Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos
CRóNICA DE LA BUENA SOCIEDAD

Noche inolvidable para la Jurado

Un perrito caliente o una hamburguesa de vez en cuando no viene nada mal. Y cada 3 de julio en la sede de la embajada americana se celebra la fiesta conmemorativa de su independencia, de ahí lo del perrito y demás. Todo el jardín con diferentes puestos de esa comida tan típica, sin olvidarnos de la pizza que también se consume mucho al otro lado del charco. Tengo que decirles que a más de un yanki le vi con unos buenos platos de jamón y es que donde esté una buena loncha...

0
Esta año hubo unas grandes ausencias. La primera, la del embajador, ya que todavía no hay ninguno designado, pero hizo perfectamente sus funciones la encargada de negocios, Heather M. Hodges, que fue quien recibió a cada uno de los asistentes. La otra gran ausente fue la misma que el año pasado erala estrella. Me refiero a Isabel Preysler. En seguida me enteré de que no acudía porque estaba de viaje. No hubo invitado estrella ni la fiesta brilló como en años anteriores aunque a más de una se le iban los ojos detrás de los marines.

Estuve un rato charlando con Norma Duval y su marido Marc. La vedette tiene un verano muy ajetreado de trabajo, muchas galas, pero ha sacado tiempo para pasar unos días fuera de España con todos sus hijos y también irán a Palma, a la casa que allí tienen. También estaban Aurora Bautista, Paco Valladares, Luis Aguilé y su inseparable Ana, Mayra Gómez-Kemp... Del mundo de la política pude ver a Iñaki Anasagasti, inconfundible con ese pelo, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, el defensor del Pueblo, Enrique Múgica, y a los ex ministros Iñigo Cavero y Julián García Vargas.

No era fácil ver a todos ya que había muchísima gente aunque de lejos también vi a Sabino Fernández-Campos, acompañado de su mujer, María Teresa, al matrimonio Segrelles, a Antonio Camuñas, a María Menchaca con su padre, de las pocas que iba de negro. Una de las más elegantes era Paloma Fierro, pantalón beige y chaqueta verde pistacho (a la última). Llegó con su hermano Jaime y con mi amigo Josemi Rodríguez-Sieiro. Estaba Paty Galatan, Antonio Alonso, Julio Ayesa, saludando muy cariñoso a la marquesa de Mozabamba, más conocida por su nombre: Fina de Calderón. Su hija Mariola trabaja en la embajada, al igual que una de las nueras del rey Simeón de Bulgaria, María García de la Rasilla, supervisando todo para que nada fallara. Como siempre en la terraza, gran baile y eso sí, mucho perrito caliente. Aunque la diseñadora Marilí Coll no probó ninguno, así está de delgada. Llevaba un tatuaje (de quita y pon) en la espalda y un traje de gasa azul y una gran cruz en el cuello de agua marina. Siempre impecable.

Igual que Jacqueline de la Vega, no en la embajada pero sí en el restaurante Mayte Comodore. La cita fue para presentar el último trabajo de Moncho Borrajo, la primera pieza escénica escrita y dirigida por el actor. Es la primera vez que la mexicana afincada en Madrid desde hace muchos años, y casada con Cris Lozano se subirá a un escenario para representar la obra, que lleva por título “Markitis”. “Es para mi una responsabilidad enorme, es la primera vez que me subo a un escenario, tengo muchos nervios pero estoy feliz. Mi marido me ha animado muchísimo. Llevo dos años estudiando interpretación con Cristina Rota. Espero que a la gente le guste”. Jacqueline comparte cartel con Alberto Closas, que tuvo una palabras muy cariñosas para la futura actriz, como para Moncho. Definió la obra como “una comedia eminentemente crítica” sobre el consumismo que afecta a la sociedad contemporánea, y en especial sobre el que Borrajo calificó como “virus de las marcas”.

A la cena asistieron Enrique Cornejo, Antonio Ozores y su hija Emma, Esperanza Roy y su marido Javier Aguirre, Rosa Valenty y Pepe Rubio, Manuel Galiano. Ahora sólo falta que llegue el estreno, primero por provincias, y en enero, después de un buen rodaje, en Madrid.

Acudí también a una cena en el hotel Conde Duque donde a Rocío Jurado le entregaron la estrella con el nombre que lleva una de las suites. La de Chipiona, para no perder la costumbre, se retrasó 50 minutos. Llegó acompañada de su José del alma; tengo que confesarles que su marido es un señor. Ella, muy guapa de negro, pantalón ancho, blusa y cuerpo en seda y pedrería y unos brillantes en los dedos que eran una auténtica preciosidad. Al maestro le regalaron unos gemelos muy bonitos. Después de la correspondiente sesión de fotos, unos minutos para la prensa. “Me hace mucha ilusión esta estrella y tener mi nombre en una habitación de este hotel. En América tengo mi estrella y en España, calles, plazas y avenidas”. También nos contó que dentro de poco se irá a América pero que también disfrutará el verano con sus hijos y su marido. La convocatoria fue estupenda. Carmen Sevilla, con unos pendientes de esmeraldas impresionantes, compartió mesa con la Jurado y José, al igual que María Teresa Campos, que continúa deshojando la margarita a lo que a cadenas de televisión se refiere. María Rosa, la bailarina, de azul pavo y pedrería, Rosa Valenty, se casa su hijo en Costa Rica. A la actriz le hubiera hecho mucha más ilusión que hubiera sido en Madrid. Estaba también Pepe Rubio, José Luis López Vázquez, Carlos Arturo Zapata (uno de los diseñadores de la Jurado) con su inseparable Elena Aznar. Compartí mesa con Mae y Jaime Pérez-Bustamante, el productor de cine Luis Méndez y su mujer y el doctor Mariscal con su mujer (llamaron la atención las turquesas con brillantes que llevaba).

Rubén Domínguez, el dueño del hotel y el encargado de dar la estrella a la Jurado estaba feliz y, desde luego, hay que felicitarle porque la cena fue colosal. Espárragos de Navarra (enormes), cecina y queso de cabra y confit de pato. Y de postre canutillos de crema y helado. Eso no se cena todos los días. Yo por lo menos.
0
comentarios

Servicios