L D (EFE) Amigo, que impartió en la capital conquense una conferencia en unas jornadas sobre la Semana Santa, considera que, mucho más importante que el que haya acuerdo entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal, "es el acuerdo entre el Gobierno con los derechos de los padres, que quieren enseñanza religiosa para sus hijos y quieren una formación integral". Asimismo, dijo que no se trata tanto de acuerdos como de derechos de las personas "y los derechos de las personas no se otorgan, no se conceden, sino que se reconocen".
En este sentido, el cardenal apuntó que un gran derecho de los padres es la educación completa de sus hijos "y, por lo tanto, no debe de ser de ninguna de las maneras una especie de don gratuito que hace nadie a los padres, sino que los padres tienen unos derechos que tenemos que reconocerlos todos". Por este motivo, piensa que al final "se impondrá el sentido común y también las garantías de que se aplique la Constitución Española que sanciona esta libertad religiosa".
A su juicio, "lo mejor que se puede hacer es que el buen sentido, el sentido común, lea la Constitución y garantice el auténtico derecho a la libertad religiosa, que no es simplemente que cada uno pueda rezar en su casa junto a su cama, sino reconocer que una persona no debe ser de ninguna de las formas ni molestada ni acosada por su forma de vivir la fe". La libertad religiosa implica también garantizar que las personas tengan los instrumentos necesarios para practicarla y entre éstos "está la educación de los hijos en la religión", añadió.
En este contexto, Amigo insistió en su consideración de que no debe ser un problema de diferencias entre un Gobierno y la Iglesia, sino en el respeto a los padres "que tienen todo el derecho a educar a sus hijos y educarlos plenamente". No obstante, también cree que además de educar "conforme a lo que uno vive", es necesario respetar "a aquel que piensa de forma diferente y ayudándole a que también pueda recibir sus derechos".
Según el arzobispo de Sevilla, un padre musulmán "tiene todo el derecho del mundo a educar a sus hijos en la religión islámica", al igual que lo tiene cualquier otra persona, por lo que reiteró que espera "que ese acuerdo sea sobre todo con los derechos que asisten a los padres de educar a sus hijos".
En este sentido, el cardenal apuntó que un gran derecho de los padres es la educación completa de sus hijos "y, por lo tanto, no debe de ser de ninguna de las maneras una especie de don gratuito que hace nadie a los padres, sino que los padres tienen unos derechos que tenemos que reconocerlos todos". Por este motivo, piensa que al final "se impondrá el sentido común y también las garantías de que se aplique la Constitución Española que sanciona esta libertad religiosa".
A su juicio, "lo mejor que se puede hacer es que el buen sentido, el sentido común, lea la Constitución y garantice el auténtico derecho a la libertad religiosa, que no es simplemente que cada uno pueda rezar en su casa junto a su cama, sino reconocer que una persona no debe ser de ninguna de las formas ni molestada ni acosada por su forma de vivir la fe". La libertad religiosa implica también garantizar que las personas tengan los instrumentos necesarios para practicarla y entre éstos "está la educación de los hijos en la religión", añadió.
En este contexto, Amigo insistió en su consideración de que no debe ser un problema de diferencias entre un Gobierno y la Iglesia, sino en el respeto a los padres "que tienen todo el derecho a educar a sus hijos y educarlos plenamente". No obstante, también cree que además de educar "conforme a lo que uno vive", es necesario respetar "a aquel que piensa de forma diferente y ayudándole a que también pueda recibir sus derechos".
Según el arzobispo de Sevilla, un padre musulmán "tiene todo el derecho del mundo a educar a sus hijos en la religión islámica", al igual que lo tiene cualquier otra persona, por lo que reiteró que espera "que ese acuerdo sea sobre todo con los derechos que asisten a los padres de educar a sus hijos".