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Revuelta contra Sánchez: el clamor pidiendo elecciones "se extiende como un reguero de pólvora"

Cataluña y los bandazos del Gobierno Sánchez siguen centrando las portadas y la opinión del verano que llega a su fin.

Cataluña y los bandazos del Gobierno Sánchez siguen centrando las portadas y la opinión del verano que llega a su fin.
Pedro Sánchez. | EFE

El Mundo dice que "Puigdemont falsea una traducción para acosar a Llarena en Bélgica". ¿Bélgica? ¿La guarida de forajidos de Europa? Rosell se felicita en su editorial de la rectificación del Gobierno sobre la defensa de Llarena, "pero habría que preguntarse qué llevó al Gobierno de Sánchez a adoptar una actitud pasiva que no solo legitimaba la acción desde el exterior de los separatistas, sino que asumía el golpe a la soberanía nacional y el ataque a la independencia del Poder Judicial español que supone la actuación de la justicia belga". Ah, ¿pero existe la justicia belga? "Estamos ante el intento de un juez extranjero de desautorizar por antidemocrática la acción de un magistrado del Tribunal Supremo español y al cuestionamiento de nuestro país como Estado de derecho", "un ataque frontal al España". ¿Y por qué no mandamos a Bélgica y sus jueces a hacer puñetas, digo yo? Un país, cómplice de un golpe de Estado, que no ha reconocido la justicia española y ahora viene a meter las narices en nuestro Tribunal Supremo. A Parla. Arcadi Espada cuenta que le preguntan mucho si la cosa se está complicando en Cataluña. Pues no, dice, "todo lo contrario. La situación está mejorando a ojos vistas. Complicada estaba la madrugada del 21 de mayo de 1981 cuando Pere Bascompte Carbonell ató a un árbol a Federico Jiménez Losantos, le pegó un tiro en la rodilla y se largó dejando que fluyera la sangre (…) Entonces el odio nacionalista devoraba a tiros". "Cuando le pegaron el tiro a FJL nadie salió a la calle en Cataluña ni en el resto de España para protestar contra aquel crimen. La pierna de FJL curó más o menos plenamente y el único que acabó saliendo a la calle fue él. Camino para siempre de Madrid. Era realmente complicado, aquel tiempo. Ni una manifestación, ni concentraciones alrededor del árbol del tiroteado, ni una protesta pública. Un silencio muy cómplice y complicado. El silencio ha durado cuatro décadas". Hombre, visto así es cierto, la cosa ha mejorado mucho. De un tiro a una nariz rota va un trecho largo.

El País abre con otro temita catalán, que esta región española da para muchos titulares. "La fiscalía investiga a los Mossos por identificar los que retiran lazos amarillos". Otra prueba de la cosa está mejorando. Un editorial alucinante intenta justificar el golpe a la bolivariana de Sánchez e Iglesias a la soberanía nacional en el Senado. Dice, sin ponerse colorao, que "la Ley de Estabilidad Presupuestaria, impulsada por el Partido Popular en 2012, fue el desarrollo legislativo de la reforma del artículo 135 de la Constitución aprobado en el verano de 2011 a instancias de Bruselas". Durante el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, olvida señalar doña Soledad Gallego. Dice el editorial, aunque parezca mentira pero lo dice, que "el rodillo de las mayorías absolutas forma ya parte de la historia", que "las urnas se pronunciarán cuando toque" y que la mayoría que tiene el PP en el Senado es una "anomalía". La anomalía, señores de El País, es el Gobierno de Sánchez. La mayoría del PP en el Senado salió de los votos de los ciudadanos, algo que no puede decir Sánchez de su llegada a La Moncloa.

ABC cuenta cómo se fraguó el "bandazo del Gobierno con Llarena". "La ministra se negó a apoyar al juez en contra de su equipo". "El jueves altos cargos de justicia y la abogacía insistieron a Delgado que España debía defender al juez. El sábado, en Quintos de Mora, varios ministros pidieron a Sánchez que rectificara: una guerra con jueces y fiscales era insostenible. El domingo, el presidente ordenó redactar la nota desde La Moncloa para asumir personalmente la decisión antes de su gira americana". Conclusión, rectificar es de sabios. No opina así Ignacio Camacho, que no ve la sabiduría por ningún lado, "sólo el evidente coste político" de esa actitud le hizo cambiar de opinión. "No hubo descuido ni fallo. Se trataba de otra deferencia con los separatistas y hubiese ido adelante de no mediar el escándalo. Bien está lo que bien acaba y el viraje final es sensato pero esta vez el piloto apretó adrede el botón equivocado". Debe tener a sus ministros hechos un lío. Ahora hay que mimar a los separatistas, ahora mejor que no que lo mismo pierdo votos. Ahora hay que recoger inmigrantes, ahora los echamos con cajas destempladas. El único que duerme tranquilo es el ministro para Asuntos Franquistas.

La Razón dice que "Puigdemont avisa a Sánchez de que la tregua terminó". ¿Estábamos en tregua? Pues no se ha notado nada. Abel Hernández nos trae noticias esperanzadoras. Dice que hay un clamor sordo pidiendo "elecciones ya" en las redes sociales, "consigna que se extiende como un reguero de pólvora". "El malestar con Pedro Sánchez está llegando a límites insoportables. Más que por la forma de llegar al poder, que también, lo que se cuestiona es su empeño en mantenerse en él con el apoyo de los enemigos de España y, sobre todo, su manera de ejercer el poder", decretazo va, decretazo viene. Y cuenta Abel que hay una "campaña" para modificar la moción censura y "sirva, si triunfa, para convocar elecciones, no para gobernar" a costa de lo que sea. ¿Dónde hay que firmar? También "circula por la red la convocatoria de una manifestación en Madrid, que se espera gigantesca, exigiendo el final del mandato de Pedro Sánchez y la convocatoria inmediata de elecciones". "Se acerca el momento de la verdad. Ante el desbarajuste, los españoles reaccionan". Bien, ya solo falta que dicha convocatoria salga de la clandestinidad, más que nada porque si quieren que sea gigantesca tendrán que decir que día, a qué hora y dónde se va a producir.

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