
Agentes de la Policía Nacional han procedido a la detención de un hombre, propietario de una óptica de Zaragoza, al que se le imputan varios delitos de estafa y falsedad documental. La intervención se ha producido tras detectarse la contratación fraudulenta de créditos rápidos para los que el individuo utilizaba, sin ningún tipo de consentimiento, los datos personales de los clientes que acudían a su negocio. El importe total del fraude asciende a más de 32.000 euros, cantidad que el detenido habría logrado desviar a su favor mediante esta operativa ilícita.
Las pesquisas se iniciaron en el momento en el que hasta siete ciudadanos acudieron a diferentes dependencias policiales de la ciudad para interponer las correspondientes denuncias. Todos los afectados relataban un patrón similar: la existencia de préstamos y financiaciones a su nombre que nunca habían solicitado ni autorizado. A raíz de estas declaraciones, las investigaciones desarrolladas por las fuerzas de seguridad permitieron trazar el origen del engaño. Se determinó que el dueño del local, aprovechando el acceso privilegiado a la documentación personal y bancaria que le facilitaban sus clientes para compras legítimas, recopilaba la información necesaria para cometer el ilícito.
Método empleado
El método de actuación del arrestado estaba diseñado para intentar eludir la acción de la justicia. Según se desprende de la investigación policial, el sujeto llegó a formalizar hasta doce operaciones financieras de este tipo con distintas entidades de crédito. Para dar apariencia de legalidad, justificaba estas solicitudes como supuestas compras de productos de óptica o tratamientos visuales que, en la realidad, nunca llegaron a realizarse ni a entregarse. Además, con el fin de no dejar rastro de sus comunicaciones, empleaba teléfonos de prepago a la hora de efectuar las contrataciones a distancia. Posteriormente, las cuotas mensuales de los préstamos eran cargadas directamente en las cuentas bancarias de los perjudicados, quienes se percataban de la situación al revisar sus extractos.
Los investigadores han constatado igualmente que el detenido recurría a diferentes argucias para hacerse con la información financiera de sus víctimas. En algunos de los casos documentados, el individuo organizaba falsos concursos o supuestas campañas de promoción en el interior de su propio establecimiento comercial. El objetivo real de estas maniobras no era fidelizar a la clientela, sino conseguir mediante engaño que los usuarios facilitaran voluntariamente sus números de cuenta. Esos mismos dígitos eran los que más tarde se utilizaban para establecer la domiciliación de los recibos correspondientes a los créditos fraudulentos.
Finalmente, el operativo policial culminó este pasado martes 12 de mayo, jornada en la que los agentes localizaron y procedieron a la detención del sospechoso. Tras instruirse las diligencias oportunas en comisaría, el hombre fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente unas horas más tarde. El juez ha decretado su libertad con cargos a la espera de que avance la instrucción del caso. Este episodio pone de relieve la importancia de extremar las precauciones a la hora de ceder información sensible en comercios, incluso en aquellos que puedan aparentar total normalidad.
