
Al menos 21 personas han perdido la vida y otras 26 han resultado heridas, en su mayor parte de nacionalidad extranjera, a consecuencia de un incendio registrado en un hotel situado en el sur de Nueva Delhi. Las autoridades policiales y los equipos de emergencia que se han desplazado a la zona mantienen abierta una investigación sobre el suceso, que apunta a una negligencia criminal grave por parte de los responsables del alojamiento turístico.
El jefe del Servicio de Bomberos de la capital india, A. K. Malik, ha explicado en declaraciones a la agencia EFE que el recuento provisional arroja "un total de 47 víctimas, entre las que se encuentran 21 fallecidos y 26 heridos, varios de gravedad". Malik ha precisado que muchos de los clientes que se encontraban en el edificio eran ciudadanos extranjeros o personas que tenían a sus familiares o conocidos ingresados en el Hospital Max, un centro sanitario que se encuentra ubicado justo enfrente del lugar del siniestro.
Según los datos facilitados por las autoridades locales, la mayor parte de las víctimas mortales de origen extranjero procedían de distintos países de Asia Central y del continente africano. Los servicios de emergencias organizaron un dispositivo de traslado inmediato, de manera que la mayoría de los afectados fueron evacuados de urgencia a las instalaciones del citado hospital en Saket, que se sitúa a muy poca distancia del alojamiento conocido como Flourish Stay, donde se desencadenaron las llamas.
En su último parte médico, los responsables del recinto hospitalario han detallado que alrededor de quince pacientes continúan ingresados en la unidad de cuidados intensivos. De todos ellos, ocho personas permanecen en estado crítico y precisan de ventilación mecánica para seguir con vida.
Varios testigos presenciales del suceso han relatado las dramáticas escenas de caos que se vivieron en los aledaños del edificio y han denunciado públicamente un retraso de más de una hora en la llegada de las dotaciones de bomberos. Las autoridades fijaron el inicio del fuego en torno a las 08:45 hora local, un momento en el que muchos de los huéspedes se encontraban todavía descansando en el interior de sus habitaciones.
La virulencia de las llamas ha complicado enormemente las labores de rescate e identificación. Algunos vecinos de la zona residencial y diversas fuentes de los equipos médicos han confirmado que la mayoría de los cuerpos rescatados estaban totalmente calcinados.
Los cargos contra el dueño del hotel
Ante la magnitud de los hechos, la Policía de Delhi ha procedido a registrar de forma oficial una denuncia penal, bajo los cargos de homicidio culposo, contra el dueño del establecimiento. Según han confirmado fuentes de los cuerpos de seguridad a la agencia de noticias india PTI, se sospecha que la falta de medidas de seguridad fue el principal desencadenante de la elevada cifra de mortalidad.
Las investigaciones preliminares que están llevando a cabo los expertos de los Servicios de Bomberos de Delhi señalan un fallo mecánico letal. Todo apunta a que el avance del fuego provocó un corte drástico en el suministro eléctrico del inmueble, lo que automáticamente bloqueó las puertas electrónicas del hotel. Este fallo selló por completo las salidas de emergencia e impidió que los clientes pudieran escapar.
Por otro lado, se ha destapado una serie de irregularidades administrativas. El edificio operaba con una simple licencia para ofrecer alojamiento y desayuno que únicamente le autorizaba a disponer de seis habitaciones. No obstante, el propietario había modificado ilegalmente la estructura interna del bloque para albergar hasta 25 estancias diferentes, que se encontraban distribuidas de forma caótica entre el sótano, la planta baja y los pisos superiores, burlando todos los controles de seguridad del Estado.
