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Liga

Messi revienta la Liga liderando la remontada del Barcelona al Real Madrid (2-3)

Partido loco con numerosas ocasiones. Pese a la expulsión de Ramos, el Madrid empató al borde del final pero Messi dictó sentencia en la última jugada

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Partido loco con numerosas ocasiones. Pese a la expulsión de Ramos, el Madrid empató al borde del final pero Messi dictó sentencia en la última jugada
Messi celebró así el 2-3. | EFE

Pudo ganar cualquiera. Fue casi como tirar una moneda al aire. Cara, Madrid, cruz, Barcelona. No es así porque esto daría un 50% de posibilidades a cada equipo y si el Barça tiene a este Messi, no es un cara o cruz. Más bien es un dado trucado a favor del equipo azulgrana. Es así. Zidane y Luis Enrique influyeron en el partido. Los porteros, Keylor Navas y Ter Stegen, estuvieron formidables, hubo errores por doquier en los dos equipos, casi tantas ocasiones como minutos pero al final, es Leo Messi. Cuando el argentino está inspirado, da igual que tenga que jugar mordiendo un apósito, bailando Despacito o a la pata coja. Cuando Messi tiene ese día, es el futbolista más decisivo del planeta. El Barcelona es una auténtica verbena en defensa, sólo les falta sacar la pandereta y las guirnaldas cuando marcan los rivales, casi hacen el panoli concediendo el empate al Real Madrid con Ramos expulsado pero ni aun así. Messi hizo grande a Rijkaard, a Guardiola y está haciendo lo mismo con Luis Enrique. No le den más vueltas. Ahora todos confían en un Barcelona campeón de Liga porque es líder y porque tener a este Messi es como apostar a rojo y negro en la ruleta del casino. Leo se exhibió contra el Madrid, contra el árbitro y contra su propio Barcelona, un equipo casi vulgar sin el astro argentino.

El Barcelona se llevó el Clásico pese a no ser mejor equipo que el Real Madrid. Fue un partido extremadamente raro. Dos plantillas llenas de calidad y con cero capacidad para imponer un ritmo, el que sea, en el que no concedan una ocasión cada 5 pipas comidas. El Madrid se puso por delante con el tanto de Casemiro. Pues remonta el Barcelona con goles de Messi y Rakitic. Pero es lo mismo porque James empata con un jugador menos tras la expulsión de Ramos. Sí, James. Increíble. ¿El empate lo firmaba el Madrid con sangre, verdad? Pues en el último minuto, medio equipo está atacando, incluyendo Marcelo, un defensor. Lo dicho: incomprensible falta de autoridad para imponerse de los dos equipos. Una locura que cayó del bando azulgrana como pudo caer del lado local.

¿Bale? ¿Por qué Bale?

El partido comenzó con lo previsible en el Barcelona, Alcacer por Neymar. En el Real Madrid, lamentablemente para sus intereses, con el once también esperado. Bale fue titular cuando no estaba ni para estar en el banquillo. El galés no estuvo a la altura del partido y para colmó, se lesionó en el minuto 36. Un desastre su partido y la decisión de Zidane que optó por un jugador tocado, que no atraviesa un buen momento y teniendo una plantilla profunda donde jugadores como Asensio e Isco que no jugó ni un solo minuto, pasan por un gran momento de forma. Incomprensible. La mala decisión de Zidane estuvo acompañada por un despliegue táctico tan raro que duró diez minutos. Hizo coincidir en la izquierda a Marcelo, Bale, Ronaldo y Benzema. El entrenador francés canceló el plan cuando vio la autopista que tenía Jordi Alba. Cuatro carriles para correr y Modric para ayudar a Carvajal.

Si el clásico fuese un combate de boxeo, habría sido una de esas veladas que merecía la pena. Un auténtico espectáculo. Primer round para el Madrid. A los diez minutos, segundo round para el Barcelona. Y así, con intercambio de golpes constante entre los dos contendientes. El primer gancho importante lo metió, quien si no, Messi. Regatea a Casemiro y con todo el carril central para correr, el brasileño hace falta. Amarilla clara y muy pronto. Zidane se equivocó en la manera en la que afrontó la defensa de Messi. Al argentino no se le para con un jugador y menos cuando este es más lento. La historia ha enseñado que la mejor manera de frenarle es con ayudas y un equipo ordenado en defensa. El Madrid siempre estuvo perdido en este sentido y por eso Casemiro pudo y debió ser expulsado varias veces. Sobre todo, en el último minuto de la primera parte. Error de Hernández Hernández que también falló en la no expulsión de Marcelo al pegarle un codazo a Messi y en el penalti de Umtiti a Ronaldo en el primer minuto de partido.

El Madrid abriría la lata a los 28 minutos con su primer saque de esquina. Marcelo, tras el rechace, centra al segundo palo donde remate al poste Sergio Ramos. Error doble de toda la defensa del Barcelona. Nadie le sigue y nadie espera la segunda jugada salvo Casemiro, que sólo tuvo que empujar la pelota a gol. Y entonces, apareció Messi. Como si él supiera que era su momento. "¿Me toca, no?", preguntaría. "Por favor", le contestaría Luis Enrique. A los cuatro minutos igualó el marcador. Necesitó tocar la pelota tres veces. Otro se habría perdido entre tantos jugadores, él con el primer toque en carrera ya dejó atrás a Modric, con el segundo, fintó a Carvajal y con el tercero definió ante Navas. Describir esta jugada es un millón de veces más fácil que hacerla. Bale se lesionaría, entraría Asensio, Umtiti vería amarilla por una falta sobre Ronaldo y el colegiado perdonaría la roja a Casemiro. Y al descanso.

