L D (EFE) A propuesta del presidente de la Cámara, Arturas Paulauskas, la comisión estudiará si apoya o rechaza las acusaciones formuladas contra Paksas por los servicios secretos y confirmadas ya por un grupo investigador parlamentario.
La comisión estará integrada seis juristas propuestos por el Tribunal Supremo y la Fiscalía, así como de otros tantos diputados, cuatro del grupo que inició la recolecta de firmas a favor de la destitución de Paksas, uno de la mayoría gobernante y otro de la oposición.
Paulauskas confirmaba ya se han pronunciado a favor de la destitución de Paksas 86 diputados, uno más de los necesarios para que prospere la iniciativa. Según la Constitución lituana, para iniciar la destitución del jefe de Estado se necesitan las firmas de al menos 36 de los 141 diputados del Parlamento, y para que este proceso prospere deben respaldarlo como mínimo 85 legisladores.
El primer ministro, Alguirdas Brazauskas, ha propuesto a Paksas reunirse con los líderes de los partidos políticos, con la esperanza de convencerle que presente su dimisión voluntaria y evitar así un largo proceso legal que ensombrecería el ingreso del país en la Unión Europea y la OTAN el próximo mes de mayo. La decisión de iniciar el proceso de destitución se produce después de que una comisión parlamentaria de investigación dictaminara que "tienen fundamento" las acusaciones que vinculan al entorno de Paksas con la mafia rusa y, posiblemente, con agentes secretos extranjeros.
El jefe de la comisión, Aloyzas Sakalas, ha señalado que el propio presidente filtró información secreta a sospechosas empresas rusas, que, como ya se demostró, financiaron su campaña electoral a cambio de importantes cantidades de dinero. Según el informe de la comisión, Paksas "ha sido y sigue siendo vulnerable, lo que implica una amenaza para la seguridad nacional". "La vulnerabilidad del presidente reside en los vínculos de su entorno con personas y estructuras de dudosa reputación, como el mecenas de su campaña electoral, Yuri Borisov, y la empresa también rusa Almax, que ejercen una gran influencia en la toma de decisiones del jefe de Estado", dice el documento.
La crisis se desató a finales de octubre cuando el canal de televisión privado LNK afirmó que el Departamento de Seguridad del Estado (VSD) había presentado al Parlamento un informe que vinculaba a la mafia rusa con el presidente, a través de su asesor de Seguridad Nacional, Remigijus Acas. Según la grabación de varias conversaciones privadas, el empresario ruso Borisov, de nacionalidad lituano, amenazó a Paksas y le exigió un cargo en su gobierno a cambio del apoyo financiero que le prestó en la campaña electoral.
La comisión estará integrada seis juristas propuestos por el Tribunal Supremo y la Fiscalía, así como de otros tantos diputados, cuatro del grupo que inició la recolecta de firmas a favor de la destitución de Paksas, uno de la mayoría gobernante y otro de la oposición.
Paulauskas confirmaba ya se han pronunciado a favor de la destitución de Paksas 86 diputados, uno más de los necesarios para que prospere la iniciativa. Según la Constitución lituana, para iniciar la destitución del jefe de Estado se necesitan las firmas de al menos 36 de los 141 diputados del Parlamento, y para que este proceso prospere deben respaldarlo como mínimo 85 legisladores.
El primer ministro, Alguirdas Brazauskas, ha propuesto a Paksas reunirse con los líderes de los partidos políticos, con la esperanza de convencerle que presente su dimisión voluntaria y evitar así un largo proceso legal que ensombrecería el ingreso del país en la Unión Europea y la OTAN el próximo mes de mayo. La decisión de iniciar el proceso de destitución se produce después de que una comisión parlamentaria de investigación dictaminara que "tienen fundamento" las acusaciones que vinculan al entorno de Paksas con la mafia rusa y, posiblemente, con agentes secretos extranjeros.
El jefe de la comisión, Aloyzas Sakalas, ha señalado que el propio presidente filtró información secreta a sospechosas empresas rusas, que, como ya se demostró, financiaron su campaña electoral a cambio de importantes cantidades de dinero. Según el informe de la comisión, Paksas "ha sido y sigue siendo vulnerable, lo que implica una amenaza para la seguridad nacional". "La vulnerabilidad del presidente reside en los vínculos de su entorno con personas y estructuras de dudosa reputación, como el mecenas de su campaña electoral, Yuri Borisov, y la empresa también rusa Almax, que ejercen una gran influencia en la toma de decisiones del jefe de Estado", dice el documento.
La crisis se desató a finales de octubre cuando el canal de televisión privado LNK afirmó que el Departamento de Seguridad del Estado (VSD) había presentado al Parlamento un informe que vinculaba a la mafia rusa con el presidente, a través de su asesor de Seguridad Nacional, Remigijus Acas. Según la grabación de varias conversaciones privadas, el empresario ruso Borisov, de nacionalidad lituano, amenazó a Paksas y le exigió un cargo en su gobierno a cambio del apoyo financiero que le prestó en la campaña electoral.
