L D (EFE) La tramitación de esta iniciativa, que debe entrar en vigor antes del 1 de enero de 2005, suscitará un amplio debate, tal y como se desprende de las declaraciones a EFE de los representantes de los grupos de la oposición; el PP afirma que es contradictoria y los grupos nacionalistas que invade competencias autonómicas.
El Consejo de Ministros aprobó el 27 de agosto el anteproyecto de Ley de Horarios Comerciales, que fija en 12 el número mínimo de apertura de domingos y festivos, aunque permite que las Comunidades Autónomas rebajen éstos a 8 días por sus necesidades comerciales; además fija en 72 horas el horario mínimo de apertura semanal. El portavoz de Economía y Hacienda del PSOE, Ricard Torres, confió en que el proyecto cuente con un "amplio" respaldo parlamentario, "ya que por lo que se ha debatido previamente se atiende a las necesidades de los grupos nacionalistas y no perjudica al sector afectado".
Añadió que la iniciativa respeta las competencias de las Comunidades Autónomas y permite recoger sus particularidades. El diputado del PP Celso Delgado, quien avanzó que presentarán enmiendas al articulado, afirmó que el proyecto es "realmente contradictorio" en lo que se refiere a aperturas de domingos y festivos y refleja que el Ejecutivo "ha tomado partido en función de las peticiones del Gobierno catalán".
Delgado, que defendió la competencia estatal para determinar un legislación básica en esta materia, rechazó la decisión "de restringir" de 90 a 72 horas el horario de apertura semanal, horario que no contempla la amplitud y flexibilidad que, a su juicio, desean los consumidores. El representante de CiU Josep Sánchez Llibre, que afirmó que "aunque la música suena bien, hay que afinarla para aplicar una legislación más moderna y ágil", anunció que se opondrán a la exclusión de los locales de menos de 300 metros del régimen general, porque es una competencia de las Comunidades Autónomas.
Añadió que CiU entiende que esta excepción puede generar un cambio en el modelo comercial con implicaciones negativas para los trabajadores y con distorsión de la competencia y recordó que su grupo defiende que el texto incluya un máximo de 72 horas semanales de apertura y un mínimo de ocho domingos y festivos. El diputado del PNV Pedro Azpiazu, que advirtió de que el texto invade las competencias autonómicas, reconoció que todavía no han estudiado al detalle el proyecto y por eso es prematuro detallar las enmiendas que presentarán, aunque avanzó que tratarán de reducir el número mínimo de ocho domingos y festivos anuales de apertura. Por su parte, el portavoz del BNG Francisco Rodríguez, que calificó el texto de "ambiguo y contemporizador", anunció que introducirán enmiendas en aras a "garantizar que las competencias son exclusivas de las autonomías, pues éstas se invaden al fijar el número mínimo de días de apertura".
El Consejo de Ministros aprobó el 27 de agosto el anteproyecto de Ley de Horarios Comerciales, que fija en 12 el número mínimo de apertura de domingos y festivos, aunque permite que las Comunidades Autónomas rebajen éstos a 8 días por sus necesidades comerciales; además fija en 72 horas el horario mínimo de apertura semanal. El portavoz de Economía y Hacienda del PSOE, Ricard Torres, confió en que el proyecto cuente con un "amplio" respaldo parlamentario, "ya que por lo que se ha debatido previamente se atiende a las necesidades de los grupos nacionalistas y no perjudica al sector afectado".
Añadió que la iniciativa respeta las competencias de las Comunidades Autónomas y permite recoger sus particularidades. El diputado del PP Celso Delgado, quien avanzó que presentarán enmiendas al articulado, afirmó que el proyecto es "realmente contradictorio" en lo que se refiere a aperturas de domingos y festivos y refleja que el Ejecutivo "ha tomado partido en función de las peticiones del Gobierno catalán".
Delgado, que defendió la competencia estatal para determinar un legislación básica en esta materia, rechazó la decisión "de restringir" de 90 a 72 horas el horario de apertura semanal, horario que no contempla la amplitud y flexibilidad que, a su juicio, desean los consumidores. El representante de CiU Josep Sánchez Llibre, que afirmó que "aunque la música suena bien, hay que afinarla para aplicar una legislación más moderna y ágil", anunció que se opondrán a la exclusión de los locales de menos de 300 metros del régimen general, porque es una competencia de las Comunidades Autónomas.
Añadió que CiU entiende que esta excepción puede generar un cambio en el modelo comercial con implicaciones negativas para los trabajadores y con distorsión de la competencia y recordó que su grupo defiende que el texto incluya un máximo de 72 horas semanales de apertura y un mínimo de ocho domingos y festivos. El diputado del PNV Pedro Azpiazu, que advirtió de que el texto invade las competencias autonómicas, reconoció que todavía no han estudiado al detalle el proyecto y por eso es prematuro detallar las enmiendas que presentarán, aunque avanzó que tratarán de reducir el número mínimo de ocho domingos y festivos anuales de apertura. Por su parte, el portavoz del BNG Francisco Rodríguez, que calificó el texto de "ambiguo y contemporizador", anunció que introducirán enmiendas en aras a "garantizar que las competencias son exclusivas de las autonomías, pues éstas se invaden al fijar el número mínimo de días de apertura".