El Comité Ejecutivo de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) ha decidido este martes, después de más de tres horas de reunión, no ejercer el derecho de huelga durante el mes de agosto, según ha anunciado el secretario de Comunicación del sindicato, César Cabo.
La reunión del Comité Ejecutivo, prevista en principio para el próximo jueves, se ha adelantado dos días para, según los controladores, paliar la incertidumbre que han denunciado tanto el Ministerio de Fomento y AENA, como el sector turístico y las compañías aéreas.
En declaraciones a los medios, que se concentraban a las puertas del hotel donde se reunía el comité, el secretario de Comunicación de USCA, César A. Cabo, afirmó que el comité ejecutivo ha decidido "no ejercer el derecho legal a la huelga en agosto, demostrando un ejercicio de responsabilidad" al entender que el Gobierno va a "empujar a AENA a retomar las negociaciones". "Una vez más hemos entendido la preocupación del sector turístico y de numerosos pasajeros", destacó Cabo, quién apuntó que el sindicato espera ahora que AENA vuelva a la mesa de negociación con "una actitud ahora sí constructiva".
Cabo afirmó que esta decisión es "definitiva" y, tras valorar como positivas las declaraciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó que USCA está a la espera de poder retomar las negociaciones "mañana mismo".
Los controladores decidieron adelantar a esta tarde la reunión del comité ejecutivo de USCA, que estaba prevista para el próximo jueves tras la ruptura de las negociaciones escenificada por ambas partes el pasado viernes, ante la petición del sector y de los usuarios. Según consta en el acta de la última reunión celebrada el viernes entre AENA y los controladores, a la que tuvo acceso Europa Press, USCA propuso al ente continuar con las negociaciones durante el fin de semana, para lo que AENA exigió que presentara una declaración formal en la que constase que no se van a convocar los paros.
USCA señaló que dicha responsabilidad recae en su órgano directivo y se comprometió a convocar a su comité ejecutivo para tomar la decisión, reunión que fijó para el próximo jueves, pero que decidió adelantar a esta tarde para "aliviar la incertidumbre existente en el sector turístico y en los pasajeros". Los controladores insistieron en que el adelanto de su decisión responde no sólo a la petición de AENA sino a las realizadas desde el sector turístico, las aerolíneas y los propios usuarios.
AENA confirma que este miércoles retomará la negociación
El presidente de Aena, Juan Ignacio Lema Devesa, ha valorado positivamente la decisión del sindicato USCA de desconvocar la huelga que había anunciado para el mes de agosto y ha anunciado que mañana retomará la negociación con los controladores. En una comparecencia ante los medios de comunicación, Lema Devesa ha defendido que Aena mantiene abierta la puerta al diálogo a pesar de que les "hubiera gustado que la renuncia fuera definitiva y no sólo para el mes de agosto".
Por este motivo, el presidente de Aena ha dicho que mantendrá su intención de llegar a un acuerdo con los controladores "siempre que no haya amenaza de huelga". No obstante, Aena ha confiado en llegar a un acuerdo de manera "inmediata" y volverá mañana a las cinco de la tarde a la mesa de negociación ya que, en palabras del presidente de la entidad pública, es éste "el escenario adecuado para la negociación del nuevo convenio colectivo y el marco en el que los controladores puedan y deban manifestar todas sus reivindicaciones".
Lema ha adelantado que Aena retomará la reunión de los puntos donde existen acuerdos, aunque reiteró que busca un "acuerdo global" que ponga fin al conflicto. En caso contrario, ha añadido, el organismo dependiente del Ministerio de Fomento daría paso al arbitraje de un órgano independiente.
Juan Ignacio Lema Devesa ha subrayado que Aena mantienen su propuesta de una jornada laboral de 1.670 horas y un sueldo medio de 200.000 euros al año, por entender que está dentro de los "estándares europeos". No obstante, ha manifestado que está dispuesto a estudiar "cualquier alternativa viable de jornada siempre que se ajuste el salario a esa jornada y se mantenga la productividad".
