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Poli Díaz: "Mi vida ha sido un ascensor, ya es hora de pararlo"

LD entrevista al potro de Vallecas, que esta semana ha anunciado su intención de volver al boxeo tras dos décadas retirado de los cuadriláteros.

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LD entrevista al potro de Vallecas, que esta semana ha anunciado su intención de volver al boxeo tras dos décadas retirado de los cuadriláteros.
Poli Díaz posa para las cámaras de Libertad Digital. | Guillermo Domínguez

Poli Díaz vuelve al ruedo. El pasado fin de semana regresó a Madrid tras un exilio de "siete u ocho meses" en la isla tinerfeña de La Palma y ahora se encuentra de nuevo en la capital de España dispuesto a comenzar una serie de proyectos relacionados con el boxeo, el deporte que tantas noches de gloria le dio en las décadas de los 80 y los 90.

Regresa el potro de Vallecas, que el próximo 21 de noviembre cumplirá 53 años, y lo hace de la mano de la promotora de boxeo y deportes de contacto Unlimited Global Challengers (UGC), que encabeza su director ejecutivo (CEO), Antonio Ricobaldi. Este exluchador de muay thai y kick boxing, que ha practicado y enseña una gran variedad de artes marciales, tiene una bonita historia con Poli (44 victorias, 28 por KO y tres derrotas) que se remonta a tres décadas atrás —el lector la conocerá unas líneas más abajo—, y ha sido el encargado de traer de vuelta al púgil junto a su socio, Daniel Pisabarro.

No llevaba Policarpo Díaz Arévalo ni tres días en Madrid cuando armó un enorme revuelo al anunciar, en una entrevista al diario Marca, su vuelta a los cuadriláteros. "Voy a volver a subirme al ring. Pero de verdad, bien entrenado y con dos cojones", dijo el vallecano, siguiendo así la estela de Mike Tyson, todo un excampeón del mundo de los pesados que el próximo 28 de noviembre se enfrentará a Roy Jones Jr. en un combate de exhibición en Carson (California).

De momento nada se sabe de ese próximo combate de Poli. "Secreto de Estado", nos dice en una breve pero distendida charla con Libertad Digital. "Eso lo llevan Mister 50 por ciento y el Marqués", apunta Poli, enfundado en un elegante traje azul cobalto, sobre Ricobaldi y Pisabarro, sus nuevos mánagers.

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Poli Díaz junto a sus nuevos mánagers: Daniel Pisabarro (i) y Antonio Ricobaldi (d). | Guillermo Domínguez

Un distinguido look con el que el Potro de Vallecas, retirado ya de los rings desde hace casi dos décadas —su última pelea fue en marzo de 2001 en Ripollet (Barcelona) ante el colombiano Luis Cardozo, saldada con victoria del español por KO técnico en el quinto asalto—, quiere lavar su imagen después de sus problemas con las drogas y varios incidentes que acabaron en condenas firmes que le costaron largas penitencias.

Lo que sí conserva Poli intactos son su carisma y su cercanía. Sales con él a la calle y todo el mundo le dedica palabras amables, además de pedirle una foto. Como por otra parte cabía esperar, tratándose de quien se trata...

Y es que estamos ante uno de los mejores y más carismáticos boxeadores españoles de todos los tiempos. El madrileño ha querido dedicar unos minutos a Libertad Digital para hablar de cómo han transcurrido sus últimos meses en La Palma, de su vuelta a Madrid (y a los cuadriláteros) y de sus nuevos proyectos en el deporte de las 12 cuerdas, en el que se proclamó siete veces campeón de España en el peso ligero y ocho veces campeón de Europa. Aunque también se quedó con la miel en los labios en el verano de 1991 al perder a los puntos contra Pernell Whitaker, uno de los grandes rivales de su carrera, fallecido en julio de 2019 a los 55 años al ser atropellado por un automóvil en Estados Unidos. Simplemente Poli Díaz, el potro de Vallecas...


Entrevista a Poli Díaz

Pregunta: Un placer poder entrevistar a Poli Díaz. Ya de vuelta aquí en Madrid después de tu estancia en La Palma. ¿Cuánto tiempo estuviste allí?

Respuesta: Siete u ocho meses.

Pregunta: ¿Y por qué a La Palma? ¿Cómo es que te fuiste allí?

Respuesta: Por amor. Me fui con Lola, mi chica, que tiene allí un piso propio. Lo tiene pagado y sólo tiene que pagar la luz y el agua. Tenemos un sueldo fijo, así que no nos hace falta trabajar ni nada. Pero yo quiero trabajar para poder entretenerme. Si estás entretenido, mucho mejor. Si no haces nada no te sientes útil.

Pregunta: ¿Y vas a trabajar ahora aquí en Madrid?

Respuesta: ¿Aquí en Madrid? ¡Si yo estoy en Villalba! Sí, quiero trabajar en un taller en Villalba donde no hay esta boina de contaminación que hay aquí en Madrid. Dicen que los autobuses pasan las revisiones pero yo creo que no las pasan. Hay mucha contaminación. ¿Pasan las revisiones? Debe de haber algo 'sobre... cogedor' por ahí (risa irónica). ¡Que pongan autobuses eléctricos!

Pregunta: ¿Y cómo es que te ha dado por volver?

Respuesta: Me comprometí con unas cosas aquí con los marqueses, unos proyectos. Bueno, el Marqués es Pisabarro y el otro (Antonio Ricobaldi), Mister 50 por ciento. Hicimos el contrato al 50 por ciento... (interrumpe Ricobaldi) Cuando palme Poli vamos a vender trozos suyos para clonarlo.

