
Agentes de la Policía Nacional han logrado desarticular en la ciudad de Valencia a una organización criminal que se había especializado en el robo con fuerza en viviendas habitadas. Para llevar a cabo estos asaltos, los delincuentes empleaban el conocido como método del impresioning, una técnica que permite realizar una copia instantánea de las llaves sin dejar rastro aparente en la cerradura de la puerta.
Las pesquisas policiales dieron comienzo durante la madrugada del pasado 20 de agosto. El detonante fue el aviso del propietario de una vivienda que se encontraba ausente de su domicilio por vacaciones. Gracias a una cámara de seguridad instalada en la entrada de su casa, la víctima recibió una alerta en su teléfono móvil y pudo observar en tiempo real cómo tres individuos estaban forzando su cerradura. Al percatarse de la situación, el dueño les habló directamente a través del dispositivo para ahuyentarlos y dio aviso de inmediato a las fuerzas de seguridad.
Tras recibir la denuncia, el Grupo de Robos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia se hizo cargo del caso. El análisis de las pruebas recopiladas permitió a los investigadores descubrir que los presuntos ladrones actuaban con una precisión milimétrica y mantenían un reparto de papeles estricto durante la ejecución de los asaltos.
La técnica del 'impresioning'
El método de la banda consistía en que uno de sus integrantes se encargaba de realizar la copia instantánea de la llave en escasamente treinta segundos. Para ello, introducía una llave virgen en la cerradura siguiendo la citada técnica del impresioning. De forma paralela, otros dos delincuentes se ocupaban de bloquear y tapar las mirillas de las puertas colindantes del rellano para evitar que algún vecino pudiera ser testigo del delito. Finalmente, un cuarto miembro del grupo permanecía en el exterior del edificio realizando constantes labores de contravigilancia.
La intervención definitiva que permitió neutralizar a los delincuentes tuvo lugar en la madrugada del 21 de agosto. Una patrulla adscrita a la Comisaría de Exposición, que formaba parte del dispositivo preventivo de la Operación Verano, interceptó a los sospechosos justo cuando abandonaban su domicilio en el barrio valenciano de Barona. Al verse rodeados, los asaltantes intentaron darse a la fuga de forma precipitada y arrojaron al suelo diversas herramientas, pero fueron detenidos en el acto por los agentes.
Durante el posterior registro domiciliario, los policías intervinieron 13.463 euros en efectivo, de los cuales una parte ya ha sido devuelta a su dueño. Además, se incautaron de un completo kit de herramientas que incluía ganzúas, espadines y utensilios para aperturas rápidas, junto a joyas, relojes, gafas de sol y teléfonos móviles. La investigación también ha destapado que esta célula tenía un carácter claramente itinerante, ya que los cuatro arrestados de origen georgiano acumulaban detenciones previas en Madrid, Alcira e incluso a nivel internacional en Austria y Georgia.
