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Los Príncipes de Asturias, en la boda de Guillermo de Luxemburgo

Con ellos han estado numerosos representates de la realeza europea.

La boda religiosa entre el príncipe Guillermo de Luxemburgo y la belga Stéphanie de Lannoy comenzó a las 11:00 horas (09:00 GMT) en la Catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo, y a ella han asistido numerosos invitados de las casas reales reinantes y no reinantes en el mundo.

La novia, Stépahnie, de 28 años y que ya contrajo este viernes matrimonio civil previo con Guillermo, llegó a la catedral luxemburguesa acompañada de su hermano mayor y heredero al título de Conde de Lannoy. La ceremonia ha sido oficiada en francés y en luxemburgués por el arzobispo Jean-Claude Hollerich.

La ya princesa de Luxemburgo lucía un vestido confeccionado por el modisto Elie Saab, de tono champán y voluminoso en la falda, con bordados en hilo de oro, ajustado al talle, de manga francesa, escote barco y largo velo, sujetado a un moño bajo. Guillermo, de 30 años, vestido con el uniforme de gala del ejército del Gran Ducado, esperó paciente la llegada de Stéphanie por la alfombra roja que también vio casarse a los Grandes Duques, Enrique y María Teresa.

La ceremonia ha comenzado con una oración silenciosa por la recientemente fallecida madre de la novia, la condesa Alix della Faille de Leverghem.

La catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo, de estilo gótico pero con pórtico renacentista, ha sido ricamente decorada para la ocasión con motivos florales por los jardineros de Colmar-Berg.

Representantes reales

Entre los invitados, los príncipes de Asturias, en representación de la familia real española. La princesa de Asturias, que asiste hoy a su cuarta boda real, ha optado por un conjunto de abrigo y vestido en la misma línea del que lució para el enlace de Guillermo y Catalina en 2011.

Letizia llevaba un abrigo de guipur de seda en tono maquillaje, un vestido de crepé de color topo. También ha vuelto a optar por un sombrero bajo y ladeado del mismo tono que el abrigo y con el cubrió su melena recogida.

Los tonos anaranjados fueron los elegidos por Carolina de Mónaco, que llegó a la ceremonia, sola, y con un vestido Chanel, con detalles dorados.

Una de las invitadas ataviadas de forma más espectacular ha sido Máxima de Holanda, con un altísimo tocado con una pluma, obra del sombrerero belga Fabienne Delvigne. La princesa Máxima eligió para la ocasión una blusa de manga abullonada de tono mostaza y una falda lápiz en gris marengo.

Mette Marit de Noruega y Mary de Dinamarca han optado por los tonos oscuros, mientras Claire de Bélgica acudió con un vestido en color burdeos, y la princesa Matilde de Bélgica se decantó por los tonos maquillaje.

Fabiola de Bélgica, acompañada de su ya inseparable bastón y luciendo un traje de tono rosa pastel y tocado color plata, ha acudido al enlace junto a los actuales reyes de los belgas, Alberto II y Paola, que decidió vestirse con abrigo de brocado y vestido de color gris, y un tocado de igual color y con un broche de brillantes.

La Gran Duquesa Maria Teresa, suegra de la novia y de origen cubano, ha optado por la seda roja anaranjada.

Tras la ceremonia religiosa, oficiada en francés, luxemburgués y alemán, los príncipes saludarán en el balcón de Palacio y después celebrarán una recepción.

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