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UNO DE LOS ATLETAS MÁS GRANDES

Edwin Moses: "Nunca habrá otro como yo"

Edwin Moses, campeón olímpico en dos ocasiones y poseedor de la racha más larga de victorias en carreras consecutivas (122), ha concedido una interesante entrevista aprovechando su presencia en la final del Mundial de Triatlón.

Imbatido durante diez años, en 122 carreras seguidas, el estadounidense Edwin Moses, campeón olímpico de 400 vallas en Montreal'76 (Canadá) y en Los Angeles'84 (Estados Unidos) -y que podría ser triple campeón olímpico de no haber boicoteado su país los Juegos de Moscú, en 1980- es sin duda alguna el mejor de la historia en su disciplina.

Presidente de la Academia Laureus del Deporte desde su fundación, en 2000, Moses se encuentra en Budapest, sede este fin de semana de las finales del Mundial de triatlón, con cuya Federación Internacional (ITU), presidida por la española Marisol Casado, tiene diversos acuerdos de colaboración en programas sociales.

En la capital húngara, el mito viviente del atletismo mundial concedió una entrevista a la Agencia EFE en la que comentó diversas circunstancias de su trayectoria deportiva y de sus actuales ocupaciones.

P: Se le ve impecable, aún. ¿Qué hace? ¿Sigue entrenándose?
R: Controlo mi dieta. No hago demasiado ejercicio, pero estoy muy atento a mi dieta.

¿Qué le trae por Budapest?
He venido con la Academia Laureus del Deporte. Tenemos un acuerdo de colaboración con la Federación Internacional de Triatlón para usar el deporte como una herramienta de cambios sociales. Por eso, estamos aquí.

Echando la vista atrás y observando su carrera, tan brillante no sólo por sus logros, sino por la longevidad de su reinado en los 400 vallas, ¿podría señalar algún momento especial de la misma? ¿O es imposible, al haber tantos?

Ha habido muchísimos momentos. Lo importante para mí es que hay gente que cuando habla de lo largas que son sus (exitosas) carreras, como Roger Federer, se refieren a mí. Eso te hace sentir bien. Es agradable que se mencione mi nombre cuando se habla de carreras triunfales, incluso veinte años después.

¿Cómo se puede ganar tanto sin descentrarse?
Ganar mucho es tan aburrido como perder mucho. No hay diferencia.

Hombre... no me diga que es lo mismo.
La diferencia es que te sientes mejor (ríe). Pero la cantidad de esfuerzo es la misma, independientemente de que ganes o pierdas. Es el mismo volumen de entrenamiento. Así que ganar o perder es relativo.

¿Fue duro dejar el atletismo? ¿O se sintió aliviado?
Dejé de competir, pero seguí entrenándome muchos años después de eso. Tener que estar en plena forma entre la elite es duro, en un plano de esfuerzo diario. Teniendo en cuenta que lo hice durante 14 años seguidos, me sentí bastante aliviado cuando ya no tenía que entrenar tan duro, ni tenía que estar tan al borde para competir.

¿Echó de menos las portadas, después de dejarlo?
No. Nunca eché de menos eso. Alguna gente necesita eso para su ego, pero yo no. Esa no fue nunca mi razón para ser deportista.

¿Ni siquiera lo echó de menos por la fuerza de la costumbre?
No. Para nada. Siempre tuve otras cosas que hacer en la vida. Mi vida nunca estuvo centrada de forma exclusiva en el deporte de competición. Estudiaba física, trabajé de ingeniero, trabajé en un banco de inversiones. Correr no era lo único que hacía. Por eso nunca fue un problema hacer una transición.

¿Habrá alguna vez otro Edwin Moses?
Lo dudo. Nunca habrá otro como yo. No lo creo.

Sus récords parecen imbatibles. Es indiscutible.
Desde que gané 122 carreras, ha habido unos cuantos atletas que lograron encadenar victorias. Marion Jones ganó sesenta carreras seguidas. Llegó a la mitad de mi marca. Michael Johnson ganó 43. Incluso creo que Usain Bolt no llegó ni a veinte carreras antes de perder. Según va pasando el tiempo, la gente empieza a darle la importancia que tiene a esta racha de triunfos. Creo que nadie va a volver a hacer algo así. Incluyendo Juegos Olímpicos y demás. Es un periodo largo de tiempo.

¿Cómo se siente por ello?
No pienso en ello. Es algo que conseguí hace muchos años. Es algo que no planeé. Simplemente sucedió.

Pero estará orgulloso. ¿O no?
Dejo al resto de la gente que esté más orgullosa que yo. Yo logré mis victorias y dejo a los demás que las juzguen.

Cuénteme como fue su incursión en el bobsleigh.
Fue divertido. Me dediqué a ello tras dejar el atletismo.

¿Cómo se le ocurrió eso?
Me buscaron porque necesitaban un nuevo tipo de deportista para competir en ese deporte. Necesitaban a alguien como yo, gente que podía correr, que era rápida y fuerte. Fue divertido.

Sería menos estresante que el atletismo, ¿no?
Al contrario. Fue muy estresante. Te puedes hacer mucho daño. Tienes que estar muy atento. No es como montarte en una montaña rusa en un parque de atracciones (ríe).

Al menos no era usted el que guiaba el 'bob'...
No. Iba atrás, en los frenos.

¿Eso daba más miedo, aún?
Estabas más expuesto, sí.

¿Lo dejó por eso?
Creo que podía haber ido a los Juegos Olímpicos de 1992 (en Albertville, Francia). Pero no fui. Había demasiada política en ese deporte. No se trataba de quién era el mejor, había demasiadas otras cosas.

A lo largo de su carrera, ¿tiene algún recuerdo de España?
Creo que competí sólo un par de veces en España. En mi época no había tantas competiciones importantes allí.

Está en Budapest como presidente de Laureus en el Mundial de triatlón. ¿Le gusta este deporte?
Los triatletas son grandes deportistas. Impresionan las marcas que hacen en el 10.000 después de nadar y pedalear tanto tiempo.

¿Lo intentó alguna vez?
No. Sé nadar. Y buceo. Pero nunca se me ocurrió hacer un triatlón. Hay que tomarse las cosas muy en serio. Y el triatlón no es ninguna broma.

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