
La cuenta atrás ha comenzado para María Jesús Moreno Cantó, conocida como Maje, la 'viuda negra de Patraix'. El próximo 13 de julio, cuando su hijo cumpla tres años, dejará de cumplir condena en el módulo de madres de la prisión de Fontcalent (Alicante), un departamento con un régimen más flexible que permite a las reclusas convivir con sus hijos durante los primeros años de vida. A partir de ese momento será la Junta de Tratamiento la que decida si permanece en el centro penitenciario alicantino, ya en un módulo ordinario, o si regresa a la cárcel de Picassent, donde ingresó tras ser condenada por instigar el asesinato de su marido.
El caso de Maje conmocionó a España en 2017. La entonces enfermera, recién casada con el ingeniero Antonio Navarro, mantenía varias relaciones sentimentales paralelas y convenció a uno de sus amantes, Salvador Rodrigo, celador del mismo hospital en el que trabajaban, para que asesinara a su esposo. El crimen se produjo el 16 de agosto de ese año, cuando Salva esperó a la víctima en el garaje de su vivienda y la apuñaló mortalmente.
Durante el juicio, el autor material reconoció entre lágrimas que actuó porque estaba profundamente enamorado de Maje y porque ella le pidió que acabara con la vida de su marido. La principal acusada, sin embargo, siempre negó haber planificado el crimen, aunque finalmente fue condenada a 22 años de prisión como autora intelectual del asesinato, mientras que Salvador Rodrigo recibió una pena de 17 años.
La vida sentimental de Maje en prisión
Ya en prisión, la vida sentimental de Maje volvió a acaparar la atención. En Picassent inició una relación con otro interno, condenado por homicidio, con el que tuvo un hijo en 2023. El nacimiento del menor motivó su traslado al módulo de madres de Fontcalent, donde ha permanecido desde entonces.
Sin embargo, ese periodo está a punto de concluir. La legislación penitenciaria establece que los menores pueden permanecer con sus madres internas hasta cumplir los tres años, momento en el que deben abandonar el centro para ser criados en libertad, previsiblemente por algún familiar. En este caso, todo apunta a que será la familia materna, residente en Novelda, quien se haga cargo del pequeño.
En el programa de esRadio En casa de Herrero, el periodista de sucesos y tribunales de ABC, Borja Méndez, ha explciado que la decisión sobre el futuro penitenciario de Maje todavía no está tomada. Según ha señalado, la Junta de Tratamiento duda entre mantenerla en Fontcalent, aunque ya en un módulo ordinario, o trasladarla de nuevo a Picassent.
El cambio de personalidad de Maje
Méndez ha asegurado que, según fuentes penitenciarias, la actitud de la reclusa ha cambiado notablemente durante su estancia en Fontcalent. "Está súper amable, súper educada, ayudando a las funcionarias, a los funcionarios y al resto de presos", relató. De hecho, dentro de la prisión incluso le han puesto el apodo de "la gavetera", por su constante disposición a colaborar.
No obstante, entre los responsables penitenciarios persisten las dudas sobre si ese comportamiento responde a un cambio real o si forma parte de una estrategia para obtener beneficios penitenciarios y permanecer en ese centro.
El periodista también ha aclarado que la relación sentimental con el padre de su hijo ya está completamente rota. En este sentido, ha explicado que Maje mantenía contacto con varios internos cuando estaba en Picassent y que el padre del menor era uno de ellos, aunque nunca llegaron a consolidar una relación estable. Aunque el hombre visitó al niño junto a su familia, la relación con Maje terminó hace tiempo.
Respecto al futuro del menor, Borja Méndez ha recordado que el padre ya ha cumplido la condena por los delitos por los que ingresó en prisión y, por tanto, puede mantener contacto con su hijo. También ha puesto el foco en el horizonte penitenciario de Maje, ya que, aunque fue condenada a 22 años de cárcel, podría comenzar a disfrutar de permisos a partir de enero de 2029 si mantiene una buena conducta. "En tres años", ha detallado, podría acceder a sus primeros beneficios penitenciarios.
La serie de ficción de 'La viuda negra'
Durante la conversación también ha surgido el debate sobre el auge de los llamados true crime, un género al que precisamente ha dado lugar el crimen de Patraix. Borja Méndez ha recordado que el caso inspiró tanto una serie de ficción como un documental y ha señalado que, aunque en esta ocasión la familia de la víctima no ha la ha criticado, no siempre ocurre así. Ha puesto de ejemplo el caso de Ana Julia Quezada, en el que la madre del pequeño Gabriel logró frenar un proyecto audiovisual.
El periodista ha reconocido que la crónica negra despierta un enorme interés entre el público, pero ha defendido que este tipo de producciones deben realizarse "con sumo respeto a las víctimas" y evitando cualquier intento de "hacer una limpieza del nombre de los asesinos", recordando que fueron condenados por los hechos.
Finalmente, Borja Méndez ha explicado que Salvador Rodrigo y Maje rompieron definitivamente su relación cuando ambos ingresaron en prisión. Según ha señalado, el autor material del asesinato terminó asumiendo que había sido utilizado y que no era el único amante de la enfermera, una circunstancia que consideró una "traición total". Esa desilusión, ha añadido, explica que durante el juicio la señalara directamente como la persona que ideó el crimen.
En la actualidad, Salvador Rodrigo continúa cumpliendo condena en la prisión de Picassent. Según ha explicado el periodista de ABC, ha mantenido un perfil muy discreto dentro del centro penitenciario, mostró arrepentimiento durante el juicio y pidió perdón a la familia de Antonio Navarro. Aunque insistió en que fue manipulado por Maje, fue el autor material del asesinato y todavía permanece en prisión, si bien también se acerca el momento en el que podrá optar a sus primeros permisos penitenciarios.


