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Orgullo de "hippie sucio" en 'Público' y el malvado retrato del PSOE en 'La Gaceta'

Rubalcaba es el protagonista, para bien y, sobre todo, para mal. Haría bien el candidato en leerse sólo su periódico de cabecera y no abrir los demás...

MERCEDES R. MARTÍN
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Rubalcaba es el protagonista, para bien y, sobre todo, para mal. Haría bien el candidato en leerse sólo su periódico de cabecera y no abrir los demás...
La portada de La Gaceta.

 

Casi todos los diarios coinciden, al menos, en que el maratón de reuniones del PSOE sirvió para "cerrar filas" en una semana clave –otra más- para su partido, aunque ABC insiste en que siguen "abiertos en canal". En lo que hay más discrepancia es en el papel concreto que tuvo en todo ello el candidato. El Mundo no se cree nada de nada: la famosa frase de Rubalcaba, "yo lo hubiera hecho de otra manera", fue, según el diario, "puro teatro", y especulan sobre si hubo "pacto" con el presidente. En el editorial, explican algo más: dicen que "escenificó con tintes melodramáticos" su distanciamiento de Zapatero para "aparecer como víctima" ante los electores de izquierdas. La razón, que la oposición de sindicatos e indignados a la reforma "ha provocado el pánico" en su oficina electoral. Parecida opinión mantienen desde las mismas páginas Lucía Méndez, que compara los "requiebros" de Rubalcaba y Zapatero con el dúo Pimpinela, y David Gistau, que habla directamente del "ocaso de una leyenda". Dice el periodista que durante años se había "nutrido la leyenda" de un político de inteligencia "insomne" y que ahora su personaje electoral nos tiene "atónitos". "Como cuando le quitaron el casco a Darth Vader y apareció un señor con cara de Skoda", cuenta.

Pero donde hallamos más teatro, sin embargo, es en la portada de La Gaceta. No se creen nada de lo ocurrido ayer en Ferraz y hablan de "farsa agonizante y cutre". Para demostrarlo publican una malévola fotografía de la Ejecutiva posando ante el logotipo del PSOE preparado para la ocasión con un patio de vecinos de lo más corriente de fondo. Remata el retrato del día lo que cuenta La Razón: citan a un europarlamentario que habría oído decir a Trichet que, en efecto, lo de la reforma fue un encargo tras la compra de deuda española.

Radicalmente contraria, por supuesto, es la versión de los hechos que da El País. Aunque también hablan de "tormenta" y de encuentros agitados, presentan a  Rubalcaba como el salvador del partido al "evitar la fractura del PSOE pese a las críticas internas". "Las reticencias de los barones se convierten en apoyo tras la explicación del candidato", proclaman. Y por si algún socialista despistado tuviera aún alguna duda, el diario incluye un oportuno artículo de Felipe González echándole al candidato el capote definitivo. Dice de la reforma que "nada tiene que ver con el sectario déficit cero" y que ello ha sido posible gracias a Rubalcaba. "Cualquier ciudadano preocupado por la salida de esta larga y dura crisis debería apreciarlo, como yo lo hago", advierte.

En Público lo que más celebran son las anunciadas movilizaciones de los sindicatos y el 15-M. Pero la más entusiasmada es la columnista Luna Miguel. Ante la emoción del agitado otoño que nos espera, dice que es quizás la primera vez en su vida que no lamenta "la vuelta al cole". "En internet cada día recibimos una convocatoria para una manifestación distinta", cuenta. Llama a que se "preparen los zapatos de otoño" pues "las suelas de las sandalias echan humo de tanto correr ante la poli". Y añade: "Entre un gobierno que cojea hacia la derecha y una oposición que cojea hacia el absurdo, ¿qué nos queda?". "Otra vez la calle, las suelas desgastadas, la cara amarga del antidisturbios, volver a ser esos hippie sucios, radicales", se contesta, anticipándose a las críticas. Ella, por su parte, critica a un veterano escritor y articulista, Mario Vargas Llosa, por haber alabado la JMJ: cree que "se le ha ido la cabeza".

Quizás sea Salvador Sostres el próximo objetivo de su pluma porque el columnista hace del 15-M el blanco de sus críticas. Tras denostar a aquellos que piden un referéndum porque "por preguntar demasiado a gente que no tiene ni idea de nada hemos acabando cayendo tan bajo", dice que algo tuvieron que "hacer mal los padres de estos chicos", en alusión a los indignados. "Un cachete a tiempo nos habría ahorrado este bochornoso espectáculo de arrogancia, de no callarse cuando hablan los mayores".

Más preocupado está con el panorama Hermann Tertsch. Alerta de que "es inmenso el potencial de violencia que puede desarrollarse en los próximos meses y años con las durísimas pruebas que la sociedad española tiene ante sí". Algo similar debe de temerse Carlos Dávila, que confiesa su "ansiedad" en La Gaceta: "Nadie sabe que nos espera de aquí al 20-N. El que esté tranquilo, es un bobo o es un suicida". Cree el periodista que "todo es posible en Ferraz".

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