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La "gran putada" a Rubalcaba y la "agresividad ultracatólica" de Almudena Grandes

La prensa inicia la semana variada: desde la recesión a Rodiezmo (valga la redundancia) sin olvidar a Mas ni a la ETA que no ceja.

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Empezamos nuestro repaso por El Mundo, que lleva a su portada la rebeldía de Mas y a los protagonistas de este año de la fiesta minera de Rodiezmo, que ha sido más bien de medio pelo: dos jóvenes promesas como Guerra y Méndez aparecen en la fotografía tocándose las narices a un tiempo, metáfora evidente de cómo nos las tocan a nosotros.

En el interior vuelve la columna de Federico Jiménez Losantos tras el paréntesis veraniego, con una reflexión sobre la reforma constitucional, acto poco relevante en un país en el que "hace años que en la Administración Central y en buena parte de las autónomas la Constitución no se cumple".

Unas páginas más allá, Santiago González da con un notable hallazgo periodístico: "La noticia de agosto ha sido la evaporación de Rubalcaba a la vista del público", nos dice el columnista. "Fue un magnífico muñidor, excelente fontanero, pero no funciona como número uno".

En El País no ven a Rubalcaba evaporado, no hay peor ciego que el que no quiere ver, sino entrando "en fase de propuestas", como nos dicen en un llamativo titular. Hay que reconocerles a los colegas del diario de Prisa lo ingrato de su labor: nunca resultó más difícil defender lo indefendible.

Se da también cuenta de la fiesta de Rodiezmo, denominada "funeral" por Peridis, y en la que nos sacan también a Méndez y Guerra, con el segundo tirando mano del iPhone, ese móvil tan obrero e incluso minero, si me apuran.

Bajo ellos, me refiero a la maquetación, no sean malpensados, Llamazares nos da otro motivo de agradecimiento al 15M: ha sido una de las cosas que le han "dado ganas de volver a presentarme". Ale, esto por si no teníamos bastante con la ocupación de las plazas, la cochinería de Sol y las agresiones a peregrinos.

Pasamos de largo por el apasionante editorial sobre las entretelas de la política japonesa para ir a la contra, donde Almudena Grandes se nos desmelena y hace que hasta Público parezca una hoja parroquial: desde reivindicar a Negrín ("Zapatero no tiene ni el coraje ni el talento de Negrín") hasta hablar de que lo que ha ocurrido en Madrid en agosto ha sido "agresividad ultracatólica" y "brutalidad policial", gracias por supuesto a "los múltiples excesos que ha suscitado la visita de Benedicto XVI". Vivir para ver o, en este caso, leer.

En ABC destaca lo que nos cuenta Pilar Cernuda sobre la comida que compartieron Manuel Fraga y Felipe González, otros dos chavales que empiezan. Más enjundia tiene la columna de Ignacio Camacho sobre "la gran putada" que le hizo Zapatero a Rubalcaba en un día en el que "no tuvo tiempo de llamarlo por teléfono". Por si les quedan dudas la faena en cuestión fue "hundirle el programa electoral antes de que acabase de redactarlo". Normal que en esas condiciones uno se vaporice...

En Público, además de defender a capa y espada la inmersión lingüística catalana, la emprenden con los ricos de una forma que si yo fuera Roures empezaría a preocuparme: esto parece un motín contra el muchimillonario catalán.

Manuel Saco, por ejemplo, nos habla de los ricos que "con un solo movimiento especulativo pueden dejar sin comer a millones de personas en Somalia". Sorprendido me quedo ante el hecho de que los somalíes tengan todo su dinero en los mercados internacionales, que es lo único que explicaría estas hambrunas especulativas.

Isaac Rosa, por su parte, advierte de la maldad de "los ricos de aquí" que lo primero que hacen es buscarse un asesor fiscal. Lo dicho, un ataque a Roures pero en toda la medular.

En La Gaceta y La Razón lo esencial son las informaciones sobre ETA. La primera sigue con sus revelaciones sobre el caso Faisán y, sobre todo, en el aniversario de la tregua trampa de la banda terrorista da voz a las víctimas que, como siempre, aciertan de plano. Por ejemplo, Francisco José Alcaraz: "Aquí no hay paz sino libertad vigilada".

La Razón, por su parte, elige también este aniversario para una información en la que se asegura que ETA tiene claro que no se disuelve y así se lo ha comunicado a sus bases. En el interior la presidenta de la AVT nos lo deja también meridianamente claro: "Un año de engaño", es el título de su columna.

En España

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