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Gene Kelly, un dictador sonriente, y el rumor al que se tuvo que sobreponer

Gene Kelly se reveló como un genio de la danza con Cantando bajo la lluvia.

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Gene Kelly se reveló como un genio de la danza con Cantando bajo la lluvia.
Gene Kelly | Cordon Press

Se ha cumplido este año el vigésimo quinto aniversario de la muerte de Gene Kelly, considerado como uno de los más grandes bailarines y coreógrafos de la historia. Sólo por haber sido la estrella de Cantando bajo la lluvia podemos así considerarlo: los críticos coinciden que es la comedia musical más brillante de cuantas se rodaron en aquel Hollywood dorado de los años 50. A menudo se repone en las televisiones. Un espectáculo asímismo titulado, evocación de la cinta dirigida por Stanley Donen, se estrenó el pasado mes de octubre en un teatro de Barcelona. José Luís Garci, en su espléndida sección "Telegramas cinéfilos" del diario ABC la considera una obra maestra. La canción central "Singin in the Rain" que Gene Kelly interpretaba tras comprometerse sentimentalmente con el personaje defendido por la dulce Debbie Reynolds, dando saltos entre la acera y la calle mientras se refugia con un paraguas, que finalmente tira al suelo, para guarecerse en la noche lluviosa, es "otro himno a la alegría", como titula Garci su espléndido artículo.

Gene Kelly se reveló como un genio de la danza con Cantando bajo la lluvia, pero ya con anterioridad, desde que debutara en la pantalla en los primeros años 40, había dado muestras de su inmenso talento tras estrenar la comedia teatral Pal Joey y luego ya en el cine, Levando anclas y Un día en Nueva York, otros dos títulos inolvidables. Lo curioso es que Gene no pensaba dedicarse ni al baile ni al cine. Ello lo llevó a rivalizar con otro grande del género, Fred Astaire. La diferencia entre ambos era palpable. El larguirucho protagonista de tantas cintas con Ginger Rogers, desarrollaba su especialidad con suma elegancia, vistiendo fraque y ejecutando sus números con toque clásicos, en tanto Gene Kelly modernizó más sus apariciones, con vestimentas diferentes, más deportivas o informales y una exhibición acrobática casi de inspiración cirsense. En cualquier caso dos genios excepcionales. Gene, con un humor corrosivo, llegó a decir que Astaire era el aristócrata del baile, y él un obrero. En algo podía tener una explicación: su infancia, en un humilde hogar en un barrio de trabajadores precisamente.

Tuvo Gene Kelly que superar la acusaciones despectivas de que era homosexual. Sus amigos así lo creían. Una época en la que la sociedad "bienpensante" no toleraba a los gays, entre los que había desde luego muchos bailarines. Pero no lo era Gene, como queda más que probado por su biografía amorosa. En la pantalla tuvo como parejas a grandes estrellas: Judy Garland, Cyd Charisse, Rita Hayworth, Lana Turner, Esther Williams, Catherine Deneuve… A Barbra Streisand la dirigió en otro excelente musical,"Hello, Dolly!"

Nacido en Pittsburgh en 1912 tuvo en su infancia una educación musical fomentada por su madre. Fueron cinco hermanos que actuaban con el nombre de Los Cinco Kellys. Gene alternaba esa afición con la práctica de varios deportes, como el fútbol americano, el béisbol, atletismo… Y a alguna de esas modalidades trató de dedicarse en su juventud, aspirando a ser un profesional. Dudó un tiempo, mientras se ganaba la vida con uno de sus hermanos, montando una academia de baile que les fue muy rentable. Estudió Económicas. Finalmente se decidió por irse a Hollywood para probar suerte en el teatro y el cine. A fuer que acertó. Ganó fama y dinero. Ya sus amigos habían dejado de acosarlo y meterse con él, pese a que en un principio no comprendían cómo un deportista viril cuando jugaba al fútbol podía luego exhibirse como bailarín, con movimientos para ellos dudosos desde el punto de vista sexual.

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Gene Kelly | Cordon Press

Se casaría tres veces. La primera con Betsy Blair, que sólo contaba quince años, espléndida actriz poco agraciada físicamente. A España vino contratada por Juan Antonio Bardem para ser la protagonista de "Calle Mayor", una de las mejores películas del cine español. Su argumento giraba, ambientado en una capital provinciana, en torno a una solterona a la que un grupo de amigotes le gastan una pesada broma. Uno de ellos, el actor asturiano José Suárez, finge estar enamorado de ella, para al final dejarla. Gene Kelly convivió con Betsy quince años y tuvieron una niña.Terminaron de mala manera porque él la engañaba con cualquier jovencita. Fue siempre una conducta constante, la de ligarse a chicas mucho menores. El bailarín contrajo un segundo matrimonio con Jeanne Coyne, también mucho menor que él, asistente de coreografía, con quien tuvo dos hijos. Estaba casada con Stanley Donen, quien ya queeda dicho que lo dirigió en "Cantando bajo la lluvia". Falleció en 1973 dejándolo muy dolorido. Su tercera esposa fue la escritora Patricia Ward, que asimismo tenía menos años. Murió en 1996 de leucemia. A las tres les fue infiel.

Gene Kelly, siempre sonriente en sus películas, era un auténtico dictador cuando rodaba sus películas. Maltrataba a sus compañeras de rodaje. Debbie Reynolds acabó odiándolo por cuanto la exigía en Cantando bajo la lluvia, al punto de sufrir dolorosas rozaduras en los pies. Con Frank Sinatra se llevó fatal mientras filmaban Levando anclas. Gene se había ganado a pulso en Hollywood la leyenda de ser un tipo desconsiderado con las mujeres, tanto actrices como aquellas a las que conquistaba. Violento, cargado de celos. Furioso en los ensayos. A pesar de su fama de seductor Judy Garland empezó a sospechar de Gene porque pasaba muchas horas con su marido, el director Vincent Minnelli. Lo que originaría que algunos chismosos divulgaran la especie de que eran amantes.

Vino a España en 1981 para rodar el entonces "spot" anual de una marca de cava. Leopoldo Pomés, el gran fotógrafo publicitario, quedó harto y nada satisfecho con el bailarín, quien se comportó despóticamente con el equipo técnico. Exigió que echaran del estudio a una colaboradora. Previamente había rechazado las partituras para el anuncio que especialmente había compuesto Augusto Algueró. Un auténtico ególatra, maleducado. En una palabra: su visita a Barcelona fue un desastre. Y encima los patrocinadores se arrepintieron de haberlo contratado.

Tenía ochenta y tres años cuando falleció en 1996, tras sufrir dos ictus. Sus hijos no acudieron al funeral. Acaso con ellos tampoco se comportaba como un buen padre. Sin Fred Astaire y Gene Kelly, las comedias musicales de Hollywood ya no tendrían la misma brillantez, aunque por esa época se rodaban muy pocas en ese género por su elevado costo. Tampoco había genios como ambos.

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