Detección térmica por satélite · NASA VIIRS
Incendios activos en España, en las últimas horas
Cada punto del mapa es una anomalía térmica captada desde el espacio en las últimas horas sobre territorio español. No es un parte oficial de incendios: es lo que ven los satélites cuando pasan por encima.
Los satélites pasan unas 4 veces al día.
Cómo leer este mapa
Los satélites no ven fuego: ven calor. Los instrumentos VIIRS y MODIS de la NASA miden el infrarrojo que desprende cada trozo de superficie terrestre y marcan como «punto de calor» toda celda mucho más caliente que su entorno. Ese punto es una probabilidad muy alta de combustión, pero el satélite no sabe si arde un monte, un rastrojo o una antorcha industrial.
Qué significa cada punto
Una detección VIIRS representa una celda de unos 375 metros de lado. Un incendio grande genera decenas de detecciones contiguas; en este mapa las agrupamos en un solo foco y sumamos su energía.
Qué son los megavatios de cada foco
La cifra en megavatios (MW) es la potencia del foco: la cantidad de calor que está soltando el fuego en cada instante, medida desde el satélite. Es la misma unidad con la que se mide la potencia de una central eléctrica o de un electrodoméstico, solo que aquí el aparato es el propio incendio.
Para hacerse una idea: un radiador eléctrico doméstico consume unos 2 kilovatios, así que 1 MW equivale a medio millar de radiadores encendidos a la vez. Un foco de 5 MW suele ser una quema agrícola o un conato pequeño. Uno de 50 MW ya es un incendio serio con llama activa. Los grandes incendios forestales de verano superan con holgura los 200 MW en su momento más virulento.
Dos precisiones importantes. La cifra mide intensidad, no tamaño: sirve para saber con qué fuerza arde un fuego, no cuántas hectáreas lleva quemadas. Y es una foto instantánea del momento en que pasó el satélite: un incendio que ya estaba controlado marcará poco aunque haya arrasado mucho terreno horas antes.
Cada cuánto se actualiza esto
Los satélites que alimentan el mapa son de órbita polar: dan la vuelta a la Tierra cada 100 minutos y sobrevuelan España unas cuatro veces al día, dos de día y dos de noche. Cada detección se publica entre unos minutos y tres horas después de la pasada. Entre una pasada y la siguiente pueden quedar huecos de varias horas, y por eso el filtro de «12 horas» puede aparecer casi vacío aunque haya incendios activos: no significa que no ardan, significa que ningún satélite ha pasado por encima todavía. Bajo el mapa indicamos siempre cuándo fue el último barrido. La ventana de 24 horas es la que da una foto completa del día.
Por qué un incendio grande puede no aparecer
- Los satélites de órbita polar pasan unas cuatro veces al día. Entre pasada y pasada hay horas ciegas.
- Las nubes densas y las columnas de humo muy compactas bloquean la señal infrarroja.
- Un fuego que avanza bajo copa arbolada, en barranco o ya controlado emite poco calor superficial.
- Las detecciones tardan entre unos minutos y unas tres horas en publicarse.
Y por qué aparecen puntos donde no hay incendio
El sistema detecta cualquier fuente térmica intensa: quemas agrícolas autorizadas, quemas de rastrojo, hornos e industria pesada, antorchas de refinería, vertederos, hogueras grandes y, en Canarias, actividad volcánica. Es normal ver puntos aislados y persistentes siempre en la misma ubicación: casi siempre son instalaciones fijas, no fuego forestal.
La temporada de riesgo en España
El grueso de la superficie quemada se concentra entre junio y septiembre en la mitad este y sur, mientras que el noroeste peninsular —Galicia, Asturias, León, Zamora— acumula además un pico invernal ligado a las quemas de pasto entre febrero y marzo. Nueve de cada diez incendios tienen origen humano, entre negligencias, quemas descontroladas e intencionalidad.
La regla del 30-30-30
Los servicios de extinción usan este umbral como aviso de condiciones extremas: más de 30 grados de temperatura, menos del 30 % de humedad relativa y viento por encima de 30 km/h. Con esos tres factores a la vez, un fuego pequeño puede volverse incontrolable en minutos y generar su propia meteorología.
Prevención que sí funciona
- Nada de fuego, barbacoas ni maquinaria que genere chispas en monte durante los meses de riesgo.
- Las colillas y los cristales tirados desde el coche siguen siendo un origen frecuente.
- Si vives en zona de interfaz urbano-forestal, mantén 30 metros de perímetro desbrozado y limpia canalones y tejado de hojas secas.
- Consulta el índice de riesgo de tu comunidad antes de cualquier trabajo agrícola o forestal.
Si ves un incendio
112Llama de inmediato e indica el punto lo más exacto posible: municipio, carretera y punto kilométrico, o las coordenadas de tu móvil. Describe qué arde, hacia dónde va el humo y si hay casas o carreteras cerca.
- No intentes apagarlo salvo que sea un conato mínimo y tengas escapatoria segura a tu espalda.
- Aléjate ladera abajo y en perpendicular al viento. El fuego sube por las pendientes mucho más rápido de lo que corre una persona.
- No vueles drones. Un dron obliga a suspender los medios aéreos y deja el incendio sin hidroaviones ni helicópteros.
- Si te sorprende en carretera, no cruces el humo denso: da la vuelta, cierra ventanas y ventilación.