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El asesino de la Universidad de Virginia era un estudiante surcoreano de 23 años

El autor de la masacre de Virginia, que se saldó con 33 muertos, incluido el asesino, era un estudiante surcoreano identificado como Cho Seung Hui de 23 años. Era "uno de nuestros estudiantes" declaraba, este martes, el presidente de la Universidad Politécnica, Charles Steger. Residía en el campus y dejó una nota en su habitación en la que clamaba contra los "niños ricos", "la decadencia" y los "embusteros charlatanes". La misiva, en tono claro, decía: "Me obligastéis a hacerlo".

LD (Agencias)  El jefe de la policía de la Universidad de Virginia, Wendell Flinchum, identificó al autor de la mataza, la mayor de la historia de EEUU, como Cho Seung Hui, un joven surcoreano de 23 años. Era un inmigrante legal que estudiaba y residía en el campus universitario.
 
Flinchum, en una conferencia de prensa celebrada esta mañana de martes en la Universidad, dijo que, por el momento, los trabajos de identificación de las víctimas van muy lentos.
 
Hasta el momento se desconocen los motivos que llevaron a Cho, que vivía en EEUU desde los ocho años y estudiaba Filología Inglesa, a matar a 32 personas, entre profesores y estudiantes –al menos dos latinoamericanos– y suicidarse. Una de sus profesoras recordaba este martes a la prensa el tono perturbador de algunos de sus ejercicios literarios, hasta el punto de que sus instructores le aconsejaron recibir ayuda psicológica.

Según el diario Chicago Tribune, el asesino dejó una nota en su habitación en la que clamaba contra los "niños ricos", "la decadencia" y los "embusteros charlatanes" en el campus, y aseguraba que "me obligasteis a hacerlo". Al parecer, según la cadena CNN, Cho compró una pistola "Glock" el mes pasado en una tienda de Roanoke, una ciudad vecina, y pagó por ella 571 dólares con un cheque.

La matanza se produjo en dos fases: en un primer tiroteo murieron dos personas –un varón y una mujer– en una residencia de estudiantes, y el segundo, en el que murió el resto, tuvo lugar dos horas más tarde, en las aulas de una Facultad de Ingeniería.

Las autoridades han confirmado que las armas empleadas en la matanza fueron al menos dos pistolas y que una de ellas se usó en los dos tiroteos. "La evidencia no nos ha conducido a decir categóricamente que el mismo autor estuvo implicado en los dos tiroteos", pero "es ciertamente razonable suponer que Cho fue el autor en los dos incidentes", indicó el superintendente de la Policía de Virginia, Steven Flaherty.

Entre los fallecidos se encuentran profesores y estudiantes. La lista completa no se ha dado a conocer pero sí han salido a la luz los nombres de un puñado de víctimas. Entre ellos se encuentra el peruano Daniel Pérez Cuevas, muerto mientras asistía a una clase de francés y quien había iniciado sus estudios universitarios en Miami, pero se cambió a "Virginia Tech" por su mayor prestigio académico.

También está el puertorriqueño Juan Ramón Ortiz, de 26 años, que cursaba su primer año de maestría en la universidad, donde se había matriculado junto a su esposa, Liselle Vega, con quien llevaba casado un año.El Gobierno de EEUU afirmó hoy que está dispuesto a ofrecer la ayuda que sea necesaria para los extranjeros que hayan sido víctimas de la masacre en la Universidad Politécnica de Virginia el lunes.

Según han contado los supervivientes, el asesino cerró varias salidas del edificio con cadenas y candados, y después fue vaciando sus cargadores aula por aula. La primera clase, y donde al parecer se han registrado más víctimas, fue una de alemán, en la que el asesino disparó a la cabeza del profesor Chris Bishop antes de abrir fuego sobre los alumnos.

En otras aulas algunos alumnos huyeron por las ventanas. Otros intentaron bloquear las puertas con sus cuerpos, en algunos casos con resultado fatal. Ese fue el caso del profesor Liviu Librescu, que fue alcanzado por disparos a través de la puerta mientras impedía el paso al agresor y lograba así salvar a sus alumnos. Doce estudiantes de la Universidad se recuperan hoy de sus heridas y permanecen estables en distintos hospitales de la zona de Blackburg, donde se encuentra el centro docente.

La matanza, que ha conmovido a todo el país y ha suscitado reacciones de condolencia en todo el mundo. El presidente de EE.UU., George W. Bush, aseguró hoy que se trata de un "día de tristeza para todo el país" e instó a los estudiantes a no dejarse llevar por la ira, en un acto de homenaje a las víctimas en el polideportivo de la universidad.

Bush ha ordenado que las banderas estadounidenses ondeen a media asta en señal de duelo hasta el domingo. El incidente ha comenzado a suscitar ya las primeras críticas sobre la reacción de las autoridades tanto policiales como universitarias. Muchos estudiantes han censurado que, tras el primer incidente, no se suspendieran las clases ni se diera un aviso de peligro hasta dos horas después, y eso sólo a través de un correo electrónico.

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