
Dos hermanos de ocho y cinco años, Saori y Darien, han fallecido en la localidad de Vista Hermosa (Colombia) tras quedar atrapados en el interior de un congelador mientras jugaban al escondite en su vivienda. Según ha relatado el padre de los menores, Brayan Guevara Triviño, en declaraciones recogidas por el diario El Tiempo, todo ocurrió en torno a las 19:00, cuando él y su pareja salieron de casa durante unos 20 minutos para realizar unas compras. "Salimos a comprar comida y a buscar una camisa que necesitaban para un desfile cuando empezaron el colegio", ha explicado.
Durante ese breve intervalo, los niños se quedaron solos y aprovecharon para jugar a uno de sus entretenimientos favoritos: el escondite. Fue entonces cuando se produjo el fatal desenlace. Tal y como ha detallado el padre, "el congelador estaba desenchufado. Los niños se subieron y entraron. Jugaron, la tapa se cayó, se cerró sobre ellos y se asfixiaron".
Un juego que termina en tragedia
Al regresar al domicilio, los progenitores comenzaron a buscar a los pequeños, convencidos inicialmente de que seguían jugando. Sin embargo, la situación derivó en una escena dramática al descubrirlos en el interior del electrodoméstico. Los menores fueron trasladados de urgencia a un centro sanitario cercano, aunque, según han confirmado los médicos, llegaron sin signos vitales y no fue posible reanimarlos.
Las autoridades del departamento del Meta han abierto una investigación para esclarecer con exactitud lo ocurrido. Aunque el relato familiar ha apuntado a un accidente doméstico, peritos forenses trabajan para determinar las causas del fallecimiento y descartar cualquier otra hipótesis.
Análisis de las circunstancias
En paralelo, los especialistas continúan analizando las circunstancias del suceso para reconstruir con precisión lo sucedido en el interior de la vivienda. La principal línea de investigación se centra en un accidente provocado por el cierre accidental del congelador, aunque los informes forenses serán determinantes para confirmar esta versión.
La madre de los menores, Karen, ha compartido un mensaje de despedida cargado de dolor: "Gracias, mis bebés, por haberme dado la mayor alegría en estos ocho años de vida. Gracias por haberme elegido como vuestra madre. Fue la experiencia más hermosa que jamás podría haber tenido. Pronto estaremos juntos; qué corto es el tiempo y qué duradero es el recuerdo. Os amé con toda mi alma, y solo Dios sabrá por qué os llevó".


