L. D. / EFE.-
Expertos militares han asegurado que cada bomba de racimo contiene 200 pequeñas bombas que son capaces de perforar sistemas blindados. De acuerdo con la ONU, esta nueva arma ya fue usada contra un edificio civil de Herat causando la muerte a nueve personas. Abdul Hanan Hemat, director de la agencia de noticias oficial talibán,
Bakhtar
, estas bombas están siendo lanzadas sobre el frente al norte de Kabul, sobre todo en Bagram, y también en el norte, en Keshendeh y Darae Souf, no lejos de la ciudad estratégica de Mazar-i-Sharif.
Una bomba de este tipo se abre mientras cae para soltar unas 200 "bombitas", cada una con su propio paracaídas, que son capaces de penetrar hasta el blindaje de los vehículos militares, tienen un efecto incendiario y lanzan esquirlas en todas direcciones. La preocupación de la ONU radica sobre todo en que muchas de estas "bombitas" no explotan inmediatamente cuando caen al suelo, pero sí lo hacen cuando alguien las toca o pisa, a semejanza de una mina.
De los nueve vecinos de una aldea en el oeste de Afganistán que murieron en un ataque con bombas de racimo en la madrugada del martes, ocho fallecieron en el acto pero otro más murió cuando recogía una de las "bombitas", según ha precisado la portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de la Ayuda Humanitaria en Afganistán (OCHA), Stephanie Bunker.
Cada una de esas "bombitas" es un poco mayor que una lata de refresco y de color amarillo, igual que los envoltorios de las comidas preparadas que también lanza sobre Afganistán la aviación norteamericana, por lo que se teme especialmente por los niños que las intenten recoger sin saber de lo que se trata realmente.
Su uso en el frente a unos 40 kilómetros al norte de Kabul vino después de que la Alianza del Norte, que lucha contra los talibán, pidiera ataques aéreos más fuertes contra los defensores de la capital y después de que el secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, dejara claro su deseo de que la Alianza capture Kabul.
Durante los últimos ataques nocturnos contra Afganistán, las autoridades de Kabul han informado que al menos 17 civiles han muerto en las ciudades de Herat y Kandahar. Los pilotos estadounidenses han centrado sus ataques en posiciones talibanes y concentraciones de tropas. Sin embargo, Kabul ha informado que un autocar que transportaba numerosos pasajeros en Kandahar, ha sido completamente destruido. Las bombas lanzadas por los aviones estadounidenses han matado a 16 civiles y herido a otros 25 en la localidad de Takht Alaman, cerca de Herat.
Los estadounidenses también han bombardeado la línea de frente en el norte del país, en las provincias de Samangan y Balj, así como posiciones al norte de Kabul. La ONU ha informado de que estas localidades y las otras ciudades más importantes de Afganistán se están quedando casi vacías pues la población ha huido. Se calcula que entre el 70% y el 80% de sus habitantes han abandonado Kandahar, Herat, en el oeste del país, y Jalalabad, en el este, mientras que no se dispone de cifras fidedignas de la capital, Kabul.
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Una bomba de este tipo se abre mientras cae para soltar unas 200 "bombitas", cada una con su propio paracaídas, que son capaces de penetrar hasta el blindaje de los vehículos militares, tienen un efecto incendiario y lanzan esquirlas en todas direcciones. La preocupación de la ONU radica sobre todo en que muchas de estas "bombitas" no explotan inmediatamente cuando caen al suelo, pero sí lo hacen cuando alguien las toca o pisa, a semejanza de una mina.
De los nueve vecinos de una aldea en el oeste de Afganistán que murieron en un ataque con bombas de racimo en la madrugada del martes, ocho fallecieron en el acto pero otro más murió cuando recogía una de las "bombitas", según ha precisado la portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de la Ayuda Humanitaria en Afganistán (OCHA), Stephanie Bunker.
Cada una de esas "bombitas" es un poco mayor que una lata de refresco y de color amarillo, igual que los envoltorios de las comidas preparadas que también lanza sobre Afganistán la aviación norteamericana, por lo que se teme especialmente por los niños que las intenten recoger sin saber de lo que se trata realmente.
Su uso en el frente a unos 40 kilómetros al norte de Kabul vino después de que la Alianza del Norte, que lucha contra los talibán, pidiera ataques aéreos más fuertes contra los defensores de la capital y después de que el secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, dejara claro su deseo de que la Alianza capture Kabul.
Durante los últimos ataques nocturnos contra Afganistán, las autoridades de Kabul han informado que al menos 17 civiles han muerto en las ciudades de Herat y Kandahar. Los pilotos estadounidenses han centrado sus ataques en posiciones talibanes y concentraciones de tropas. Sin embargo, Kabul ha informado que un autocar que transportaba numerosos pasajeros en Kandahar, ha sido completamente destruido. Las bombas lanzadas por los aviones estadounidenses han matado a 16 civiles y herido a otros 25 en la localidad de Takht Alaman, cerca de Herat.
Los estadounidenses también han bombardeado la línea de frente en el norte del país, en las provincias de Samangan y Balj, así como posiciones al norte de Kabul. La ONU ha informado de que estas localidades y las otras ciudades más importantes de Afganistán se están quedando casi vacías pues la población ha huido. Se calcula que entre el 70% y el 80% de sus habitantes han abandonado Kandahar, Herat, en el oeste del país, y Jalalabad, en el este, mientras que no se dispone de cifras fidedignas de la capital, Kabul.
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