
Un niño de ocho años ha encontrado una estatuilla romana de unos 1.700 años de antigüedad durante una excursión familiar por el desierto del Néguev. El hallazgo se produjo en la zona del cráter Ramón, donde Dor Wolynitz, vecino de Rehovot, participaba en una actividad organizada para familias de paracaidistas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El menor estaba buscando piedras curiosas para enseñarlas después en clase cuando vio un objeto que le llamó la atención. "Todo empezó porque quería encontrar piedras con muchas vetas para estudiarlas y enseñárselas a mi clase", ha explicado a la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA). "Vi una piedra interesante con rayas en el suelo y la recogí. Me pareció un objeto inusual", ha añadido.
Al sospechar que podía tratarse de algo importante, Dor se acercó hasta Akiva Goldenhersh, supervisor de la Unidad de Prevención de Robos de la IAA. "Creo que he encontrado una piedra interesante", le dijo.
La pieza mide unos seis centímetros y representa la parte superior de una figura masculina parcialmente cubierta con un manto tallado en relieve. Goldenhersh ha reconocido que, al verla por primera vez, creyó que podía tratarse de un fósil. "Luego me fijé en los pliegues esculpidos de la prenda, ¡y me emocioné mucho!", ha señalado.
Una figura de época romana
El análisis posterior corrió a cargo del geólogo de la IAA Nimrod Wieler, que determinó que la estatuilla fue tallada en fosforita, un material frecuente en el desierto del Néguev. Además, el hallazgo se produjo cerca de Khan Saharonim, una antigua posada situada en la histórica ruta de las especias durante las épocas nabatea y romana.
Los expertos creen que la pieza pudo haberse fabricado en la propia región. "El hecho de que esté hecha de material local indica razonablemente que la estatuilla fue fabricada en Israel y no importada", ha explicado Goldenhersh.
El estudio de la vestimenta también sitúa el objeto en época romana. "Aparece vestida con una especie de manto pesado llamado himatión, sin quitón visible, o prenda interior", ha detallado Wieler. El especialista también ha destacado "el altísimo nivel de habilidad" del artista por la precisión de los pliegues y el trabajo realizado sobre un material tan delicado.
La identidad de la figura sigue sin estar clara. Según Goldenhersh, podría representar a Júpiter o a Zeus-Dushara, una divinidad nabatea vinculada posteriormente al dios Zeus durante el contacto entre la cultura local y el mundo helenístico-romano.

