras” es el nombre de una supuesta empresa española que ha estafado cuando menos a 26 ingenuos. A cambio de 300.000 pesetas les ofrecían empaquetar cangrejos en Alaska. Al menos tres de los cientos de cubanos que han llegado a Madrid en los últimos meses han sido víctimas del timo. Caro les ha salido su sueño de llegar a los EE.UU. Difícil será que recuperen su dinero, no parecen dispuestos a denunciar a los estafadores ahora detenidos. Como en Cuba, siguen temiendo a la policía y a los jueces. Cuarenta y tres años de tiranía son muchos.
Un niño. Harold Domínguez González vive en La Habana y estudia en la escuela “República Socialista del Vietnam”. A pesar de ser un estudiante brillante, la directora de la “República Socialista del Vietnam” ha asegurado a sus padres que no aprobará el curso por negarse a manifestar opiniones favorables sobre el sistema político de su país. El alumno de trece años no quiso opinar sobre la política internacionalista de Fidel Castro. No parece importarle mucho que el ministro de Educación Superior (¿?), Fernando Vecino Alegret, haya repetido hasta la saciedad que “la universidad es para los revolucionarios”
Jineteros. Si, como asegura el periodista Jesús Mariñas, es cierto que en Cuba puede verse el programa “Tómbola”, miles de los adolescentes de ambos sexos que se prostituyen en la Isla podrán reconocer a varios de los famosos que con tanta frecuencia viajan a su país.
Como Clinton. George Bush ha comunicado al Congreso de Estados Unidos que mantiene hasta agosto la suspensión del título III de la ley Helms-Burton. De este modo, impide establecer demandas contra personas o compañías que hayan comprado propiedades confiscadas a estadounidenses por el gobierno castrista.
Otra patraña. Gregorio Fuentes, marinero y amigo de Hemingway que murió el 13 de enero en Cuba, no era cubano, nació en Canarias y no fue él en quien se inspiró el escritor estadounidense para escribir su novela “El viejo y el mar”. El periodista Julián García Candau recuerda la historia que el canario le contó: “Yo iba con don Ernesto el día que vimos a un viejo pescador en situación comprometida. Tratamos de echarle una mano, pero el viejo güevon, orgulloso y despreciativo no sólo renunció a la ayuda, sino que nos mandó al carajo. Fue aquel el personaje que eligió para escribir la novela. Soy el único testigo y guardo buena memoria del hecho”. Aunque conocían el relato, los mafiosos castristas prefirieron alimentar el embuste, nunca mostraron un gran amor por la literatura, mucho menos por la verdad.
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Obsequio. El Ente Vasco de Energía (EVE) le ha regalado a Kastro un millón de euros. El coma-andante siempre pensó que los “gallegos” eran estúpidos. Sin duda su opinión se ha consolidado al ver la actitud que muchos españoles muestran hacia él. Opinión que no comparten los cubanos, para ellos “los gallegos” que hacen negocios con su torturador no son más que negociantes a quienes la avaricia ha desposeído del mínimo escrúpulo.
Televisa. Emilio Azcárraga, dueño de la más importante cadena de televisión mexicana, mantuvo una entrevista privada con Fidel Castro con el fin de llegar a un acuerdo para invertir en la Isla. Además de producir telenovelas y programas musicales, “Televisa” quiere aprovechar el viaje que Fox realizará a Cuba los días 3 y 4 de febrero, para inaugurar una corresponsalía permanente en la Penitenciaría Castrista. Hace ya varios años la cadena tuvo un corresponsal en La Habana pero, poco después de criticar una decisión del régimen comunista fue retirado. Los responsables de Televisión Española pueden estar tranquilos, su corresponsal en Cuba nunca les causará este tipo de problemas.
No era broma. Madrazo, consejero vasco de Asuntos Sociales casi cae deslumbrado cuando Kastro se le apereció. Para intentar corresponder a tanta admiración, Esteban Dido le dijo que “los vascos deben ser muy inteligentes para dominar una lengua tan difícil”. Sus voceros aseguran que era broma, pero sus neurólogos no lo creen y parecen cada día más preocupados por su salud mental.
Timo. “Trabajo sin fronteras” es el nombre de una supuesta empresa española que ha estafado cuando menos a 26 ingenuos. A cambio de 300.000 pesetas les ofrecían empaquetar cangrejos en Alaska. Al menos tres de los cientos de cubanos que han llegado a Madrid en los últimos meses han sido víctimas del timo. Caro les ha salido su sueño de llegar a los EE.UU. Difícil será que recuperen su dinero, no parecen dispuestos a denunciar a los estafadores ahora detenidos. Como en Cuba, siguen temiendo a la policía y a los jueces. Cuarenta y tres años de tiranía son muchos.
Un niño. Harold Domínguez González vive en La Habana y estudia en la escuela “República Socialista del Vietnam”. A pesar de ser un estudiante brillante, la directora de la “República Socialista del Vietnam” ha asegurado a sus padres que no aprobará el curso por negarse a manifestar opiniones favorables sobre el sistema político de su país. El alumno de trece años no quiso opinar sobre la política internacionalista de Fidel Castro. No parece importarle mucho que el ministro de Educación Superior (¿?), Fernando Vecino Alegret, haya repetido hasta la saciedad que “la universidad es para los revolucionarios”
Jineteros. Si, como asegura el periodista Jesús Mariñas, es cierto que en Cuba puede verse el programa “Tómbola”, miles de los adolescentes de ambos sexos que se prostituyen en la Isla podrán reconocer a varios de los famosos que con tanta frecuencia viajan a su país.
Como Clinton. George Bush ha comunicado al Congreso de Estados Unidos que mantiene hasta agosto la suspensión del título III de la ley Helms-Burton. De este modo, impide establecer demandas contra personas o compañías que hayan comprado propiedades confiscadas a estadounidenses por el gobierno castrista.
Otra patraña. Gregorio Fuentes, marinero y amigo de Hemingway que murió el 13 de enero en Cuba, no era cubano, nació en Canarias y no fue él en quien se inspiró el escritor estadounidense para escribir su novela “El viejo y el mar”. El periodista Julián García Candau recuerda la historia que el canario le contó: “Yo iba con don Ernesto el día que vimos a un viejo pescador en situación comprometida. Tratamos de echarle una mano, pero el viejo güevon, orgulloso y despreciativo no sólo renunció a la ayuda, sino que nos mandó al carajo. Fue aquel el personaje que eligió para escribir la novela. Soy el único testigo y guardo buena memoria del hecho”. Aunque conocían el relato, los mafiosos castristas prefirieron alimentar el embuste, nunca mostraron un gran amor por la literatura, mucho menos por la verdad.
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