
La titular de la plaza número 11 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valencia ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, del hombre detenido por la muerte del logopeda que atendía a su hijo de dos años en una clínica de la capital valenciana. El investigado, de 24 años, está acusado inicialmente de un delito de homicidio, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
La decisión judicial llega después de que el detenido permaneciera 72 horas en dependencias policiales antes de pasar a disposición judicial. La causa continúa abierta y las diligencias se mantienen bajo secreto de sumario.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes en una clínica situada en el barrio valenciano de Marchalenes. Desde entonces, agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional han desarrollado una investigación para esclarecer las circunstancias exactas de lo sucedido.
Durante dos jornadas, los investigadores realizaron una inspección detallada del centro sanitario. Los agentes recogieron muestras en la escena del crimen y se incautaron de diversos dispositivos electrónicos pertenecientes a la víctima para su posterior análisis.
Las pesquisas continúan con el objetivo de determinar todos los extremos relacionados con la muerte del logopeda, así como verificar las distintas hipótesis que se manejan en la investigación.
La versión del detenido
La única versión conocida de los hechos procede, por el momento, del propio detenido. Según relató tras entregarse en la comisaría de Burjasot con las manos ensangrentadas, habría actuado después de sospechar que su hijo niño podría ser víctima de abusos, ya que encontró al menor sin pañal y con los pantalones bajados junto al logopeda. El detenido aseguró que la posición en la que se encontraba el profesional le resultó sospechosa.
Según su declaración, pidió explicaciones al terapeuta y solicitó ver las imágenes de unas de las cámaras de seguridad instaladas en el centro. Sin embargo, según la información conocida durante la investigación, la clínica no dispondría de ese sistema de grabación. Posteriormente, apuñaló varias veces al logopeda con una navaja de unos 15 centímetros.
La causa permanece bajo secreto de sumario. Mientras tanto, los investigadores trabajan para contrastar la versión ofrecida por el acusado y determinar si existen elementos que la corroboren o la desmientan. La Policía Nacional mantiene abiertas distintas líneas de investigación y continúa recopilando pruebas para reconstruir con precisión lo ocurrido en el interior de la clínica. El análisis de los dispositivos electrónicos intervenidos forma parte de las diligencias que se están practicando para esclarecer el caso.
La víctima se llamaba Vicent y tenía 32 años. Era propietario de la clínica donde ocurrieron los hechos. Además de ejercer como logopeda, se encontraba cursando estudios del Grado en Psicología y preparaba la realización de prácticas profesionales relacionadas con esa formación. Compañeros y personas de su entorno laboral han mostrado su conmoción por lo sucedido. Según testimonios recogidos tras el crimen, destacan la trayectoria profesional y aseguran que mantenía una relación cercana con las familias atendidas en el centro.

