
Un perro ha provocado una auténtica carnicería entre los rebaños de varias explotaciones de Mid Devon, en Reino Unido. Al menos 35 ovejas han muerto y decenas más han resultado gravemente heridas en una serie de ataques registrados durante las últimas semanas.
La Policía de Devon y Cornwall abrió una investigación después de recibir nueve denuncias por ataques y persecuciones de ganado. Los ataques más recientes se produjeron entre el 18 y el 19 de septiembre. Seis corderos murieron y otros 20 resultaron gravemente heridos en una explotación de Pennymoor. En Poughill, una oveja murió y otra resultó herida. Además, otro ataque dejó una oveja muerta y varias heridas cerca de Cheriton Fitzpaine.
La Policía buscaba a un perro tipo border collie cruzado, con un pelaje azul merlé, hocico marrón y manchas negras en el lomo. Los agentes sospechaban que el animal se escapaba de casa por la noche sin que su propietario fuese consciente de ello.
Finalmente, el pasado 25 de septiembre, tras recibir una denuncia por un nuevo ataque, los agentes encontraron al animal y lo sacrificaron. A pesar de ello, la investigación continúa abierta.
La Policía ha aprovechado el caso para recordar a los propietarios de perros que deben mantenerlos bajo control. Los agentes advierten de que los ataques al ganado pueden provocar importantes pérdidas económicas a los ganaderos y que los dueños pueden enfrentarse a una investigación penal cuando sus animales persiguen, hieren o atacan al ganado.
¿Qué dice la ley en España?
La Ley de Bienestar Animal prohíbe expresamente dejar animales sueltos o en condiciones de causar daños en lugares donde puedan perjudicar al ganado. Además, la ley establece que la persona responsable del animal responde de los daños, perjuicios o molestias que este pueda ocasionar a otros animales, siempre que no haya provocación o negligencia de un tercero.
La propia Ley de Bienestar Animal excluye de su ámbito de aplicación a los perros pastores y de guarda del ganado cuando se utilizan en esas actividades. También excluye a los perros de caza y otros animales empleados en actividades específicas.
Con respecto al sacrificio de un perro que mata ovejas, la ley animalista es bastante restrictiva con los supuestos en los que se puede aplicar la eutanasia. Se prohíbe expresamente el sacrificio "por problemas de comportamiento que puedan ser reconducidos". Y añade que "la eutanasia solamente estará justificada bajo criterio y control veterinario con el único fin de evitar el sufrimiento por causas no recuperables que comprometa seriamente la calidad de vida del animal y que como tal ha de ser acreditado y certificado por profesional veterinario colegiado". Así que todo dependería de la opinión del profesional veterinario.