
Los Bomberos de la Generalidad están afrontando graves dificultades para proteger la urbanización de El Farrell, una de las zonas más afectadas por el incendio forestal desatado en Sentmenat.
Ante la imposibilidad de realizar una evacuación segura por vía terrestre y el peligro inminente de las llamas, los equipos de emergencia han tomado la decisión de reagrupar y confinar a todos los vecinos en un único punto seguro dentro de la propia urbanización para garantizar su integridad física.
El jefe de Bomberos, David Borrell, ha explicado ante los medios de comunicación que las características estructurales de El Farrell complican enormemente las tareas de extinción. Al tratarse de una urbanización con viviendas muy diseminadas, muchas de ellas construidas con madera y ubicadas literalmente en el interior de la masa forestal, los efectivos se han visto obligados a priorizar de forma absoluta la salvaguarda de las vidas humanas por encima de la protección de los bienes materiales. Borrell ha detallado que el desalojo completo tuvo que descartarse por completo debido a que la única carretera de acceso y salida discurría en la misma dirección hacia la que avanzaba el fuego, lo que hacía inviable una evacuación con el tiempo disponible.
Este incendio se suma a una jornada crítica en Catalunya, marcada por la simultaneidad de varios fuegos simultáneos que mantienen al cuerpo en un nivel de tensión muy elevado. Entre ellos preocupa especialmente el activo en la comarca del Anoia, entre las poblaciones de Carme y la Pobla de Claramunt, que presenta un fuerte potencial de piroconvección, aunque en este caso las urbanizaciones se encuentran más condensadas y la prioridad absoluta de los efectivos se centra en evitar que el frente entre en el municipio de El Bruc.
Asimismo, más de un centenar de bomberos continúan trabajando intensamente en el control del incendio de Les Gavarres, completando un escenario de extrema complejidad para los servicios de extinción de la Generalitat.



