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El Faisán, el "culo nuevo" en el escaño y Camps alegando que no tenía tan mal gusto

Como no, el tema primordial de la prensa este jueves es la faisanada de una AN cada día más faisandé. El espacio sobrante, para el adiós de Zapatero.

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Indignación rima con satisfacción, y entre ambos estados extremos encontramos a la prensa de este jueves que, o bien se levanta poco menos que en armas (argumentales, claro), o bien se licua de placer o, incluso, trata de ser más rubalcabista que Rubalcaba.

En el primer grupo, el de los indignados (que no indignantes) tenemos a El Mundo, como era previsible. Tanto que nos coloca a Bermúdez tras unas rejas que, quizá por desgracia, son más bien una de esas persianas plásticas de oficina.

En su editorial el periódico de Unidad Editorial le sacude de lo lindo al presidente de la Sala de lo Penal de la AN, que "ha conseguido lo esencial: embrollar el asunto y devolvérselo al juez". Para ello, según el editorialista, "Gómez Bermúdez ha vuelto a anteponer una razón de Estado malentendida para evitar que un ex director general de la Policía y dos funcionarios se sentaran en el banquillo para ser juzgados por un caso tan grave como haber colaborado con ETA".

Nos llama también la atención, ya en otros temas, el comentario editorial en el que considera que la despedida que Rajoy propinó a Zapatero en el Congreso fue "acre". Es que las flores no pegan nada con un paisaje tan absolutamente desolado como el patrio, señores de El Mundo. Algunos pensamos que poco acre fue y que un par de pescozones no habrían estado de más. Del adiós zapateril habla también David Gistau, que tiene, como suele, un interesante hallazgo cuando dice que "el cambio de ciclo no es sino el escaño presidencial ahormándose a la forma de un culo nuevo".

Supongo que no es demasiado necesario decirles que El País está entre los que se acercan a la licuación placentera por el apaño de la AN. En algunos casos con serio peligro de salir chamuscados de tanto gusto, como le pasaba a Woody Allen en aquella película futurista en la que se quedaba encerrado en un "Orgasmatrón".

Es el caso de Ramoneda que está en un tris de echarle la culpa del mismo chivatazo a Aznar y que no se da cuenta de que su argumento, los años que los policías llevan luchando contra ETA, no quita, primero, que en un momento determinado se cometa un delito y, sobre todo, hace que todavía miremos más a los mandos y a los políticos que, si ellos eran tan buenos, debieron obligarles a mentir.

El editorial es un poco más cauto ya que, a pesar de titularse "Sin indicios", acaba por reconocer que "la Audiencia ha establecido que en el caso Faisán se cometieron delitos". Como decíamos, cualquier día de estos nos despertamos con que los cometió Aznar.

O Camps, que es otro de los ojitos derechos del periódico de Prisa (con perdón por lo de derecho) y que hoy nos quita un peso de encima a todos en el propio El País: los jueces dirán si cometió el delito del cohecho impropio y, aunque ya parece claro que sí cometió la falta política de mentir, quizá nos vamos a ahorrar el pecado del mal gusto: "Camps alega que compra trajes más caros que los de Gürtel". ¡Alabado sea el Señor! Como diría Sostres, no hay nada peor que ser cutre, todo lo demás se lo podríamos perdonar, pero esos trajes de cuatro perras...

En ABC van al grano, o al hueso, del Faisán y su titular-teoría está muy bien visto: "La AN duerme el caso Faisán para que no interfiera en el 20-N". Pero lo que más llama la atención es la gran foto de portada con la hoja manuscrita, y un poco guarrilla si me permiten la expresión, en la que Rajoy se apuntó ayer las lecciones casi post-mortem que le administró a Zapatero. Hay que consignar que el líder del PP tiene más letra de médico que de registrador de la propiedad.

En su editorial, por supuesto sobre el ave de caza, el periódico de Vocento habla de "solución de compromiso que habrá quién la califique como pura y simple componenda". Pues sí, para que andarse con rodeos. Eso sí, el editorialista no pierde la esperanza: "Ha sido un regate en corto, que mantiene a los ex procesados como imputados y al caso Faisán como una mancha en la lucha contra ETA". Eso sí, "la revocación del procesamiento rendirá el beneficio político que quería el PSOE para Pérez Rubalcaba".

Siguiendo en este tema Ignacio Ruiz Quintano aporta otra perspectiva, probablemente porque no ha leído a Ramoneda: la culpa del Faisán la va a tener Mourinho. No es mala idea, el único problema es que por aquel entones el portugués estaba en Londres, pero ¿qué es esa distancia para Mou? No hay que descartarlo.

El La Gaceta están más bien optimistas, no hay más que ver su titular de portada: "Ruz seguirá investigando el Faisán ‘porque hay indicios de delito’". En el editorial insisten en que lo sustancial es el reconocimiento de que existió el delito por "el pleno de la Audiencia" y "sin fisuras". Así que consideran que "desbarata la estrategia tanto del fiscal como del juez Gómez Bermúdez".

No obstante, lo mejor del periódico de Intereconomía está en las fotos de su portada: por un lado el Azaña después del lavado y planchado que le han hecho en el Congreso, que parece un Apolo praxiteliano. La segunda, el fotón de Bono con Marina Danko en unos terribles ochentas en la que se constata que Bono no sólo está más guapo ahora que hace 23 años, sino que tiene más pelo donde toca, la cabeza, y menos donde no toca: las cejas. No pesan los años, como decía aquel, al menos para algunos.

Para terminar, acerquémonos a Público y a su titular faisanesco: "El caso Faisán se desmorona al quedarse sin sospechosos", nos dicen, olvidando que los que eran procesados siguen siendo imputados, es decir, sospechosos. Pero lo mejor es la terrible denuncia de Jesús Maraña en su articulillo habitual en el que señala que "el primer ejecutivo de Prisa -Cebrián, por si es preciso recordarlo–, elogiaba al líder del PP". ¡Habrase visto tamaña desfachatez!

No se preocupe señor Maraña, que rojos, rojos ya sabemos que sois vosotros.

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