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Blanca Romero lleva diez años sin pareja, divorciada, madre de dos hijos

Blanca Romero es madre de dos hijos y lleva un tiempo sin pareja.

Gtres

Es la asturiana Blanca Romero una modelo con mucha personalidad, de acreditado fuerte carácter, con una intensa vida profesional, en la que ha combinado sus desfiles en pasarelas con sus apariciones en series de televisión y películas. De sus mejores años como modelo se recuerda su aparición en una portada de la revista ‘Elle’, para la que posó sin ropa. Desnudo artístico, vamos. Y lo hizo para denunciar un asunto relacionado con el agua que le preocupaba mucho.

Muy suya a la hora de guardar para sí sus intimidades, aunque se decidió por revelar algunas en su libro de recuerdos "Nada es lo que parece". Fue allí donde desveló la identidad del padre de su hija Lucía: un modelo internacional, de nacionalidad británica, llamado Warren. Recuérdese que, cuando Blanca Romero contrajo matrimonio con Cayetano Rivera Ordóñez, que aún no se había decidido a ser torero, éste, encariñándose con Lucía, realizó todos los pasos legales necesarios para convertirse en su padre adoptivo.

Blanca Romero Ezama es natural de Gijón, donde vino al mundo en 1976. No sabemos si es cierto, pero en su entorno alguien ha aportado un dato sobre sus antepasados, familia peruana y mujer gitana, entre esa parentela del ayer. Lo verdaderamente importante es que ella se ha consagrado a su polifacética condición de actriz, modelo e incluso cantante: debutó haciéndose llamar, ignoramos la razón, "La Perra". En un concierto de piano, meses atrás, estrenó una pieza de su creación, que tituló "El vals de la Romero". En esa época musical de "La Perra", salía por cierto con Sergio Ramos.

De su paso por televisión, recordamos sus intervenciones en "Física o Química", "Bajo sospecha", "El reencuentro", "Bienvenidos a Edén"… Su última aparición en la pequeña pantalla ha sido en "Next Level Chef", programa en la noche de los miércoles en Telecinco. Ya tomó parte en otro, "Máster Chef Celebrity". Y en el cine: "After", "Los muertos no se tocan, nene", "El amor no es lo que era", "La abadesa"… La nominaron como actriz revelación.

Con ese currículo y su ya larga carrera de modelo podría decirse que Blanca Romero no ha estado nunca ociosa. Bromeando, ella decía: "Es que no tuve la suerte de que me retirarse alguien bien". Un millonario, vamos. Ha vivido experiencias inolvidables por sus quehaceres profesionales. De sus múltiples viajes no ha olvidado la Nochevieja que pasó invitada por Julio Iglesias en la casa de éste en Indian Creek, en Miami. Velada en la que Blanca departió con unos comensales tales como Henry Kissinger, entonces Secretario de Estado y el mundialmente afamado modista Óscar de la Renta.

En la última Nochevieja de 2024 comentó las campanadas de fin de año para Telecinco desde la isla canaria de Lanzarote. Con la dura competencia que tenía desde otras cadenas la audiencia que registró su presencia ante las cámaras fue reducida.

Ha vuelto a vivir en Gijón, siempre ha echado de menos su tierra. Lleva Asturias en su corazón. Hubo de afincarse en Madrid en sus años juveniles, cuando soñaba con ser modelo, después se fijó el objetivo de desfilar en París, la capital de la moda internacional. Y una vez conseguidos esos propósitos es cuando al regresar a España debutó en televisión en Antena 3 y la Sexta. "El Club de Flo" fue su punto de partida para ser un rostro conocido en toda España.