Pregunta: ¿Por qué con UGC? ¿Ya conocías a Ricobaldi y a su socio?

Respuesta: Él (Ricobaldi) me conocía de hace tiempo y cuando me lo recordó todo, me vino a la memoria. Te cuento: yo siempre iba a Lavapiés a casa de una amiga mía. Una amiga, ya sabes... subía a su apartamento para pasar un ratito. Aunque yo luego me he echado muchas novias, ¿eh? Una vez fui a verla en moto, aparqué y de repente se me acercan tres chavales. Les digo: '¿Qué hacéis aquí con el calor que hace? Iros al Retiro o al cine, que hace sombra'. Me dicen que no tienen dinero. ¿Que queréis dinero? Pues tomad 500 calas (pesetas). Se fueron a ver Rambo III y Contacto Sangriento. Uno de esos chavales era aquí Mister 50 por ciento. Yo todavía no era campeón de Europa. Tenía mi moto y vacilaba todo lo que quería...

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Poli Díaz posa para Libertad Digital junto a la bandera de España. | Guillermo Domínguez

Pregunta: Buen revuelo se ha montado con el anuncio de tu vuelta al ring, aunque supongo que todavía habrá que esperar un poco, y más con la que está cayendo. ¿Qué más tienes ahora mismo en mente?

Respuesta: ¿En mente? Ahora mismo sólo entrenar, entrenar y entrenar, y si me sale un combate de exhibición, voy a ir a pegarme y a ganar. Y si hay otra cosa por ahí, la atrapo. Luego montar un gimnasio y dar clases de boxeo, seminarios. Pero lo que sobre todo tengo en mente es comer bien.

Pregunta: Te gusta comer bien, ¿eh?

Respuesta: Como a todo el mundo, ¿no? Los fines de semana, cuando no tenga seminarios de boxeo, me iré con Lola a Navacerrada, a Manzanares el Real, a Toledo, a Segovia... a todos esos sitios por ahí. A comer bien y a hacer senderismo.

Pregunta: En definitiva, quieres una vida tranquila porque no has tenido una vida lo que se dice muy tranquila precisamente...

Respuesta: Sí, pero eso es el pasado y el pasado, pasado está. Ahora estoy aquí, que es lo importante. Mirar al presente y al futuro. Todo el mundo se merece una segunda oportunidad. Siempre he dicho que mi vida ha sido como un ascensor, pero ya es hora de darle al stop y de pararlo. Lo que quiero es que la gente se quede con el Poli deportista.

Pregunta: De momento, tu imagen es ahora muy distinta. Imagino que querrás desterrar ese concepto que mucha gente tiene de ti de oveja descarriada o bala perdida...

Respuesta: Mucha gente hace comentarios y dice tonterías. Es envidia, como la canción esa de Yeison Jiménez. Métela luego en la entrevista, que va en internet. Hablan más de lo debido...


Pregunta: ¿Sigues el boxeo actual? ¿Qué te parecen los púgiles de ahora?

Respuesta: Me gusta Pacquiao. En mis tiempos me hubiera gustado pegarme con Pacquiao. Ese combate, llenando la Plaza de las Ventas... ¡habría sido la hostia! Por la noche y luego poner al lado una noria para los críos, que también tienen derecho a divertirse.

Pregunta: ¿Tienes alguna espina clavada en el boxeo?

Respuesta: No, no, para nada. He sido ocho veces campeón de Europa y no me pegué con un cualquiera. Pernell Whitaker, campeón del mundo en tres pesos distintos y medalla olímpica (oro en los JJOO de Los Ángeles'84). Pero yo he tenido más suerte que él. Sabes por qué, ¿no?

Pregunta: ¿Alguien contra el que te gustaría pelear ahora?

Respuesta: Secreto de Estado. Eso lo llevan Mister 50 por ciento y el Marqués (Interrumpe Antonio Ricobaldi) Nada, nada. Ya está prácticamente cerrado, pero no se puede decir nada. Es un secreto, secreto de Estado.

Pregunta: Ganas no te faltan, pero... ¿cómo te ves tú físicamente?

Respuesta: Debo de pesar bastante, unos 85 kilos, y me gustaría estar en 72. Voy a bajar esos 10 ó 15 kilos.

Pregunta: Estarás entrenando a tope, claro...

Respuesta: Salgo a correr todos los días por las mañanas, algunos días a las 5. Me tiro 30 minutos y luego una hora y media andando. El boxeo, seis días por las mañanas o por las tardes. Estoy haciendo de momento 9-10 asaltos. Llevo sólo algunos días: cuatro de saco, tres de sombra, dos de punching... luego también comba, cintura...

Pregunta: ¿Qué más te gusta aparte del boxeo?

Respuesta: Las mujeres y los toros. Si no hubiera sido boxeador, habría sido torero... ¡con dos cojones! Y el fútbol. Soy del Rayo, pero voy con todos los equipos españoles cuando juegan contra los extranjeros... ¡viva España! Y también comer, ya te lo he dicho.

Pregunta: ¿Qué te parece la gestión del coronavirus? ¿Cómo crees que lo están haciendo los políticos?

Respuesta: No me interesa la política. La única política que me interesa es la de tener la nevera llena. La nevera y la pellejita (así se refiere él a la cartera)... que también esté llena.

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