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El Athletic, liderado por Aduriz, somete a un lamentable Barcelona (4-0)

Espectacular partido de los de Valverde que se comieron a un Barça (4-0) que no apareció por Bilbao. Hat -Trick de Aduriz.

Aduriz destroza al Barça | EFE

Nuevo San Mamés. A reventar. A pesar de las fechas, pleno mes de agosto, de las importantes bajas con las que se presentaba el Athletic -Munian, Iñaki Williams, Iturraspe y Mikel Riko-, y de la nefasta racha que acumulaban los leones en los enfrentamientos directos frente al F.C.Barcelona -2 victorias en los últimos 34 partidos-, la fiel afición rojiblanca nunca da la espalda a su equipo. Decía Valverde en la previa que el Sevilla les había mostrado el camino para conseguir parar al Barça. Txingurri trabajó en su laboratorio y consiguió una fórmula infalible que no sólo minimizó al conjunto catalán, directamente lo aniquiló.

Presión alta, líneas juntas para reducir espacios, ayudas constantes, el Athletic sabía donde y cuando tenía que ir a morder en la salida de balón culé. Detectar el punto débil del rival para atacarlo: por los costados, con Sabin Merino y la dupla De Marcos-Susaeta, se les puede hacer daño. Además de la fórmula mágica, Valverde patentó la vacuna anti Messi: marca individual por momentos de Balenziaga, y luego, si Leo se zafaba del férreo marcaje, una jaula con San José y Eraso. El argentino estuvo todo el partido en la cueva. Día libre.

La puesta en escena era la esperada. El Barça se pasó los primeros cuatro minutos con el balón en su poder, al Athletic no le incomodaba, todo lo contrario, ni siquiera llegó a asomarse el conjunto de Luis Enrique -al asturiano le volvieron a dar un baño táctico como ya hizo Emery en la segunda parte del partido del pasado martes- por el balcón del área. Sintomático de lo que sería el resto del encuentro.

Pronto se vio que los leones estaban mucho más hambrientos, que un Barcelona que demostró una falta de intensidad alarmante. Bien producto de la mayor chispa física del Athletic, bien por motivación, el caso es que se veían dos marchas distintas en ambos conjuntos. El Athletic volaba, el Barcelona pastaba por el campo.

A los doce minutos, y tras dos llegadas por banda del cachorro Sabin Merino -volvió loco a un Alves que tendrá pesadillas con sus zarpazos-, San José -el ancla de la manada se marcó un partidazo de época-, aprovechó la buena presión de Aduriz sobre un Ter Stegen que despejó de cabeza al cetro del campo, y a bote pronto y desde 45 metros, marcó un auténtico golazo.

Era el justo premio para un Athletic que siguió el guión inicial. El Barcelona tenía el balón, pero el control total del partido era de los de Valverde. La gran mentira del fútbol es pensar que la posesión te garantiza victorias. Si no hay un ritmo elevado de circulación de balón, si no hay intensidad ni desmarques de ruptura, la posesión es estéril. Para muestra un botón: el Barça se fue al descanso con el 74% de posesión. No tiró a puerta, exceptuando una falta de Messi al borde del descanso que Iraizoz, con una mano salvadora, sacó a corner.

En el segundo tiempo, a pesar de la entrada de Iniesta y Rakitic, el guión no cambió. Tan sólo Pedro, en el único fallo de la zaga bilbaína, estuvo a punto de encontrar el camino del gol. El larguero lo evitó. No hubiera sido justo.

El Athletic dominaba el partido, estaba crecido. Llevado en volandas por una afición entregada, seguía con su plan. La presión no decayó. Anuló al Barça y le tumbó con la aparición del Gran León: Aritz Aduriz. El 'Liejo' es un delantero de quilates. Se tuvo que buscar la vida fuera de Lezama. En Burgos aún le recuerdan. Allí, en campos de segunda b, empezó a mostrar sus aptitudes. Tremendo juego aéreo, gran capacidad de desmarque, instinto asesino, aguantar el balón de espaldas como pocos, dejarse el alma en la presión, y una característica que no abunda en los futbolistas de hoy en día: inteligencia.

En 20 minutos, Aduriz acribilló al Barcelona con tres goles. Dos entradas por los costados, una maravillosa de Sabin Merino -tremenda zancada y uno contra uno del cachorro- por banda izquierda con centro impecable con rosquita para que Aritz se levantara por encima de su par, y clavara un golazo con un remate de cabeza marca de la casa. Un tanto de asesino a sueldo, aprovechando un rechace dentro del área tras una internada de Susaeta, y un penalti absurdo de un Alves desquiciado que agarró a Etxeita en un córner, pusieron la guinda.

Hasta el final, un Barcelona moribundo deambulaba por el campo intentando marcar un gol que abriera las opciones para la vuelta. Ni cosquillas hizo a un Athletic que roza su primer título 31 años después. La Gabarra se relame esperando que el lunes, por fin, se la saque a pasear.

Ficha técnica:

Athletic Club, 4: Iraizoz; De Marcos, Etxeita, Laporte, Balenziaga; San José, Beñat; Susaeta (Bóvedad, m.85), Eraso (Gurpegui, m.77), Sabin (Lekue, m.65); y Aduriz.

F.C. Barcelona, 0: Ter Stegen; Dani Alves, Bartra, Vermaelen, Adriano; Mascherano, Sergi Roberto (Rakitic, m.60), Rafinha (Rafinha, m.52); Messi, Luis Suárez y Pedro (Sandro, m.71).

Goles: 1-0, min.13: San José. 2-0, min.52: Aduriz. 3-0, min.62: Aduriz. 4-0, min.67: Aduriz, de penalti.
Árbitro: González González (Castilla y León). Mostró tarjeta amarilla a los locales Eraso (44), Beñat (45), Etxeita (69), Susaeta (74), Gurpegui (88) y San José (93), y a los visitantes Pedro (41), Alves (67), Mascherano (80) e Iniesta (91).
Incidencias: Partido de ida de la Supercopa de España 2015-2016, disputado en San Mamés ante unos 45.000 espectadores, en torno a medio millar seguidores del Barça llegados de Barcelona.

AMPLIAMOS EN PRÓXIMOS MINUTOS

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