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La cámara hiperbárica, una nueva aliada para más de 20 enfermedades

Los tratamientos de oxigenación hiperbáricos son muy beneficiosos pero antes de someterse a uno se debe consultar con un médico especializado.

Los tratamientos de oxigenación hiperbáricos son muy beneficiosos pero antes de someterse a uno se debe consultar con un médico especializado.
Cámara hiperbárica de Olympia-Grupo Quirónsalud | Quirónsalud

La Medicina Hiperbárica es una gran desconocida por nuestra sociedad. Si preguntamos a cualquier persona en la calle qué piensa sobre ella, posiblemente le venga a la mente la imagen de un futbolista en una cámara hiperbárica. Pero no nos equivoquemos porque no sólo puede ser útil en la recuperación de los deportistas de élite, sino que representa hoy en día un nuevo aliado para más de una veintena de enfermedades.

"Cada vez hay más indicaciones y, además, algunas con sorprendentes resultados", afirma la doctora Ane Escribano, médico hiperbarista de Olympia-Grupo Quirónsalud. Al hilo de lo anterior, precisamente señala que en estos últimos años está cogiendo una importante fuerza en el campo del deporte, no sólo para una recuperación más rápida de las lesiones músculo-esqueléticas y tendinosas, donde las necesidades de oxígeno están muy aumentadas.

"El oxígeno hiperbárico disminuye el edema, la inflamación, y aumenta la producción de fibroblastos, de colágeno, y de angiogénesis. También se utiliza en el postoperatorio de las lesiones musculares o articulares, donde se acelera la regeneración de los tejidos", añade esta experta.

Se ha visto que el oxígeno hiperbárico reduce la fatiga y estrés muscular que se produce por el sobreesfuerzo físico después del deporte, según prosigue, al tiempo que valora su utilidad en los deportistas de élite, quienes la emplean igualmente para la preparación muscular, así como a la hora de conseguir una mayor resistencia y rendimiento en la competición.

Útil frente a la toxicidad del cáncer

Defiende igualmente que puede ser muy beneficiosa para mejorar la toxicidad de algunos tratamientos oncológicos, como la radioterapia o la quimioterapia que curan, pero no siempre sin toxicidad; y, por tanto, disminuyendo la calidad de vida de los pacientes.

Como oncóloga radioterápica reconoce que le gustaría que se investigase más en este último campo, en los pacientes oncológicos: "Uno de los problemas que tenemos para la curación del cáncer es la hipoxia tumoral. Sabemos que las células hipóxicas son más resistentes al tratamiento radioterápico o quimioterápico. Actualmente hay ensayos clínicos en los que se ve que al oxigenar el tumor hay una mayor respuesta tumoral pero falta mucha investigación".

"Hoy en día se ha empezado a utilizar en cirugía plástica para conseguir mejores resultados estéticos, menos complicaciones quirúrgicas y una cicatrización más rápida y, por tanto, una recuperación en el menor tiempo posible para poder incorporarse a la vida cotidiana", agrega la doctora Escribano.

Más beneficios terapéuticos

A su vez, argumenta que hay muchas más enfermedades donde la medicina hiperbárica ha demostrado científicamente un beneficio terapéutico, y apunta a cualquier patología que curse con hipoxia (disminución de oxígeno tisular); así como a aquellos casos en los que exista un problema de cicatrización. "Este procedimiento acelera la cicatrización de heridas, algo muy típico en pacientes diabéticos, donde las heridas o úlceras que no cicatrizan a veces obligan a realizar amputaciones y esto se puede evitar con la oxigenoterapia hiperbárica", indica.

El tratamiento en cámara hiperbárica, continúa la doctora, juega un "papel fundamental" en las intoxicaciones por monóxido de carbono; así como en los síndromes de descompresión de los buceadores; y en algunas infecciones necrotizantes, como la gangrena gaseosa.

Mantiene esta especialista del grupo Quirónsalud que uno de los campos en los que cada vez se emplea más es en el de la medicina antiaging, y con el objetivo de atenuar el daño de las toxinas oxidantes que de manera natural propician el envejecimiento de las células. "Si a ello se le suma el hecho de que esta técnica aumenta la producción de colágeno, son mayores sus beneficios en este campo", plantea la doctora.

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La doctora Ane Escribano, médico hiperbarista de Olympia-Grupo Quirónsalud

Pero hay otras muchas más patologías donde el tratamiento con oxígeno hiperbárico puede ser útil y actualmente se encuentran en investigación, como puede ser el caso de la fibromialgia, de las cefaleas, de las parálisis faciales, del dolor crónico, de los acúfenos, de la sordera súbita, o de las secuelas post-Covid, así como la discopatía degenerativa, o los accidentes cerebrovasculares, aparte de algunas enfermedades inmunológicas como la esclerodermia, según enumera la profesional.

"A veces el paciente acude a consulta muy angustiado porque nadie le da solución a su patología y a medida que va avanzando el tratamiento, se va encontrando mejor, con disminución de los síntomas, de su medicación analgésica, o de su ansiedad, y por tanto con gran mejoría en su calidad de vida", valora la médico hiperbarista de Olympia.

Posibles contraindicaciones

Eso sí, pide tener en cuenta antes de someterse a un tratamiento de oxigenación hiperbárica el consultarlo con un médico especializado en medicina hiperbárica, quien será el idóneo a la hora de indicar si el paciente es apto o no para un tratamiento de estas características.

Aquí resalta la doctora Escribano que las principales contraindicaciones para un tratamiento en la cámara hiperbárica son la claustrofobia o un neumotórax no tratado. "El efecto secundario más frecuente es el dolor de oídos, o barotrauma del oído medio, y por eso es muy importante que el paciente aprenda a compensar. Aunque es infrecuente puede aparecer una miopía transitoria que se normaliza unos días después de finalizar el tratamiento. Otras posibles patologías como antecedentes de crisis epilépticas, si el paciente está controlado no es una contraindicación, pero si habrá que tener mucho más cuidado y sopesar riesgo-beneficio", concluye.

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