"Antigua Persia. Los tesoros del Museo Nacional de Teherán" es el título de esta exposición, que permanecerá abierta hasta finales de julio en el Museo de Arte Oriental de la capital italiana, antes de viajar a Bonn (Alemania). Son 178 las piezas que se exponen para ilustrar la cultura del altiplano persa desde el 5.500 a.C. hasta el siglo X de la era cristiana.
Oro, plata, vidrio, piedra, terracota y bronce son los materiales empleados por los habitantes de esa región a lo largo de los siglos, para construir con ellos objetos que dan cuenta de la variada cultura persa.
En concreto, del Neolítico, la edad de piedra y la edad del bronce se pueden ver en la exposición cerámicas policromadas y figuritas en terracota y alabastro procedentes de centros arqueológicos del altiplano que configuran un cuadro de la cultura local, influida por un lado por la mesopotámica (actual Irán occidental) y por otro de los pueblos del Asia central (Irán oriental).
Entre las piezas más importantes figuran fragmentos de relieves procedentes de Persépolis, la antigua capital del Imperio Persa, a la que está dedicada una entera sección. Asimismo, los materiales arqueológicos muestran un floreciente comercio entre el Asia central y occidente, así como las campañas militares asirias para hacerse con el control de las rutas caravaneras.
La exposición del Museo Nacional de Arte Oriental de Roma supera el estricto interés artístico para convertirse en un destacado acontecimiento político, ya que será la primera vez que salgan piezas de Irán desde el inicio de la revolución islámica. Ello se debe a que Italia ha participado en diferentes misiones arqueológicas en Irán desde hace tres décadas, lo que ha favorecido este préstamo.
Oro, plata, vidrio, piedra, terracota y bronce son los materiales empleados por los habitantes de esa región a lo largo de los siglos, para construir con ellos objetos que dan cuenta de la variada cultura persa.
En concreto, del Neolítico, la edad de piedra y la edad del bronce se pueden ver en la exposición cerámicas policromadas y figuritas en terracota y alabastro procedentes de centros arqueológicos del altiplano que configuran un cuadro de la cultura local, influida por un lado por la mesopotámica (actual Irán occidental) y por otro de los pueblos del Asia central (Irán oriental).
Entre las piezas más importantes figuran fragmentos de relieves procedentes de Persépolis, la antigua capital del Imperio Persa, a la que está dedicada una entera sección. Asimismo, los materiales arqueológicos muestran un floreciente comercio entre el Asia central y occidente, así como las campañas militares asirias para hacerse con el control de las rutas caravaneras.
La exposición del Museo Nacional de Arte Oriental de Roma supera el estricto interés artístico para convertirse en un destacado acontecimiento político, ya que será la primera vez que salgan piezas de Irán desde el inicio de la revolución islámica. Ello se debe a que Italia ha participado en diferentes misiones arqueológicas en Irán desde hace tres décadas, lo que ha favorecido este préstamo.
