EFE
Preguntada si las autoridades españolas habían recibido del banco de inversión Goldman Sachs alguna propuesta de operaciones con divisas como las que se atribuye a Grecia, la vicepresidenta segunda del Gobierno ha respondido: "no, en absoluto".
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Si se hubiera recibido, no habría sido aceptada", ha añadido
Salgado, en rueda de prensa al término del Consejo de Economía y Finanzas de la UE.
En la misma conferencia de prensa, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ha confirmado que la Comisión Europea ha solicitado información a Atenas sobre esas operaciones con derivados, que podrían haber infringido la legislación comunitaria.
Las
autoridades griegas tienen de plazo hasta el viernes para aclarar a los expertos de Eurostat las informaciones publicadas el sábado pasado por el diario estadounidense
The New York Times.
Según Rehn, los datos preliminares de que dispone la oficina comunitaria de estadística, Eurostat, apuntan sólo a Grecia y a ningún otro estado de la zona, aunque ha preferido mostrarse cauto, hasta reunir toda la información.
Por su parte,
el comisario de Mercado Interior y servicios financieros, Michel Barnier, ha incidido en la importancia de introducir transparencia en este sector.
"Lo ocurrido refuerza nuestra convicción de que es preciso introducir transparencia en los productos derivados, y
especialmente en los CDS (credit default swaps) soberanos", ha afirmado Barnier.
Según el diario estadounidense, tácticas empleadas por la banca de inversión de Wall Street similares a las que fomentaron
la crisis de las hipotecas "subprime" en EEUU, contribuyeron a agravar la deuda de Grecia y han perjudicado al euro.
Con base en entrevistas, informes y documentos a los que ha tenido acceso, el diario se refiere en concreto a una transacción promovida por Goldman Sachs que permitió a Grecia ocultar miles de millones de euros en deuda a Bruselas.
The New York Times compara el método al que aplican los ciudadanos con problemas económicos cuando hipotecan sus casas para poder pagar las facturas de sus tarjetas de crédito.
La
táctica ofrecida por Goldman ya había funcionado en 2001, poco después de que Grecia fuera aceptada en la zona euro. Entonces, esta firma diseñó una estrategia mediante la cual Atenas pudo tomar prestado miles de millones de euros sin que figuraran como deuda.
La transacción, que no salió a la luz pública porque fue calificada como una
intermediación de divisas y no como un préstamo, permitió a Grecia cumplir las normas de Bruselas mientras seguía gastando más de lo que tenía, según
The New York Times.
Atenas no aceptó la última propuesta reciente de Goldman, pero a raíz de la grave crisis de credibilidad que sufre Grecia debido a la mala situación de sus cuentas públicas, el papel que jugó Wall Street en el "más reciente drama financiero mundial" arroja serias preguntas, en opinión del diario.