L. D. -
Djalminha comenzó a sentir las molestias durante la pretemporada en Villalba y, pese a que disputó algunos minutos en los amistosos, volvió a recaer y fue baja en el Trofeo Teresa Herrera y el Juan Acuña. El sábado sufrió un nuevo frenazo y el dolor apareció de nuevo en la zona del gemelo.
Los servicios médicos del club le realizarán diferentes pruebas para dictaminar si existe una micro rotura fibrilar, aunque en las ecografías anteriores no había aparecido ningún tipo de lesión. El mediapunta brasileño tiene la zona del gemelo contracturada y las molestias no acaban de remitir a pesar de los cuidados que ha tenido.
De momento, ni los médicos ni el propio jugador se marcan plazos ya que al no existir una lesión determinada, como puede ser una rotura de fibras, únicamente dependerá de las sensaciones del futbolista. Djalma no lleva bien el hecho de tener que estar en el dique seco y, por ese motivo, está recibiendo un tratamiento intensivo de fisioterapia y dedica casi cinco horas diarias a la recuperación.
Para el brasileño este parón significa un duro golpe. Durante la pretemporada, había manifestado que tenía una espina clavada de la pasada temporada por las lesiones y que su único deseo es que le respetasen para poder rendir a un buen nivel porque este es un año muy importante para él con la posibilidad de acudir con la selección de Brasil al Mundial.
La ausencia del brasileño en el primer partido de Liga provocará que Javier Irureta pueda jugar con dos delanteros natos en el once inicial (Makaay-Tristán), aunque también podría incluir a Juan Carlos Valerón en la media punta.
Los servicios médicos del club le realizarán diferentes pruebas para dictaminar si existe una micro rotura fibrilar, aunque en las ecografías anteriores no había aparecido ningún tipo de lesión. El mediapunta brasileño tiene la zona del gemelo contracturada y las molestias no acaban de remitir a pesar de los cuidados que ha tenido.
De momento, ni los médicos ni el propio jugador se marcan plazos ya que al no existir una lesión determinada, como puede ser una rotura de fibras, únicamente dependerá de las sensaciones del futbolista. Djalma no lleva bien el hecho de tener que estar en el dique seco y, por ese motivo, está recibiendo un tratamiento intensivo de fisioterapia y dedica casi cinco horas diarias a la recuperación.
Para el brasileño este parón significa un duro golpe. Durante la pretemporada, había manifestado que tenía una espina clavada de la pasada temporada por las lesiones y que su único deseo es que le respetasen para poder rendir a un buen nivel porque este es un año muy importante para él con la posibilidad de acudir con la selección de Brasil al Mundial.
La ausencia del brasileño en el primer partido de Liga provocará que Javier Irureta pueda jugar con dos delanteros natos en el once inicial (Makaay-Tristán), aunque también podría incluir a Juan Carlos Valerón en la media punta.