¿Te acuerdas de la emoción que nos entró el día que Ángel Pantoja, guionista y mano derecha de los hermanos Cadaval, nos planteó la visita? Tú y yo somos moranquistas, más si se trata del universo de Antonia y Omaíta. Tampoco nos hubiera importado que vinieran la Vane, la Jeny, la Charini... ¡todas!
Estamos muy agradecidos por este reconocimiento, nuestra casa está ya al nivel de las de las grandes de España.
Y no podemos dejar de señalar que el regalo de la muñeca Gwendoline, uno de nuestros fetiches del programa, ha sido más que si nos dan el Oscar de Hollywood. Lo único malo es que en la caja de la muñeca he visto que hay tres modelos más, y me temo que conseguirlos va a ser mi próxima obsesión. No te enfades, ya sé que estamos a punto de no caber en nuestra propia casa.
Te dejo las fotos del día del rodaje, un pequeño recordatorio de un momento de mucha felicidad compartida.