L. D. / Agencias.-
Al parecer, los dos equipos tenían reservada la pista y un responsable de cada país debía informar por radio de las salidas de las esquiadoras en cada momento para evitar accidentes. ada una de las deportistas debía hacer cuatro descensos, pero la campeona francesa decidió intentar un quinto, para probar sus esquís, lo que, según el rotativo, pudo estar en el origen del accidente.
En este sentido, Le Parisien se hace eco de testimonios de miembros del equipo francés, que señalan que tanto su compañero responsable de las comunicaciones como el alemán estaban al tanto del quinto descenso de Cavagnoud. Sin embargo, el germano, por razones que se desconocen, no había a su equipo, lo que provocaba que el entrenador Markus Anwander invadiera la pista y colisionara con la francesa.
Veinticinco segundos después de que la esquiadora francesa iniciara el descenso, cuando había alcanzado una velocidad de cien kilómetros por hora, chocaba contra Anwander. Los dos cuerpos aparecían a 100 metros del lugar del impacto. La esquiadora francesa, campeona de la Copa del Mundo, fallecía dos días después en un clínica de Innsbruck.
Los encargados de la comunicación de ambos equipos deberán testificar ante la fiscalía austríaca, que ha abierto una investigación para determinar las causas del mortal accidente. Los dos equipos usaban frecuencias diferentes de radio para evitar dar pistas al rival sobre los entrenamientos, lo que ha podido introducir elementos de descoordinación, según el diario.
"Da la impresión de que los responsables de este entrenamiento se coordinaron poco. La investigación aún no ha determinado las responsabilidades de manera definitiva", ha señalado el Fiscal de Innsbruck, Heinrich Tede.
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En este sentido, Le Parisien se hace eco de testimonios de miembros del equipo francés, que señalan que tanto su compañero responsable de las comunicaciones como el alemán estaban al tanto del quinto descenso de Cavagnoud. Sin embargo, el germano, por razones que se desconocen, no había a su equipo, lo que provocaba que el entrenador Markus Anwander invadiera la pista y colisionara con la francesa.
Veinticinco segundos después de que la esquiadora francesa iniciara el descenso, cuando había alcanzado una velocidad de cien kilómetros por hora, chocaba contra Anwander. Los dos cuerpos aparecían a 100 metros del lugar del impacto. La esquiadora francesa, campeona de la Copa del Mundo, fallecía dos días después en un clínica de Innsbruck.
Los encargados de la comunicación de ambos equipos deberán testificar ante la fiscalía austríaca, que ha abierto una investigación para determinar las causas del mortal accidente. Los dos equipos usaban frecuencias diferentes de radio para evitar dar pistas al rival sobre los entrenamientos, lo que ha podido introducir elementos de descoordinación, según el diario.
"Da la impresión de que los responsables de este entrenamiento se coordinaron poco. La investigación aún no ha determinado las responsabilidades de manera definitiva", ha señalado el Fiscal de Innsbruck, Heinrich Tede.
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