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¿Redonda, rectangular o extensible? Cómo elegir la mesa de comedor de Maisons du Monde según tu espacio

Priorizar la fluidez visual y el confort diario es clave al comprar este mobiliario. Descubre qué formato se adapta mejor a tu vivienda y necesidades.

Mesa redonda para la estancia | Maisons du Monde

Elegir la mesa de comedor adecuada no es solo una cuestión de gusto. El espacio disponible, la forma de la estancia y el uso diario influyen de manera decisiva en una compra que suele acompañarnos durante muchos años. Las mesas de comedor se convierten en una pieza clave del hogar, capaces de equilibrar funcionalidad y estética si se escogen con criterio. Firmas especializadas como Maisons du Monde han desarrollado colecciones pensadas para adaptarse a realidades domésticas muy distintas, desde comedores amplios hasta espacios más ajustados.

Mesa redonda para estacia

Dentro de su catálogo actual, disponible en su tienda online, se pueden encontrar propuestas que responden a una pregunta recurrente: ¿es mejor una mesa redonda, rectangular o extensible? La respuesta depende, en gran medida, de cómo sea tu vivienda y de cómo utilices el comedor en el día a día. En el primer tercio del proceso de elección conviene analizar la oferta completa de mesas de comedor, ya que comparar formatos, tamaños y acabados permite tomar decisiones más informadas y ajustadas a cada necesidad.

Mesas rectangulares: la opción más versátil

Las mesas rectangulares siguen siendo las más habituales en los hogares españoles. Su principal ventaja es la facilidad de integración en espacios alargados o comedores abiertos al salón. Al colocarse junto a una pared o centradas en la estancia, permiten aprovechar mejor los metros disponibles y organizar el mobiliario de forma equilibrada.

Además, este formato resulta especialmente práctico para familias o para quienes suelen recibir invitados. Las colecciones actuales de Maisons du Monde incorporan mesas rectangulares con estructuras sólidas y líneas limpias, pensadas para convivir tanto con estilos contemporáneos como con ambientes más clásicos. La clave está en respetar las distancias mínimas alrededor de la mesa para garantizar una circulación cómoda.

Mesas redondas: fluidez visual y cercanía

En espacios más reducidos o con distribuciones irregulares, las mesas redondas aportan una sensación de ligereza visual difícil de igualar. Al no tener esquinas, facilitan el paso y mejoran la percepción del espacio, algo especialmente valioso en comedores pequeños o cocinas abiertas.

Desde el punto de vista funcional, este tipo de mesa fomenta la conversación y la interacción entre los comensales, ya que todos se sitúan a la misma distancia. Las propuestas actuales apuestan por materiales naturales y bases centrales que optimizan el espacio para las sillas. Es una elección coherente cuando se prioriza la comodidad diaria y un ambiente más informal, sin renunciar al diseño.

Mesas extensibles: flexibilidad para el día a día

Cuando el espacio es limitado pero las ocasiones especiales son frecuentes, las mesas extensibles se presentan como una solución inteligente. Cerradas, ocupan lo justo; abiertas, permiten adaptarse a reuniones puntuales sin comprometer la estética del comedor el resto del tiempo.

Los sistemas de extensión han evolucionado notablemente en los últimos años. En las colecciones más recientes de Maisons du Monde, estos mecanismos se integran de forma discreta, manteniendo la coherencia del diseño y facilitando su uso. Este tipo de mesa resulta especialmente recomendable para viviendas urbanas donde cada metro cuenta.

Mesa larga para la estancia

Medidas, proporciones y materiales

Más allá de la forma, es fundamental tener en cuenta las dimensiones. Una mesa demasiado grande puede saturar el espacio, mientras que una demasiado pequeña perderá funcionalidad. Como referencia general, conviene dejar al menos 90 centímetros libres alrededor para moverse con comodidad. También es importante considerar el número de personas que la usarán habitualmente. No se trata solo de cuántos se sientan, sino de cómo se vive el comedor: comidas rápidas, cenas largas, teletrabajo ocasional o celebraciones familiares. Ajustar la elección a estos hábitos marca la diferencia a largo plazo.

Las mesas de comedor actuales combinan diseño y resistencia. Maderas macizas, acabados lacados o superficies con efecto piedra conviven en propuestas pensadas para un uso real, no solo decorativo. Mantener una coherencia estética con el resto del mobiliario ayuda a crear un ambiente equilibrado y atemporal. Elegir materiales acordes al ritmo de uso del hogar también influye en la durabilidad y el mantenimiento a largo plazo. Además, apostar por un estilo bien definido facilita que la mesa se integre de forma natural en espacios abiertos o multifuncionales, sin romper la armonía visual del conjunto.

Elegir con visión a largo plazo

La mesa de comedor no es una compra impulsiva. Analizar el espacio, anticipar usos futuros y optar por soluciones flexibles es la mejor forma de acertar. Redonda, rectangular o extensible, cada formato tiene ventajas claras si se adapta correctamente al entorno. Tomarse el tiempo necesario para valorar estas variables, apoyándose en colecciones actuales y bien diseñadas, garantiza una elección funcional, duradera y alineada con las necesidades reales del hogar. También conviene tener en cuenta aspectos como la facilidad de mantenimiento, la resistencia de los materiales y la capacidad de la mesa para adaptarse a cambios en la rutina familiar. De este modo, la inversión no solo responde a una necesidad inmediata, sino que mantiene su utilidad y sentido práctico con el paso del tiempo.

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