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La UCIE no supo hasta después del 11-M que un confidente avisó a Antidroga de los planes terroristas

Tres meses antes de los atentados del 11-M un confidente de la Unidad de Estupefacientes de la Policía, ahora testigo protegido, alertó de que un grupo de marroquíes vinculado al narcotráfico pretendía atentar con explosivos contra trenes en Madrid. Esta información, que conocieron hasta tres mandos antidroga, no llegó a la Unidad Central de Información Exterior, especializada en terrorismo islamista y dependiente de la Comisaría General de Información. Según publica El Mundo, este colaborador policial vivió en Asturias hasta noviembre de 2003.

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Tres meses antes de los atentados del 11-M un confidente de la Unidad de Estupefacientes de la Policía, ahora testigo protegido, alertó de que un grupo de marroquíes vinculado al narcotráfico pretendía atentar con explosivos contra trenes en Madrid. Esta información, que conocieron hasta tres mandos antidroga, no llegó a la Unidad Central de Información Exterior, especializada en terrorismo islamista y dependiente de la Comisaría General de Información. Según publica El Mundo, este colaborador policial vivió en Asturias hasta noviembre de 2003.
El juez del 11-M, Juan del Olmo.
(Libertad Digital) El aviso de este nuevo confidente del que hasta ahora nada se había sabido aparece en el tomo 34 del sumario del 11-M, uno de los 29 volúmenes de la investigación sobre los que se ha levantado el secreto. El testigo protegido con el número S 20-04-1-56 es cuñado de Abderraman Hammadi, narcotraficante marroquí que fue detenido el 12 de julio de 2004 en Leganés acusado de haberse jactado ante sus amigos en diciembre de 2003 de conocer los planes de los terroristas de volar los "cercanías". Está en prisión por su relación con el 11-M.

El sumario recoge que el 22 de abril del pasado año, el confidente declaró ante el juez, Juan del Olmo cómo Hammadi le había desvelado los planes para atentar en Madrid antes de que ocurrieran los hechos y cómo él lo puso en conocimiento de las fuerzas de Seguridad. “Estaba en casa de Abderraman Hammadi sobre Navidades [de 2003]. Estábamos viendo la tele y me comentó que conocía a gente que iba a poner bombas aquí en los trenes”, declaró el confidente. “De la forma en que me lo dijo era como que estaba muy seguro y serio”, resaltó.
 
El confidente avisó a Antidroga tras meses antes del 11-M

Según su declaración judicial, “como no lo podía dejar pasar el tema sin contarlo (sic) llamé a la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) al número de teléfono (facilitado en la declaración) y al no estar don Ángel Soto, persona con la que había tenido relaciones profesionales anteriores de colaboración, llamé a Evaristo Tobares de la Unidad de Estupefacientes, al que conocía igualmente de colaboraciones anteriores”.
 
Fue a Tobares al que recomendó que “no tomara ningún tren o transporte público de metro porque sabía que iban a poner bombas”. El testigo, durante su declaración en la Audiencia Nacional, insistió en alertó a la Policía de “lo de las bombas de los trenes” porque “en su momento sentí que eso era serio”. También explicó que en otras reuniones con Hammadi, siempre antes de atentado del 11-M, su cuñado insistió en que "estaba en tratos" con varios individuos a los que el confidente ha reconocido ante la policía. Se trataba de los hermanos Oulad (Mohamed y Rachid), que se suicidaron en el piso de Leganés y de Jamal Zougam, imputado como uno de los autores materiales del atentado.
 
Nota interna de la Brigada de Estupefacientes
 
Tras la masacre, el testigo protegido se citó con Tobares para “para hablar del tema y le di todos los datos de lo que había pasado y de los chicos que había visto”. Según el testigo, el agente de Estupefacientes “vino a la reunión con otro compañero que se llama Maestre, quien dijo que haría una nota interna”.

El sumario recoge esa nota elaborada por la Sección Tercera de la Brigada Central de Estupefacientes días después de los atentados en la que se reconoce que “una fuente de información confidencial” ha “facilitado información” de que “hace aproximadamente unos cuatro meses, un individuo con el que tuvo vínculos familiares en su día llamado Abderraman Hammdi, le hizo un comentario de que conocidos suyos tenían previsto llevar a cabo un atentado el algún transporte público de España”. Los agentes obvian en su informe que esa misma información supuestamente también se la había facilitado el confidente meses antes de la masacre.
 
La UCIE supo de la existencia del confidente tras los atentados

Según adelanta este domingo El Mundo, la unidad especializada en terrorismo islamista (UCIE), dependiente de la Comisaría General de Información, no llegó a conocer la información que había proporcionado este confidente porque la Brigada Central de Estupefacientes (UDYCO) no se la hizo llegar.
 
Después de los atentados, cuenta el diario de Pedro J. Ramírez, la Policía detuvo al compañero de piso del confidente, el egipcio Assad Mohammed El Maksoud. Fue entonces cuando la UCIE conoció las revelaciones del ahora testigo protegido. Éste acudió a la comisaría de Canillas, sede de la Comisaría General de Información, con la novia del egipcio y allí pidió hablar con un agente sobre lo que sabía de los atentados. Lo hizo con un policía que se identificó como Pedro. Posteriormente, el 19 de abril, le relató los mismo hechos al comisario Juan Manuel Calleja. A partir de esa fecha empezó a colaborar con la UCIE y así se pudo grabar una conversación entre el confidente y su cuñado en la que este último señalaba a Amer (Amer Azizi) como el organizador de los atentados.
 
La UDYCO grabó a El Chino el día que partió la caravana de explosivos
 
El Mundo destaca que el hecho más relevante es que la UDYCO no informara a la UCIE de lo que les había trasladado el colaborador policial tres meses antes de los atentados. Sobre todo, explica el diario, después que esta unidad antidroga también hubiera investigado unos meses antes de los atentados a una red de narcotraficantes entre los que se encontraban Rafá Zouhier y Lofti Sbai.
 
Añade que "los agentes de la UDYCO, según puso de manifiesto el juez del Olmo en uno de sus autos, llegaron a grabar una conversación de Jamal Ahmidan, El Chino, con El Ganoui el 28 de febrero, justo el día en el que se produjo el transporte de la dinamita desde Asturias a Madrid. Asimismo, la Udyco grabó a Zouhier hablando con su controlador en la Guardia Civil (Pedro) el día 17 de marzo. Esa grabación fue la clave para saber que Jamal Ahmidan estaba detrás de los atentados".
 

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