El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, que acudió sólo al Fossar de la Pedrera del cementerio de Montjuic, donde está situada la tumba Companay, permaneció unos minutos en silencio y después, junto a un grupo de jóvenes, cantó el himno de Cataluña, "Els segadors".
Tras efectuar su ofrenda floral, Pujol señaló que el homenaje a Companys debe servir para "reforzar la memoria de los catalanes". "Este sentido homenaje debe aprovecharse para recordar que Companys fue fusilado fundamentalmente por ser presidente de Cataluña, a la que intentó servir como mejor supo", afirmó Pujol.
La delegación del PSC estuvo encabezada por su presidente, Pasqual Maragall, y por el primer secretario del partido, José Montilla.
Los actos de homenaje se iniciaron en la madrugada, cuando un grupo de militantes y dirigentes de ERC, al que pertenecía el ex presidente catalán, portó antorchas desde la entrada del Castillo de Montjuic hasta la pared donde fue fusilado. El líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, acudió a la tumba de Companys hacia el mediodía.
Representantes de Iniciativa per Catalunya-Verds, encabezados por su presidente, Rafael Ribó, destacaron el "gran contenido social y de izquierdas" de Companys. La delegación del ayuntamiento de Barcelona, estuvo encabeza por el alcalde, Joan Clos, y entre los representantes de los diferentes partidos políticos que forman el consistorio se encontraba el portavoz del PP en la capital catalana, Emilio Alvarez.
Companys (1883-1940) era el presidente de la Generalitat de Cataluña cuando estalló la guerra civil y en enero de 1939, ante la inminencia de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona, se exilió a Francia. Detenido por el ejército alemán que ocupaba Francia, Companys fue extraditado a España y tras un Consejo de Guerra sumarísimo fue condenado a muerte por las autoridades franquistas por la resistencia de Cataluña al golpe de estado del 18 de julio.
