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EN UNA CEREMONIA EN ROMA

El Papa nombra cardenal a los arzobispos de Barcelona y Valencia y al jesuita Urbano Navarrete

Benedicto XVI celebró el segundo Consistorio de su Pontificado, en el que nombró 23 nuevos cardenales, entre los que figuran el arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, el de Valencia, Agustín García-Gasco Vicente, y el jesuita Urbano Navarrete. Sistach y García Gasco se unen a los cuatro españoles que participarían en un eventual cónclave mientras que Navarrete se añadió al grupo de cardenales no electores, mayores de 80 años.

Noticia publicada el 24-11-2007

L D (Europa Press) La ceremonia empezó puntualmente a las 10.30 horas de esta mañana dentro de la Basílica de San Pedro, en lugar de realizarse en la gran plaza del Vaticano, que es donde estaba previsto que se celebrara en un principio. El Consistorio se celebró según el rito introducido el 28 de junio de 1991. Tras el saludo litúrgico, el Papa leyó la fórmula de creación de cardenales y proclamó solemnemente sus nombres.
 
Durante la celebración, Benedicto XVI destacó que con el nombramiento del Patriarca de Babilonia de los Caldeos, el iraquí Emmanuel III Delly, ha querido mostrar "de modo concreto" su "cercanía espiritual y afecto" por el pueblo de Irak, al tiempo que renovó su deseo para la "reconciliación y la paz" de esta zona. El Papa aprovechó el nombramiento cardenalicio de Delly III para manifestar su solidaridad con el pueblo iraquí y de modo especial con las comunidades cristianas que viven en ese país y que están experimentando "en su propia carne las consecuencias dramáticas de un interminable conflicto".
 
Por otro lado, y dirigiéndose al conjunto de todos los nuevos purpurados, recordó que ahora la Iglesia entera espera de ellos la "humilde donación de sí mismos" y no la "búsqueda del poder y el éxito". "El verdadero discípulo de Cristo debe aspirar a una única cosa: compartir su pasión, sin reivindicar ninguna recompensa" y "gastando su vida por los demás de modo gratuito y desinteresado", remarcó. De hecho, "la ceremonia de hoy subraya la gran responsabilidad que pesa sobre cada uno de vosotros", señaló.
 
El primero de los 23 cardenales, Leonardo Sandri, fue el encargado de dirigir en nombre de todos unas palabras de homenaje y gratitud al Papa. En su discurso aseguró que el Colegio Cardenalicio "está con el Papa" para "servir a la causa del hombre", especialmente cuando defiende que "el matrimonio y la familia son la célula originaria de la sociedad" y que "hay que tutelar la vida desde su primer comienzo y hasta su fin natural".
 
Asimismo, aseguró que los nuevos cardenales "permanecerán con el Papa" cuando guía a la Iglesia en la renovación" que parte de la "fidelidad a la tradición" así como cuando "invoca la paz" o "promueve la unidad de los cristianos" y "el respeto a todas las religiones y cultura excluyendo recíprocamente cualquier género de violencia".
 
Entre los nuevos purpurados, Sandri dirigió una mención especial al Patriarca de Babilonia de los Caldeos, el iraquí Emmanuel III Delly, quien deberá desarrollar "su servicio patriarcal entre lágrimas y sangre" y en el "doloroso éxodo de tantos cristianos de la tierra que tiempo atrás vio partir a Abraham, padre común en la fe y en la esperanza", resaltó.
 
Tras las palabras de Sandri, siguió la Liturgia de la Palabra, la homilía del Papa, la profesión de fe y el juramento por parte de los nuevos cardenales, que se aproximaron, uno a uno a Benedicto XVI,  arrodillándose ante él para recibir el birrete cardenalicio y la asignación de un Título o Diaconía, con el que se les encomienda una Iglesia de Roma, como signo de su participación en el cuidado pastoral del Papa por la ciudad.
 
El arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco Vicente, recibió el título de San Marcello, el de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, el título de San Sebastián en las Catacumbas, mientras que el jesuita Urbano Navarrete recibió la Diaconía de San Ponziano.
 
Diez cardenales españoles
 
Sistach y García-Gasco se unieron así a los cuatro españoles que actualmente participarían en un eventual cónclave y que son el ex presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, Julián Herranz, el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, el de Madrid, Antonio María Rouco Varela, y el de Toledo, Antonio Cañizares.
 
Navarrete, en cambio se añadió al grupo de cardenales no electores –mayores de 80 años–, entre los que se encuentran el arzobispo emérito de Toledo, Francisco Álvarez Martínez, y el Camarlengo emérito de la Cámara Apostólica, Eduardo Martínez Somalo, además del arzobispo emérito de Barcelona,  Ricard Maria Carles. Con los nuevos nombramientos, España pasa a tener diez cardenales, seis electores y cuatro no electores.
 
De hecho, el peso de los cardenales españoles se sitúa al mismo nivel que Francia y Alemania, que también cuentan con seis cardenales electores, por detrás de Italia –que tiene 21– y Estados Unidos –con 13–. Le siguen, en cambio, Brasil, México y Polonia –con cuatro–. En cuanto a su distribución por continentes, el Colegio Cardenalicio --entre cardenales electores y no electores-- estará formado por 104 cardenales europeos, 34 de América Latina, 20 de América del Norte, 18 de África, 21 de Asia y 4 de Oceanía.



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