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Boadella: "El silencio es el auténtico rasgo diferencial de Cataluña"

Albert Boadella ha dicho adiós a Cataluña. Lo hace en su último ensayo y también en LDTV en una vibrante entrevista con Federico Jiménez Losantos.

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Albert Boadella en el plató de LDTV. (David Alonso)

L D (R.Vilas) El dramaturgo catalán Albert Boadella ha dejado testimonio en su Adiós Cataluña (Premio Espasa de ensayo 2007) de la pesadilla nacionalista que ha destrozado la convivencia en esa región española y ha enterrado las libertades individuales.

En La Hora de Federico de LDTV, Boadella y Federico Jiménez Losantos –que también ha padecido en primera persona la intolerancia nacionalista (La ciudad que fue. Barcelona, años 70. Temas de Hoy 2007)– han diseccionado sin medias tintas y en toda su crudeza una deriva que ha conducido a esta región a un deterioro "irreversible", según coincidieron ambos.

Boadella empezó en el teatro "exactamente a los 19 años". Llega de Francia donde estudió teatro, aunque "al acabar el bachiller quería ser diplomático". Con su compañía Els Joglars consigue un rápido reconocimiento de crítica y público, especialmente en los llamados años de la transición. Un éxito que atribuye a que eran "una alternativa insólita, hacíamos un teatro que no existía en España". Boadella tira por tierra una de las muchas falacias del nacionalismo, el supuesto rechazo del resto de España a Cataluña. En esos años, recuerda, "nos llevaba en palmitas por todas partes" y "no había esa especia de conjunción tribal que se ha ido desarrollado posteriormente".

El 1 de enero empezará, oficialmente, a desarrollar su labor al frente de los teatros del Canal de Isabel II, dependientes de la Comunidad de Madrid. Él mismo define esta nueva etapa en su vida como un "autoexilio" que decide desde el momento en que le ha parecido "imposible hacer nada en Cataluña". ¿Por qué? Lo deja claro: "Un artista, alguien que tenga un principio de libertad en su mente, se le hace imposible estar en Cataluña". La creación artística –explica Boadella– en esa parte de España está condicionada al uso exclusivo del catalán y se pregunta "¿cómo es posible que mi propio gremio no haya protestado?" De nuevo, él tiene la respuesta: "El silencio es el auténtico rasgo diferencial de Cataluña; nadie quiere hacer algo que vaya contra las esencias de la tribu".

(Foto: David Alonso)

La saga de los ubús –una serie de obras satíricas que retratan al nacionalismo catalán– junto con las obras sobre Dalí y Pla (Increíble historia del Dr. Floit y Mr. Pla) han marcado su carrera artística. Boadella recuerda que cuando se estrena Ubú president Pujol "llevaba escasamente siete u ocho meses" en el poder y se acababa de salir de una dictadura de 40 años. Sin embargo, ahora, tras tres décadas de nacionalismo, "es muy difícil" que se pueda estrenar una obra satírica con el poder similar. "Aquella obra entraba a fondo en muchas cosas, no era una simple parodia", explica Boadella que no era el único que en aquellos años ya advertía del peligro para las libertades que encarnaba Jordi Pujol y el nacionalismo. También lo hizo el gran Josep Tarradellas. "Tuvimos la desgracia de que fuera tan mayor, hubiera sido un presidente sensacional", coincidieron, también en eso, Boadella y Federico. Por el contrario ha triunfado el modelo opuesto, el de unos políticos catalanes a quienes "les ha salido rentable la deslealtad con el conjunto de España".  

Otra vez una pregunta y una respuesta clara. ¿Es irreversible? "Sí, yo creo que es irreversible, tengo la impresión de que vamos a una secesión, no sé en que forma, pero una secesión", comentó Boadella, al tiempo que recordó que los nacionalistas "han aprovechado las facilidades que les ha dado el Gobierno". En esta línea, explicó que "el problema ha sido la deriva descarada del PSC, en el momento en el que Maragall llega a la Generalidad se pliega a las condiciones de Esquerra Republicana y su vicepresidente –Carod Rovira– se va a charlar con los asesinos de ETA, a partir de ahí Cataluña se convierte en un régimen".

