San Valentín, 14 de febrero

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De Miguel

¿Por qué de la tristeza que me embarga
tu solo pensamiento me aprisiona
olvidando de mí que soy persona
y convierto mi día en noche larga?

Y es que sin ti mi vida es tan amarga
que pierdo la ilusión por no tenerte,
y, aunque intento, y quisiera comprenderte,
no entiendo que abrazaras esa carga.

Pues sin mí, ¿dónde vas?, ¿qué bien pretendes?,
¿será olvidar aquel fuego que prendes
al hombre que algún día conocieras?

De amor por ti mi corazón ya ardió
tan seco y con cenizas se quedó...
solo intentaba que me comprendieras.

De Carlos
Una mirada tuya es como contemplar el mar. Un beso tuyo es como un imán. Sentir tu cuerpo junto al mio es como la fuerza de un volcán.
De David
No hay calor más dulce que me reconforte que no sea el de tu amor, y es que no hay lugar dónde me encuentre más protegido que en el sitio que me otorgaste en tu bello corazón.
De Luci
Para Joaquín
Cuando pienso en tí
siento amor
Cuando pienso en tí
siento pasión
Mi corazón se acelera 
cuando pienso en tí
Y si preguntas 
que me pasa 
sólo pasa 
que pienso en tí
De Antonio
Para Tania

¿Como olvidar aquel momento
en el cual te conocí?
Se alivió en cuanto te vi
mi alma en continuo tormento.

Mas con el paso del tiempo
mi alma clama por sentirte
por tocarte, por oírte,
por verte en todo momento.

Tania, solo por ti,
tiene sentido vivir.

De Leyre

Las casualidades no existen.

La primera vez
no esperaba verte y te ví,
surgiste en la noche
como una promesa.

La segunda vez
tampoco esperaba verte,
pero antes de dejar mi casa
me revisé en el espejo.

No necesito de una tercera vez
para saber que no era casualidad,
aquello fue un milagro.

De Noelia
Para David

Rodeados de amigos, sin apenas conocernos, en el asiento trasero de un viejo 205, te acercaste suavemente a mi oído y susurrando -casi acariciándome- me dijiste: "Qué tontos son todos, cuando tenga dinero para una Vespa te voy a llevar a ti sola". Entonces supe que me querías, casi tanto como yo a ti, y que iría contigo a donde quiera que desearas llevarme, con los ojos cerrados. Siempre.

Pasaron los años, logramos juntar algo de dinero, y aunque llegamos a comprar un coche, una casa, los muebles, la cuna de los niños y un sinfín de cosas más, aquella adorada Vespa nunca llegó.

No importa; la guardo en lo más hondo, como un tesoro al que de vez en cuando acude el avaro que cuenta sus monedas cuando teme por su riqueza. La guardo como conservo todos los años, días y segundos que hemos pasado juntos. Todavía espero que un día me lleves, a mi sola, abrazada a ti, a donde tú quieras.

De Juan
Si tu interior es como tu exterior, valdrá la pena conocerte y vivir toda la vida a tu lado.
De Germán (6 años)
Para Beatriz
Estoy enamoradooo, de Beatriz; y Beatriz de Álvaro y de mí. (cantado)
De Francisco

La mejor declaración de amor no es la que se dice.

La mejor declaración de amor es la que se hace, la que se siente, la que se vive, la que se disfruta, la que se comparte, la que se arriesga, la que se inmortaliza, la que se demuestra, la que se ansia, la que se saborea, la que se anhela, la que se espera, la que se desea...

Cuando eso ocurre, todo lo demás sobra.

Las palabras también, incluidas éstas.

Diseño: Christian Camacho