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Policía nacional, campeón mundial de piragüismo y ángel de la guarda de la Ría de Pontevedra

El piragüista y polícia Óscar Graña salvó la vida de una mujer que estaba a punto de morir ahogada. En 2015 repitió salvamento. 

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El piragüista y polícia Óscar Graña salvó la vida de una mujer que estaba a punto de morir ahogada. En 2015 repitió salvamento. 
Óscar Graña: Campeón Mundial de piragüismo, policia nacional y héroe | Twitter

Óscar Graña es uno de los deportistas más laureados de nuestro país. El piragüista gallego, campeón mundial. Acumula en su palmarés 11 medallas en su dilatada carrera (3 oros, 2 platas y 3 bronces).

El hábitat natural de Óscar es el agua. Allí pasa horas y horas de duro entrenamiento. Este fin de semana Graña se vestía de héroe y conseguía salvar a una mujer de morir ahogada en la Ría de Pontevedra, más concretamente en el río Lérez.

Mientras se entrenaba, Óscar observó "algo chapoteando". Al principio, no le dio importancia, pero, al acercarse, se percató de que era una persona y, "sin pensarlo mucho", se echó al agua justo cuando ya se iba para el fondo. La mujer estaba casi sin fuerzas y seminconsciente, Graña sacó fuerzas de flaqueza y logró sacarla a la superficie y, con muchas dificultades, llevarla hasta la orilla.

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La rápida actuación de Graña, clave en el salvamento

Su rápida actuación ayudó a salvar la vida de la mujer, de 61 años, cuya familia había denunciado su desaparición una hora antes, y que se recupera satisfactoriamente de una hipotermia.

Pero esta no es la primera proeza salvamentística de Óscar. Lo ocurrido este lunes es un déjà vu de lo que pasó hace dos años. En julio de 2015 Graña calcó su heróica actuación. Salvó la vida de otra mujer en el mismo escenario. Algo que todavía no olvida: "Aún sueño con la mujer que rescaté en 2015. Cómo abría la boca cogiendo aire y agonizando. Fue uno de los peores momentos de mi vida. La tuve que coger de la cabeza y tirar con todas mis fuerzas hacía arriba. Ni siquiera sabía si estaba viva o no."

No lo comprobó hasta que, tras saltar 70 centímetros en la orilla, consiguió pisar tierra firme con la mujer en sus brazos. Tras poner a la mujer de lado, llega el milagro: "Empieza a coger aire, se le abren los ojos y veo que respira". Ler

Graña quita hierro a sus valientes gestos: "Es la segunda vez que me tildan de héroe y yo considero que no", afirmaba nervioso y afectado por la carga emocional de tan dura experiencia. Óscar considera que en situaciones de máxima tensión "el instinto natural es ayudar a los demás".

El destino quiso que Óscar, que además de piragüista es policía nacional, se encontrara en ambos rescates en su día libre. Curiosamente, jamás ha tenido una experiencia similar estando de servicio. Fue en el agua, su segunda casa, donde Graña completó dos increíbles hazañas. Salvó dos vidas. La Ría de Pontevedra tiene su particular ángel de la guarda.

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