Es en ese escenario y ante la inoperancia del PP cuando Albert Boadella, Arcadi Espada y otros intelectuales, en su mayoría vinculados a la izquierda, deciden que "hay que hacer algo". En sus palabra: "Si el PP hubiera hecho su trabajo Ciudadanos no habría tenido que salir". Ahora, Boadella se ha alejado de Ciudadanos y se ha integrado en el proyecto de Rosa Díez en UPD. Recuerda cómo en los primeros encuentros de la plataforma que alumbró C's nadie quería ser diputado y decidieron ir a un congreso en el que saldría gente dispuesta a implicarse en política. Ese fue "el error –en su opinión– si Vidal Quadras hubiera accedido, hubiera sido magnífico". 

Boadella se mostró de acuerdo con la negativa de Rosa Díez a unirse con Ciudadanos porque "Rosa no ha querido tener tributos en otra parte, ha querido desde el inicio un partido independiente". En este sentido, añadió que le parece "razonable porque C's han tenido muchos rifi-rafes y han vivido momentos muy difíciles". El dramaturgo bromeó con el desafortunado nombre del partido UPyD al preguntarse "¿cómo puede tener éxito con ese nombre?, debe ser masoquismo". En suma, consideró que ha habido una "falta de química, y también hay que decir que C's es un partido muy centrado en Cataluña, por eso a mí me ha interesado el proyecto nacional de Rosa".

En cuanto a las expectativas electorales de UPD en las próximas elecciones europeas, Boadella cree que "va a aumentar, pero no de forma muy muy importante, aunque sí significativo". Piensa que este partido "va a avanzar poco a poco" hasta que la gente perciba que votarles "no es tirar el voto". Para concluir con este tema, comentó que "los socialistas son los que se ponen histéricos con Rosa, pero yo creo que los votos los va atener del PP".

(Foto: David Alonso)

Su llegada a Madrid

La primera oferta de Esperanza Aguirre para dirigir los Teatros del Canal de Isabel II le llegó "hace 4 años" pero en ese momento aún vivía una etapa de "coexistencia pacífica y le dije que no". El momento en el que decide ya definitivamente decir adiós a Cataluña es "cuando mis entornos más próximos, incluso familiares y amistades, noto –cómo cuando surgió el nacional socialismo en Alemaniael asilamiento, nadie me llama, es el aislamiento total".  

Es entonces cuando da el portazo a la "tribu" y  "es de las épocas mejores de mi vida", señala un Boadella "extremadamente feliz, después de liberarme de ese lastre, de esa tribu maleducada, invivible". Se encuentra en "ligero de equipaje" en "Madrid, una urbe donde nadie te da lata con las cuestiones identitarias".

Para buscar una explicación de cómo se ha llegado a esta situación, Boadella explicó que "en el fondo los que vivíamos en la dictadura teníamos más sentido de la libertad, aún estando en un régimen autoritario. Es España hay poco ciudadanos –en el sentido francés de la palabra– faltan ciudadanos". Pero no sólo se debe a eso, en su opinión –cada vez más extendida– "uno de los grande errores de la Transición es la España autonómica, un sistema en el cual hay prebendas para todos, nadie quiere dejar su pequeño pastelito".

La casta política española es la principal responsable de todo esto. Así lo piensa Boadella que no deja de extrañarse ante "la cantidad de barrabasadas, en términos políticos, que están clarísimas y nadie corrige esto, ni siquiera son capaces de cambiar la ley electoral para evitar el chantaje nacionalista. Se han convertido en funcionarios de la política".

Con la inauguración oficial de los teatros del Canal –en una gala que se celebrará en febrero con la participación de los grupos de teatro que trabajan en Madrid– y la obra del 50 aniversario de Els Joglars –que se cumple el año próximo– como proyectos profesionales más inmediatos, Boadella dejó el plató de LDTV con la convicción de no perder nunca "el sentido del humor, que es lo único que nos ayuda a resistir a esta situación".

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