Nueva decisión polémica de España en sus relaciones exteriores, tras rasgos de generosidad como las ayudas a los gays de Zimbabwe, ahora se ha ofrecido a Mauritania un apoyo financiero de 420.000 euros para desarrollar la descentralización de regiones en el sur del país. (Volver)
SORT7643 dijo el día 19 de Abril de 2010 a las 22:48:30:
Así se les consuela: unos 70 millones de pelas.
19.04.10 | 21:03.
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(o “Si quieres ser feliz, como me dices, no…")
Les voy a contar un cuento. No, porque ni mi señoría es Rubén Darío, ni vuesarcedes son Margarita Debayle. Ah, ¿que no saben de qué estoy hablando? Me lo temía… Cultura, cultura, tienes nombre de mujer… (Y se enfadaron las feministas).
Tranquilos. Les enriquezco sus saberes. Hubo un señor, “Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, 18 de enero de 1867 - León, 6 de febrero de 1916), (que) fue un poeta nicaragüense, máximo representante del Modernismo literario en lengua española. Es posiblemente el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de las letras castellanas”. (Wikipedia scripsit). Bueno, pues eso. Lo que se ha transcrito debían haberlo averiguado vuesarcedes, que para cosas así está Google, pero claro, en habiendo misioneros del saber y de la cultura que no cobran ni nada, como uno… Sí, el susodicho poeta escribió unos versos, que se hicieron famosos, dedicados a la tal Margarita. Y los primeros dicen: “Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar. Yo siento en el alma una alondra cantar: tu acento. Margarita, te voy a contar un cuento”. Y se lo cuenta. Mi señoría no sabe si la señoría de la ministra Aído (sí, la del de Igualdad), como presunta sexadora mayor del reino, habrá decidido si esta poesía, o sea, el cuento es machista o no, pero ni lo sé, ni me importa (con perdón).
Bien, lo que he dicho dicho lo he para que se vayan despertando y sigan con atención mi cuento, que es uno de esos cuentos de los que, no la ministra, pero uno sí vive de ellos. Es brevísimo: que, por cierto, no es el diminutivo de “breva”. Ahí va:
-El cuento, ¡coño!¿qué va a ser?
Este era un señor que mandaba mucho. Tanto mandaba, que aunque estaba hasta las orejas de deudas (ya no se sabía cuántos maravedís debía -¿déficit del 11,4 % del PIB?-), como no paraba de dar y dar por lo que él llamaba solidaridad y mi señoría “sólo-dar-y-dar”, fue un día el buen hombre y le dio a Mauritania, una nación discutida y discutible, 420.000 euros de vellón, que son tantas como 69 millones 882 mil 120 pelas de las de cuando el franquismo y eso de la memoria histórica y demás. Pero ¿saben vuesarcedes para qué las dio? Pues nada más y nada menos que, ¡abróchense los cinturones!, para desarrollar la descentralización de regiones en el sur de Mauritania. Y el señor que mandaba mucho sabía que en el país do él vivía (muy bien, se supone) había del orden de 4 millones 600 mil trabajadores en el paro. Pero en el paro, paro. Y de ellos, más de un millón sin tener nada que llevarse a la boca, o sea, lo que los especialistas en nutrición llamamos pacientes de ingesta nula o de ingesta 0, que era igual incluso antes de existir el ministerio de Igualdad. Y dizque todos los parados en general, pero sobre todo estos pacientes de ingesta nula, estaban tan eufóricos, tan eufóricos, que se querían echar a la calle a manifestar públicamente su satisfacción porque se hubiera o hubiese dado ese pastón para desarrollar la descentralización (del sur de Mauritania), aun a costa de su no ya precaria sino su inexistente alimentación. Lo malo era que los ´condicatos´, que eran como los sindicatos, pero a la vicecontra, no eran partidarios de tumultos, agitaciones, revueltas, desórdenes, motines, alborotos, bullangas, disturbios, turbulencias o bataholas, y en vista de ello, perduró la paz social, como debe ser. ¿O no?
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Y fueron felices, pero los pacientes de ingesta nula no comieron perdices, porque "si quieres ser feliz como me dices, no analices, hermano, no analices". (Es que este epílogo se le había olvidado a mi señoría, ¡perdón!). ¿Vale?
19-04-2010.