Tener a este Messi es como jugar con un dado trucado

Pese a ello, Zidane siguió apostando por Casemiro tras pasar por el vestuario. Y de nuevo, sacaron los guantes los dos contendientes. Golpes de casi todos los jugadores pero siempre aparecían Ter Stegen y Keylor Navas para tocar la campana antes de que alguien cayera al suelo. Hubo un momento, en torno al minuto 60, en el que el alemán acumulaba 9 paradas y el portero del Madrid ninguna pero fue algo temporal. En la última media hora Keylor fue clave en que el Barcelona no se adelantara o ampliara su ventaja. Los dos porteros tienen su mérito. Keylor por el nivel bajo que estaba mostrando, Ter Stegen porque sus manos fueron más complicadas. Y cuando no era la mano, era el pie de portero de balonmano al cabezazo de Benzema a metro de la línea de gol. Sacó paradas de mucho mérito y, cuando no estaba él, fallaba el delantero. Cristiano Ronaldo mandó a las gradas un pase de la muerte de Asensio. Fue en el 67´, en el 68´ Keylor sacaba una buena mano a Luis Suárez. A las cinco pipas, Alcacer elegía el punterazo en lugar del interior y pie salvador de Keylor. Diez pipas después, disparo de Asensio al primer palo y ni pillando al alemán al contrapié. Y así toda la segunda parte. Un espectáculo.

Zidane y Luis Enrique no movieron banquillo hasta los últimos veinte minutos. El francés dio entrada a Kovacic por Casemiro y el español a André Gomes por Alcacer. Estaba peor Rakitic, sí. Pero así es el fútbol, y a los tres minutos el croata se inventaría un zurdazo para anotar el 1 a 2. Un tanto que no le sentó bien a Ramos que demostró por qué es el jugador más expulsado en la historia del Real Madrid. En la siguiente jugada, tacos por delante con las dos piernas y tarjeta roja. ¿Pudo ser un castigo excesivo? Pudo serlo para otro árbitro pero la entrada estaba al filo de lo permitido y era innecesaria. Error del capitán que, al irse hacía los vestuarios, se acordó de Piqué y le dijo todo lo que se había callado ante los periodistas durante las últimas semanas. Además le señalaba, al futuro presidente del Barcelona, el palco del Bernabéu. Donde se mueven los hilos, ya saben.

Pues con el Barcelona ganando, con un jugador más, el equipo azulgrana firmó sus peores minutos. Impresionante esfuerzo el del Real Madrid, una vez más tirando de gesta y corazón, que tuvo varias ocasiones para empatar. Lo hizo James en el 86´tras el centro de Marcelo al primer palo. El colombiano, que salió antes que Isco, Morata o Lucas, en la grada, también tenía mensajito. Se señaló primera la cabeza y luego el césped. Interpreten ustedes. Pues total, que habiendo hecho lo más complicado, va el Real Madrid y se pone a atacar con todos los futbolistas menos con tres defensas y el portero en el minuto 92. El Madrid le perdió el respeto al partido y, lo peor, a Messi. Sergi Roberto se libra de su marca, Marcelo y Modric no lo derriban y al final la pelota le cae justamente a Messi que, con un un disparo fuerte, raso y bien colocado, reinventa una nueva liga.

El Barcelona es ahora líder pero sigue sin depender de sí mismo ya que al Real Madrid le queda el partido de Balaídos. Le queda una bala en la recámara que nadie en el club querría haber utilizado. Entre otras cosas, este partido ha complicado un poquito más la eliminatoria ante el Atlético de Madrid en la Champions League. Ahora Zidane pondrá a Isco en Coruña, ganará el partido y luego, cuando llegue el partido ante el Atlético, Zidane mirará hacía el suelo mientras canta el once y dice el nombre de Bale.


Ficha técnica

Real Madrid, 2: Keylor Navas; Carvajal, Nacho, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro (Kovacic, m.70), Kroos, Modric; Bale (Marco Asensio, m.38), Cristiano Ronaldo y Benzema (James, m.82)
FC Barcelona, 3: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Busquets, Rakitic, Iniesta; Messi, Alcácer (André Gomes, m.70) y Luis Suárez

Goles: 1-0, m.28: Casemiro; 1-1, m.33: Messi; 1-2, m.73: Rakitic; 2-2, m.86: James; 2-3, m.92: Messi
Árbitro: Hernández Hernández (Comité canario). Mostró tarjeta amarilla a Casemiro (m.12) y Kovacic (m.81), del Real Madrid; y a Umtiti (m.39) y Messi (m.93). Expulsó a Sergio Ramos por roja directa (m.77)
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima tercera jornada de LaLiga Santander 2016/17 disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 81.044 espectadores. Hizo el saque de honor el golfista Sergio García, socio de honor del Real Madrid, con la Chaqueta Verde de campeón del Masters de Augusta

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