L D (EFE)
El Apostolado consta de doce cuadros de 70 por 53 centímetros, pintados al óleo sobre lienzo por El Greco entre 1585 y 1590.
Este es el único que se conserva íntegramente de los tres apostolados reconocidos de El Greco, nacido en Candia, actual Herackleion, ciudad de la isla griega de Creta, en 1541, y fallecido en Toledo en 1614.
Son doce figuras de rostro alargado dispuestas sobre fondo oscuro, algunas de ellas mostrando objetos que permiten su identificación. Los especialistas en El Greco consideran que la serie revela el original estilo del pintor, caracterizado por la intensidad expresiva, la libertad técnica, la iluminación misteriosa y el vibrante, rico y personal colorido.
Este Apostolado, en el que no figura el Salvador, tiene la peculiaridad de presentar escrito en la parte inferior de los lienzos el nombre de cada personaje. Estas inscripciones no fueron hechas por El Greco, ya que alguien desconocido las pintó cuando la obra fue restaurada en Oviedo a partir de 1770. Algunos de los rótulos son incorrectos y no se corresponden con el apóstol, como es el caso de la inscripción "S. Felipe", que aparece en la representación de San Mateo, y la de éste último que se atribuya a San Felipe.
El Apostolado, que se conservaba en Oviedo, fue adquirido en Sevilla en la primera mitad del Siglo XVIII por el hidalgo asturiano Juan Eusebio Díaz de Campomanes. En 1893 fue descubierto por la Comisión Provincial de Monumentos en el Monasterio de San Pelayo en Oviedo, que comunicó el hallazgo a la Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1905, el anticuario francés Emile Parés quiso comprar la colección, pero Antonio Sarri de Oller, Marqués de San Feliz, ofreció la misma cantidad que el anticuario francés para que no saliera de Asturias, y la colección ha permanecido desde entonces en poder de la familia, en Oviedo.
Este es el único que se conserva íntegramente de los tres apostolados reconocidos de El Greco, nacido en Candia, actual Herackleion, ciudad de la isla griega de Creta, en 1541, y fallecido en Toledo en 1614.
Son doce figuras de rostro alargado dispuestas sobre fondo oscuro, algunas de ellas mostrando objetos que permiten su identificación. Los especialistas en El Greco consideran que la serie revela el original estilo del pintor, caracterizado por la intensidad expresiva, la libertad técnica, la iluminación misteriosa y el vibrante, rico y personal colorido.
Este Apostolado, en el que no figura el Salvador, tiene la peculiaridad de presentar escrito en la parte inferior de los lienzos el nombre de cada personaje. Estas inscripciones no fueron hechas por El Greco, ya que alguien desconocido las pintó cuando la obra fue restaurada en Oviedo a partir de 1770. Algunos de los rótulos son incorrectos y no se corresponden con el apóstol, como es el caso de la inscripción "S. Felipe", que aparece en la representación de San Mateo, y la de éste último que se atribuya a San Felipe.
El Apostolado, que se conservaba en Oviedo, fue adquirido en Sevilla en la primera mitad del Siglo XVIII por el hidalgo asturiano Juan Eusebio Díaz de Campomanes. En 1893 fue descubierto por la Comisión Provincial de Monumentos en el Monasterio de San Pelayo en Oviedo, que comunicó el hallazgo a la Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1905, el anticuario francés Emile Parés quiso comprar la colección, pero Antonio Sarri de Oller, Marqués de San Feliz, ofreció la misma cantidad que el anticuario francés para que no saliera de Asturias, y la colección ha permanecido desde entonces en poder de la familia, en Oviedo.
