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Exteriores 21 de Marzo de 2011

ALEMANIA

Angela Merkel: por un puñado de votos

Luis I. Gómez
La presión mediática y política a la que se ha visto sometida la canciller Angela Merkel en los últimos 15 días no es fácilmente mensurable. En cualquier caso, ha debido de ser grande, muy grande. De otro modo es incomprensible que una mujer cuya integridad política jamás ha podido ser puesta en duda se esté comportando como los mercenarios de la legendaria película de Sergio Leone, capaces de todo "por un puñado de dólares". Merkel se ha vendido por un puñado de votos. Dos veces en apenas siete días.
LAS GUERRAS DE TODA LA VIDA

El paseante de La Moncloa y el mundo

Horacio Vázquez-Rial
El presidente del gobierno español no ve amanecer, a diferencia de su juez favorito. De tener que escribir su biografía –Dios me libre de esa carga–, yo la titularía El hombre que no se levantaba al paso de la bandera. Sí, ya sé, es demasiado largo. Pero eso es lo que era hace siete años. Yanky go home y no a la guerra. El progretariado, feliz.
NORTE DE ÁFRICA

'Hombres libres' e Israel

Mario Noya
Los hombres libres del título y del artículo son imazighen, "nobles", "hombres libres", sí, que prefieren que les llamen así y no bereberes, "bárbaros", mala cosa, y que ven en la peripecia israelí que su sueño de una Tamazgha libre, plural y próspera es posible.
FRANCIA

"La identidad no es una patología"

Carmen Grimau
Nicolas Sarkozy.
Los que tengan una cultura afrancesada me entenderán enseguida. Los motines intelectuales contra el presidente Sarkozy son harto habituales. Me preguntarán: ¿restos del espíritu volteriano? No. Nada de eso. Son cosa de las barricadas de papel y tinta que suele levantar de forma anacrónica la vieja maquinaria de la cultura funcionarial. Pero el dinamismo cultural francés puede incluso con esas rémoras ya inoperantes.
HISPANOAMÉRICA

El secreto de Chile

Carlos Alberto Montaner
Cuando escribo estas líneas, Obama está a punto de llegar a Chile. Hace bien. Chile se ha puesto a la cabeza de América Latina. Es probable que la próxima generación viva en un país del Primer Mundo, en el que los niveles sociales medios alcancen al setenta por ciento del censo.