Otra demostración de que la tontería de los progres en este país es infinita.
Resulta cuando menos difícil de casar una peña republicana (máxime denominándose de izquierdosa y entiendo que bastante radical por el trasfondo del mensaje -qué ganas de mezclar churras con merinas-) con un Real Madrid -que no represente "per se" ninguna ideología, sino que es una empresa pura y dura destinada por la vía del espectáculo y el merchandising a generar dinero y más dinero-, dirigido por uno de los máximos exponentes del capitalismo más dogmático y pragmático -en todos los sentidos: por aquello de que tanto le da quien sea el compañero de viaje mientras haya beneficios- de este país.
Están a un paso... de reunir 50 firmas. Es divertido que les cueste encontrar 50 firmas en un club con 85000 socios. Más divertido será si tratan de hacer ruido en el estadio. El tonto que lleve una bandera comunista pierde el brazo.
Sólo quiero decir una palabra: "chusma".
Queda abierto el concurso para ver quién es el primero en "decir la última gilipollez".
Es un insulto a la historia y a la dignidad del Real Madrid que se forme una peña izquierdista con la bandera anticonstitucional de la Segunda República, un régimen que intentó destruir la España verdadera, católica y patriótica, que cayó en manos del Frente Popular que desencadenó la Guerra Civil con el PSOE al frente de toda esa patulea de ignorantes y delincuentes.
La izquierda no quiere pluralidad. Nunca la ha querido. Es el estribillo que usa para abrirse hueco en las sociedades que pretende destruir desde dentro, como en los años treinta y como desde 1975.
Esta chusma que se apelotona en esa indigna peña sólo pretende sacar dinero y provocar enfrentamientos en el seno del madridismo. Váyanse a la real mierda con sus pretensiones infecciosas y dejen en paz a la mejor institución civil que posee España.
El madridismo de izquierdas hace ya mucho tiempo que "salió del armario". Alfredo Pérez Rubalkaba, Ramón Mendoza, Lorenzo Sanz, Florentino Pérez, Fernando Martin (Martinsa-Fadesa) y Ramón Calderón los los mejores y más claros exponentes del madridismo de izquierdas, corrupto hasta la médula, ladrón y estafador.
Pero es que el madridismo de derechas no es mejor: siempre con la bandera del aguilucho, acusan a todo el que no sea del madrid de no ser español, como si los culés, béticos o valencianistas no lo fueran.