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El papel de Acciona

La ética es importante. Es más importante que el triunfo. Por eso, en mi opinión, los dirigentes del PP, o de cualquier otro partido que defienda la españolidad de Endesa, pueden seguir haciéndolo, pero sin pedir el pacto de Caja Madrid con Acciona.

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El breve ensayo Honor y deshonor en Endesa y Caja Madrid, escrito por Alberto Recarte, consta de tres partes. Publicamos a continuación la segunda de ellas bajo el título El papel de Acciona. Puede consultar la primera entrega, llamada Trangresiones del Gobierno.
 
En próximos días tendrán a su disposición la conclusión: De Pizarro a Blesa
 

IV) La solución "españolista". El papel de Acciona

Pero no sólo han intervenido los políticos del PSOE. Alguno del PP, como Francisco Granados, también cree saber qué hay que hacer en este momento con Endesa. En su caso, lo fundamental sería asegurar la españolidad de la eléctrica, para lo que propone que Caja Madrid pacte, si ello fuera posible, con Acciona, para formar un núcleo duro de empresas españolas que hagan, se supone, otra OPA, contraria a la que han anunciado en conjunto Enel y la propia Acciona y a la que se ha sumado, para el día después, la alemana E.On.

Late en su propuesta el convencimiento de que Endesa es una empresa estratégica. Y, en mi opinión, se equivoca, porque no hay empresas ni sectores estratégicos en un mundo globalizado y sin fronteras. Lo único estratégico para los gobiernos, ya sean autonómicos o nacionales, es el fortalecimiento de las instituciones, el respeto a la ley y la defensa del Estado de Derecho. Una propuesta que implique el pacto de Caja Madrid con Acciona –en el remoto caso de que fuera posible–, puede parecer una propuesta constructiva a los que tienen una concepción nacionalista de la vida económica; máxime cuando serviría, además, para evitar el triunfo de Enel, la quintaesencia de lo público en la vieja Europa.

Sin embargo, obligaría a algo moralmente inaceptable: pactar con Acciona, una empresa que se envolvió en la bandera nacional cuando le interesaba y compró, eso sí, con valentía y a su propio riesgo, más del 21% del capital de Endesa, pero que después engañó a todos, a los accionistas, a la CNMV, a la SEC y al resto de los españoles, que asisten atónitos al desarrollo de este proceso. Acciona faltó a la verdad cuando dijo que no tenía intención de lanzar una OPA. Acciona tergiversó la realidad, cuando publicó, en su documento Endesa independiente: una alternativa con mayor valor, que el valor de Endesa podría alcanzar casi los 54 euros para, ahora, anunciar que va a pagar sólo 41 en la OPA que prepara con Enel. Acciona engañó a todos cuando proclamó que defendía una Endesa española y unida y ha acabado por pactar el troceamiento de Endesa, adjudicándose una serie de activos, una sustancial plusvalía pero asegurando a Enel una holgada mayoría.

V) La ética y la Constitución

La ética es importante. Es más importante que el triunfo. Por eso, en mi opinión, los dirigentes del PP, o de cualquier otro partido que defienda la españolidad de Endesa, pueden seguir haciéndolo, pero sin pedir el pacto de Caja Madrid con Acciona. El PP está defendiendo, a nivel nacional, como única estrategia posible frente a la permanente falta de respeto a las leyes del gobierno de Rodríguez Zapatero, el fortalecimiento del Estado de Derecho. No creo que defender un acuerdo con Acciona sea compatible con esta posición de fondo, cuando esta empresa se ha comportado como si España fuera una república bananera.

En el corto plazo, para los políticos honestos que defienden la españolidad de Endesa el triunfo de la opción pública italiana puede ser una derrota. Pero no defender en toda su integridad y con todas sus consecuencias el Estado de Derecho es, a medio y largo plazo, la derrota de todos los que defendemos la Constitución. Y si la Constitución y nuestras leyes permiten que Endesa sea controlada por una empresa pública extranjera, pues que así sea. Y si nuestras leyes no lo permiten –como de hecho, en su literalidad actual, no lo hacen–, que los que están legitimados acudan a los tribunales para pedir justicia.

Resulta, por otra parte, chocante que esa propuesta de pacto la haga un político del PP de la Comunidad de Madrid, que se ha destacado del resto de las autonomías españolas por su éxito económico, que nace, en buena medida, de proponer y adoptar las políticas más lúcidas: no intervenir en la economía, reducir la carga fiscal, hacer infraestructuras, respetar escrupulosamente la ley y defender el Estado de Derecho.

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