Pero cuando de verdad Blanca Romero alcanzó su mayor popularidad fue al ennoviarse con Cayetano Rivera, el segundo de los hijos de "Paquirri" y Carmen Ordóñez. Ésta, de mala gana, ofició de madrina en la boda de la pareja, celebrada el 26 de octubre de 2001, en la iglesia de San Pedro, en Gijón, y la víspera del enlace todavía le reprochaba a su hijo esa elección. Acertó, desgraciadamente en sus augurios. Por cierto que también un día antes de ese enlace ocurrió una desgracia, y es que un primo de la novia, que iba a ser uno de los testigos firmantes, se mató en accidente de automóvil.

El joven matrimonio se separó a los tres años de unión. ¿Qué pudo ocurrirles? Pues entre otras cosas que Cayetano no ganaba dinero porque, aunque estudió en buenos colegios, en Suiza, y después unos cursos de dirección cinematográfica en Los Ángeles, la verdad es que a su vuelta a España no tenía un duro, sin aportar nada a la economía de su hogar. Lo de debutar como novillero a los veintitantos años lo sacó de aquella incierta situación económica, gracias a la ayuda que le prestó su tío político, el veterano matador Curro Vázquez.

Cayetano quiso a Blanca Romero. Y la prueba es que aceptó, como apuntábamos, ser padre adoptivo de la hija que ésta había tenido de una anterior relación. Y le dio sus apellidos, que la jovencita tenía antes solos los de la madre. Lucía Rivera Romero es también muy independiente, quiso conocer a su padre biológico, y éste accedió al encuentro en presencia de Blanca. Contaba entonces Lucía nueve u once años, se dirigía a su progenitor con la letra inicial de su apelativo, la W. Éste, se quedó dos días en la casa de aquellas en Gijón y después regresó a Alemania. Un tipo altísimo, de un metro y noventa centímetros, al que Lucía recordó por su voz grave. Y también por una cuestión mezquina: "Mi padre no habría venido a conocerme sino a extorsionar a mi madre, a pedirle dinero a cambio de unos vídeos que tenía guardados de cuando yo era niña, y él mantenía relaciones sexuales con mi madre".

Una vez separados Cayetano y Blanca Romero, Lucía hizo su vida, también con sus pinitos de modelo. Entre su padre adoptivo y ella no tuvieron después mucho contacto aunque él siempre estuvo dispuesto a ayudarla en lo que pudiera. De sus labios, en público, nunca salió reproche alguno sobre si había acertado al darle sus apellidos.

Blanca Romero ha tenido una agitada vida sentimental, tras sus experiencias con el tal Warren y con Cayetano Rivera. Libre para hacer de su vida cuanto quiso tuvo otras relaciones, no siempre satisfactorias, que al final de todas ellas la llevaron a confesar lo que sigue: "No he encontrado nunca el verdadero amor". En ese listado, aparecen: Daniel Guzmán, conocido actor, Jaime Barnatán (hijo de la peletera Elena Benarroch), el cantante Lin Cortés… En 2012, Blanca quedó embarazada por segunda vez. Entonces no se supo quién era el padre del bebé que esperaba, un varón al que impusieron el nombre de Martín. Yon González es otro de los novios que le adjudicaron. Y, cómo no, antes o después de los citados, aparece otro amor de la asturiana, un conquistador que tiene un currículo digno de los más activos seductores nacionales, Casanova local, que si escribiera sus memorias sentimentales necesitaría un grueso volumen: el otrora deportista hípico Álvaro Muñoz Escassi. No hay mujer que se le escape de las que le echa el ojo. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, que reza un refrán y podemos aplicarlo aquí.

Con tantas entradas y salidas, Blanca Romero ha tomado la resolución a sus flamantes cuarenta y ocho años, cuando creemos que su vida profesional no ha acabado y que, para el amor, nunca es tarde. Mas insistimos en lo dicho por ella misma: "No quiero tener pareja por ahora". Sostiene que le preocupa más seguir la educación de su hijo Martín, y que cuando éste sea mayor de edad, entonces ella se sentirá más libre para hacer lo que le plazca, con su corazón todavía abierto a posibles futuras experiencias amatorias.

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